En los cambios de estación que tienen lugar en primavera y otoño, la naturaleza se prepara para afrontar cambios de luz y temperatura dando lugar a las dos estaciones más extremas del año el verano y el invierno, por ello es conveniente preparar a nuestro organismo para afrontarlas de la mejor manera posible, por ejemplo incluyendo en nuestra dieta frutos y bayas silvestres, de modo que podamos evitar afecciones propias de estos cambios de estación tales como alergias, resfriados, depresiones, patologías de piel o molestias gástricas.
La estación más adversa del año es el invierno, durante el cual son más frecuentes los procesos propios de esta estación fría tales como resfriados, afecciones virales, y molestias articulares.

En esta estación también aumentan nuestras necesidades de vitamina C por lo que se pueden recomendar frutos y alimentos especialmente ricos en ella.
Las bayas silvestres y frutos del bosque poseen propiedades muy interesantes para la salud humana: tienen altísimos niveles de energía, muchas vitaminas, especialmente son ricas en vitamina C, además de otras con la provitamina A o Betacaroteno y la llamada vitamina P o antocianidinas. Además son ricas en minerales, oligoelementos que estimulan nuestro sistema inmune como cobre, manganeso y selenio, ácidos orgánicos, pectina y antioxidantes expresados en sus bellos colores que van desde azules y rojos al amarillo y anaranjado.
Estos pigmentos poseen una potente acción antioxidante frente a los radicales libres contribuyendo a su eliminación lo que nos protege de diversas enfermedades degenerativas.
La naturaleza nos ofrece estos frutos silvestres en otoño para protegernos en la estación más adversa del invierno donde se desarrollan enfermedades como resfriados y gripes, estas bayas nos ayudan a prevenirlas ya que fortalecen nuestro sistema inmune, además de proporcionarnos la posibilidad de realizar deliciosas mermeladas y licores.

Frutos y bayas silvestres cápsulas de energía y vitalidad

Bayas y frutos silvestres: escaramujos, majuelos, endrinas, grosellas, arándanos, madroños son verdaderas cápsulas de energía, vitalidad y nutrientes que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud en otoño y a prevenir las enfermedades propias de la estación fría.

El escaramujo (Rosa canina), fruto del rosal silvestre posee un alto contenido en vitamina C entre 1700-2000 mg por cada 100 g de producto seco, lo que lo convierte en una de las fuentes vegetales más ricas de esta vitamina, más que la naranja (53 mg/100gr)
Una cápsula de concentrado de escaramujo equivaldría a 10 litros de zumo de naranja.
Numerosos estudios demuestran una acción eficaz del escaramujo en el tratamiento del dolor y de la inflamación, además poseen un efecto protector del cartílago y en tejidos elásticos participantes en el movimiento, disminuyendo el dolor y la rigidez articular.
Su nombre popular, tapaculos, alude a su poder astringente por su alto contenido en taninos lo que lo hace adecuado para diarreas o bien para afecciones de boca y garganta en forma de enjuagues y gargarismos.
Infusión de escaramujos: 10 gramos por litro de agua. Se puede preparar con escaramujos frescos o secos. También podemos añadir un escaramujo sobre alguna otra infusión que nos hayamos realizado.

Mora: zarzamora (Rubus fructicoso): arbusto muy común y utilizado popularmente por la población para hacer postres y mermeladas. Sus frutos de color morado azulado son ricos en ácidos orgánicos como oxálico, málico y láctico, posee altas cantidades de vitamina C, ácido fólico y pigmentos antocianicos, lo que le confieren una gran acción antioxidante, protectora de los capilares y antidegenerativa ya que protege frente a la formación de radicales libres. Las hojas de la zarzamora se pueden utilizar en infusión por su acción astringente, en afecciones de boca y garganta, aftas, heridas y diarrea, contienen también el glucósido arbutina que al formar hidroquinona, difenol de acción desinfectante, es de utilidad en infecciones de orina.

Usos: comestible crudo – postres – mermeladas/jaleas

Mermelada de moras

Ingredientes: 100 gr de moras trituradas, 100 gr de azúcar integral de caña o panela, el zumo de medio limón exprimido
Triturar las moras, mezclar con el azúcar y calentar a 95ºC (medio bajo) durante 40-45 minutos. Envasar en tarros previamente esterilizados, llenar en caliente hasta arriba, cerrar y poner boca abajo.

Majuelo: espino albar (Crataegus monogyna) arbusto llamado espino por sus espinas afiladas en sus tallos y albar por sus flores blancas en primavera. Sus frutos llamados majuelos o majoletas pueden ser utilizados por sus interesantes cualidades, ya que contienen elevada cantidad de vitamina C y pigmentos antioxidantes o antocianidinas
Propiedades: las flores se utilizan como hipotensoras, relajantes y cardiotónicas, estas propiedades son comunicadas de forma suave también a las bayas
Usos: licor de majuelo, mermelada, infusiones
Endrina: endrino (Prunus spinosa) – arbusto de hasta 4m de altura, con espinas y fruto – 5-10 mm diámetro de color azulado
Propiedades: los frutos son astringentes y de sabor muy ácido. Muy revitalizador en situaciones de convalecencia de enfermedades o cuando se tiene que afrontar un sobreesfuerzo.
Usos: mermeladas, jalea/licores (pacharán)
Ingredientes para elaborar el pacharán: 400 gr. de endrinas (enteras), 250 ml de orujo seco, 750 ml de orujo anisado, 2 granos de café, una rama de canela
Mezclar los ingredientes y dejar por lo menos 6 meses en maceración.

Escaramujos, majuelos, endrinas y moras

Los madroños (Arbutus unedo)
Sus frutos son ricos en vitamina C, ácidos orgánicos. Algunos más dulces pueden contener alcohol como resultado del comienzo del proceso de fermentación en los mismos. El madroño se utiliza también como antiséptico urinario en infecciones urinarias. Con él se pueden preparar licores y mermeladas.
Sauco: (Sambucus nigra)
El sauco nos brinda sus flores blancas en primavera para realizar infusiones y bebidas refrescantes y de propiedades calmantes, drenadoras diuréticas, antirreumáticas y sudoríficas. En otoño además nos ofrece sus frutos oscuros con los que podemos realizar preparados para afecciones propias del invierno
Propiedades: Con sus frutos se pueden preparar mermeladas y jarabe de acción benéfica en estados catarrales.

Bayas tóxicas Bayas para evitar:

Pero también en la naturaleza podemos encontrar otras bayas y frutos de otoño silvestres que pueden ser peligrosos si se ingieren por lo que como norma no hemos de recoger ni consumir aquellos frutos y bayas que no conozcamos perfectamente.
Acebo (Ilex aquifolum) – arbusto fácil de reconocer. Ya que es el símbolo navideño, hojas acabadas en picos y bonitos frutos rojos.

Frutos de Nueza negra

Nueza negra: (Tamus comunis/Dioscorea comunis) – planta trepadora con bayas muy rojas. Purgantes muy irritantes del intestino.
Sauquillo: (Sambucus ebulus), llamado también yezgo, puede confundirse con el sauco. Es un arbusto más pequeño que el saúco y sus frutos no cuelgan como los de saúco, sino que son erectos.
Torvisco: (Daphne gnidium) una planta muy común en la montaña. Sus frutos son purgantes drásticos.

Palmira Pozuelo
Farmacéutica Naturista
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