Hasta ahora se ha considerado que las enfermedades autoinmunes son incurables y que su tratamiento solamente puede ser paliativo. Sin embargo, si las tratamos desde su causa emocional con Reiki y en sus síntomas físicos con Terapia Clark se pueden conseguir resultados verdaderamente positivos.

Este tipo de dolencias se dividen en dos grandes grupos: las que implican desórdenes multiorgánicos o sistémicos y las que sólo implican la disfunción de un órgano específico.

Algunas enfermedades autoinmunes multiorgánicas o sistémicas son:

• Artritis reumatoide.
• Enfermedad de Behçet.
• Esclerosis lateral amiotrófica.
• Esclerosis múltiple.
• Enfermedad de Kawasaki.
• Fibromialgia.
• Fiebre reumática.
• Lupus eritematoso sistémico.
• Psoriasis.
• Púrpura trombocitopénica.
• Sarcoidosis.
• Síndrome de fatiga crónica.
• Síndrome de Guillain-Barré.
• Vitíligo, etc.

Algunas enfermedades autoinmunes de un órgano específico serían:

• Alopecia areata.
• Anemia perniciosa.
• Cirrosis biliar primaria.
• Colitis ulcerosa.
• Diabetes Mellitus tipo I.
• Enfermedad Celíaca.
• Enfermedad de Crohn.
• Hepatitis auntoinmune.
• Neuropatías.
• Oftalmia simpática.
• Síndrome de Miller-Fisher.
• Tiroiditis de Hashimoto.
• Uveítis.

Lo más común es oír que las enfermedades autoinmunes están causadas por un sistema inmunológico que “se vuelve loco” y ataca a sus propios tejidos. Pero esta no es la verdadera causa, sino síntomas que observamos en estos desórdenes. Pero, ¿por qué se comporta así el sistema inmunológico? Llegados a este punto la medicina convencional no sabe qué responder y se excusa en la acostumbrada respuesta “… de etiología desconocida”.

En el nivel emocional hay varias causas para llegar a padecer alguna de estas dolencias. En el plano energético y emocional tenemos que trabajar estas causas:

– Personas autoexigentes consigo mismas y con los demás. Con Reiki trabajamos la autoestima trabajando el plexo solar y la aceptación de que no somos perfectos en el chakra corazón. Las técnicas que utilizo en estos casos son Reiki Karuna para esos dos chakras que actúan directamente en la emocionalidad profunda.

– Personas muy capaces pero muy controladoras, con necesidad de organizar y prever todo lo que está ocurriendo y controlar lo que va a ocurrir. En este caso el trabajo se centra en el sexto chakra y en los pies, tomamos tierra para afirmarnos en nuestro centro y así no percibir la sensación errónea de “descontrol” y trabajamos el sexto chakra para conseguir parar el ruido mental.

– Tienden a sentirse culpables, y de alguna manera piensan que “deberían o podrían haber hecho o dicho…” todos podemos pensar eso en algún momento, pero no de forma constante y continua, es un desequilibrio en nuestro plexo solar de nuevo y en nuestro segundo chakra. Trabajaríamos aquí con la técnica del ombligo (Tamdem chirio-ho) y con Karuna en el plexo solar.

– Por su necesidad de control tienen a preocuparse en exceso por el futuro, con lo que trabajamos el primer chakra para asentarnos en el aquí y ahora. Reiki Karuna nos da dos herramientas muy potentes para este tipo de bloqueo emocional.

– Profunda sensación de falta de amor constante, no ser ni haber sido amado nunca, lo que conlleva en muchos casos una tristeza profunda. Trabajamos en este caso el chakra corazón, con Reiki Karuna y además trabajamos la zona de la cabeza (canal de la consciencia y 6 chakra) con la técnica de cambio de pensamiento. Da muy buenos resultados ya que nos ayuda a ver la vida desde una perspectiva más amorosa, para con nosotros mismos y los demás.

– Son personas altamente críticas, con los demás, incapaces de darse cuenta de su sombra, por lo que trabajamos la aceptación del otro, como una parte de nosotros mismos que no conseguimos ver pero que a la vez nos provoca un terrible rechazo. Tal vez sea esta la causa emocional más activa en este tipo de enfermedades. Me ataco y rechazo a mí mismo ya que soy incapaz de aceptar mis partes imperfectas. De nuevo trabajamos conjuntamente aquí con Reiki Karuna y técnicas avanzadas de Reiki el 2º, 3º y 4º chakra para conseguir una aceptación plena de nosotros mismos y del otro.

En cuanto al lado físico, la medicina biológica descubrió, hace ya casi medio siglo, que la verdadera naturaleza de todos los desórdenes autoinmunes es de origen infeccioso. Virus, bacterias, parásitos, hongos y protozoos. En concreto el que es común a todos los casos de dicha dolencia son SIEMPRE bacterias del género Mycoplasma (que no son sensibles a la mayoría de antibióticos convencionales) y con bastante frecuencia amebas, y parásitos como Fasciolopsis buski, Fasciola hepática, Clonorchis sinensis, Ascaris lumbricoides, así como otras cepas bacterianas (Shigellas, estreptococos, estafilococos…).

Aunque, hay otros muchos patógenos implicados en los procesos autoinmunes. Las diversas bacterias del género Mycoplasma desempeñan un papel fundamental en la génesis de TODAS las enfermedades autoinmunes. Lo mismo podemos decir de ciertas cepas parasitarias y amebianas. En ningún caso existe una bacteria o patógeno específico para cada enfermedad autoinmune o de otra índole. Nunca encontramos un solo patógeno, sino que SIEMPRE hay un conjunto de diversas bacterias, virus, parásitos y hongos obrando simultáneamente.

Así, podemos deducir que en estos procesos se hallan implicadas cepas de bacterias presentes en nuestro organismo con determinada frecuencia.

PATOLOGÍA AUTOINMUNE = PATÓGENOS

Los patógenos son capaces de provocar una respuesta inmunológica que afecta a los tejidos del organismo huésped, por lo que se hace necesario una limpieza orgánica según el protocolo Clark, que en sus dos primeros pasos constarían de:

1. PRIMER PASO
Limpieza de intestino, que incluye la desparasitación básica, más el aceite de orégano, más Tintura renal y así ayudamos a los riñones a eliminar toxinas.
EL PROTOCOLO DE LIMPIEZA INTESTINAL dura 25 días.

2. SEGUNDO PASO
DESPARASITACION DE ASCARIS, con Coenzima Q10 y cisteína, dura 15 días (puedes encontrar más información sobre este protocolo en el libro “Terapia Clark. Salud y prevención para todas las edades”)

La combinación de ambos tratamientos hace un trabajo perfecto y sinérgico que trabaja tanto en el síntoma como en la causa, lo que produce una mejoría importante y en última instancia la total recuperación.
Aunque ambos tratamientos por separado, pueden ser también eficaces.

Eso sí, exige del paciente un compromiso y un trabajo continuado durante un periodo de tiempo indeterminado, ya que, todo proceso de sanación que implica la sanación de la causa de una dolencia, requiere un trabajo profundo y comprometido.

Siendo así, la sanación se hace posible, y los resultados visibles, desde el amor y el compromiso con uno mismo.

Carmen Cid Díaz
Maestra y Terapeuta Profesional de Reiki
Directora del curso de Terapeuta Profesional de Reiki
Profesora para España por la IUMAB de Bioelectrografía
www.bioelectrografia.es