Entra dentro de lo normal que cuando una mujer desea quedarse embarazada y no lo consigue en un tiempo que considera prudencial, seis meses o un año, empiece a preocuparse y darle vueltas en su cabeza al motivo del no embarazo.

Cuando además consultan y desde los servicios médicos les mandan una batería de pruebas, lo predecible es que no se puedan quitar de la cabeza si habrá algo que esté mal en ellos. La espera del resultado se vive con cierta ansiedad, deseando que no haya nada llamativo, pero quizás al mismo tiempo esperanzados de que se encuentre la causa a su dificultad, porque eso indicaría que poniéndole solución el deseo se materializará.

A partir de este momento empiezas a pensar que ya no eres igual a la mayoría de las parejas o mujeres. Ya no eres alguien más de lo que dicta esta sociedad. Y tu cabeza comienza a preguntarse: ¿Por qué me pasa esto a mí?, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, ¿Y si es mi pareja?… y un sinfín de preguntas más. Ya lo decía Einstein, si tengo un problema y una hora, estoy 59 minutos buscando la pregunta.

La pregunta correcta lleva a la solución. Lo importante no es preguntarnos el por qué, sino ¿y ahora qué? Lo verdaderamente importante es orientarte hacia la solución.

En este artículo vamos a intentar dar algunas claves para que desde un punto de vista emocional tu camino sea más llevadero.

El miedo, la angustia la incertidumbre acaban de alojarse en ti. A partir de este momento comienzas a pensar y a sentir de otra manera. Somos lo que pensamos.

Tras un estímulo o pensamiento, siempre aparece una sensación física y una emoción. Por ejemplo, al pensar que no puedo quedarme embarazada, comienzo a notar que me ahogo o me falta el aire y siento miedo o angustia, pero a su vez esta angustia genera mayor ahogo, y a su vez al sentir este ahogo, pienso que me estreso más y eso se va a volver en mi contra y me generará estrés y no voy a poder quedarme embarazada… y así entramos en un bucle que nos genera más y más tensión y del que puede ser muy difícil salir sin ayuda de un profesional. Cuando sientes como piensas, comienzas a pensar como sientes.

El vaivén emocional da vértigo, por eso hemos preparado estas 10 recomendaciones para intentar ayudarte a caminar de modo más sereno en tu andadura y más teniendo en cuenta las fechas que se aproximan:

 

  1. Cuídate, tú eres lo más importante. Intenta no olvidar que lo más importante no son las dificultades que se nos presentan en la vida, sino que tú seas capaz de sentir que tienes el control sobre ti misma: cómo tú sientes que manejas esto por lo que estás pasando. Puede ayudarte dedicar unos minutos al día a tu relajación, meditación o ejercicio físico. Cuida tus horas de sueño para afrontar tus dificultades diarias de otro modo.
  2. Cuida a tu pareja, él o ella es tan importante en esto como tú misma/o. Puedes sentir que tu pareja no lo vive de la misma manera que tú, y puede incluso que tengas razón. No te olvides de que estáis juntos en esto. Procura respetar su sentir en este proceso. Os puede ayudar dedicar tiempo juntos, por ejemplo, pasear por la naturaleza o salir con amigos comunes con los que sintáis complicidad.
  3. Consulta hasta dar con el profesional adecuado. No se trata de hacer un recorrido por todos los médicos de tu ciudad sino de que sientas que estás en buenas manos y te ofrece confianza. Recuerda que todo esto debe hacerse sin que suponga una fuente de estrés en sí misma.
  4. Aprende a lidiar con tu vocecita interior. Si te viene el pensamiento reiterativo, puedes decirle a tu cabecita que lo aplazas a una hora concreta que previamente habrás reservado y deja de pensar en ello.
  5. Haz afirmaciones positivas. Cuando te venga el pensamiento sobre ello puedes decirte que por el momento esto no está siendo posible, pero YO PODRÉ SER MADRE. Es importante que te digas a modo de mantras, “yo estoy sana”, “yo soy mujer”, “yo puedo ser madre y haré todo lo posible para conseguirlo”.
  6. Vive el aquí y el ahora. En este nuevo camino es muy fácil caer en la tentación de culparse o culpar al otro. Tenemos gran facilidad para enredarnos en el pasado, pero también para angustiarnos por el futuro, y esto sólo nos genera gran preocupación y angustia. Se necesita saber vivir en un estado de presencia y conciencia que puedes adquirir a través del mindfulness, la meditación o la autohipnosis para estabilizar tu sistema nervioso central y reducir la ansiedad ante las dificultades del camino.
  7. Hay muchas mujeres como tú y parejas como vosotros. Es importante para encontrarte equilibrada emocionalmente sentirte perteneciente o incluida en tu sistema familiar, de amistades… En este momento no sois capaces de dar a vuestro sistema lo mismo que los demás, lo que se espera de vosotros. Por ello es importante asistir a talleres o grupos de apoyo donde te sientes totalmente en equilibrio con ellos, y estás ante las mismas dificultades. Te sentirás más fuerte, con mayor energía para seguir en el proceso.
  8. No mires continuamente internet. Encontrarás miles de casos diferentes al tuyo, unos con mucho éxito y otros que te llevarán a un estado de desesperanza. Simplemente utiliza la información que te aporte seguridad.
  9. La vida te sostiene. Confía en la vida, confía en ti, en tu pareja, en tus propios recursos, en tu resiliencia. Podéis salir fortalecidos de esto.
  10. En Navidades es una época del año en la que aparecen muchos sentimientos encontrados. Por un lado, las reuniones son motivo de alegría porque nos reunimos con familiares y amigos a los que quizás no vemos el resto del año. Por otro lado, es el momento en el que solemos hacer balance del año que termina. Recuerda que te han pasado un montón de cosas buenas a lo largo del año que son motivo de alegría y que seguro te apetecerá compartir. Centra tus energías ahí. Puede ser buena idea adelantaros a esas preguntas temidas y preparar la respuesta que daréis. Os hará sentir más seguros si habéis meditado sobre la impresión que queréis dar a este respecto.

 

Maria Angeles Urrea

Autora de «Cuaderno de Emociones para procesos de Fertilidad» (disponible en Amazon)

y Sonia Navajo

Psicólogas de Fertilidad Emocional

Fertilidademocional.com