Segunda incursión en la vida de la mujer/madre maravilla… ¿os resuena algo?

6 AM.: Suena el despertador
Dos voces pelean en mi interior: una agónica grita a lo Chewbacca “noooooooo, un minuto más de sueño por favor……”
Y la otra, enérgica y resuelta a lo “superwoman”: ¡Vamos chica, levántate y sal a correr! 30 minutos para darlo todo y ganarle la batalla a la fuerza de la gravedad y compensar las cañas y las tapitas que te tomaste ayer en el aperitivo…

Realizo la rutina según las recomendaciones de una página de entrenamientos que sigo “dalotodo.com” porque es fundamental coger fondo; de eso tengo bastante,… no te cuento el fondo tan fondo que tengo..;-)

7.30 AM: Empieza el movimiento en casa
Me ducho, me doy las cremas de rigor y elijo un conjunto monísimo que me compré la semana pasada y que hoy decido estrenar para la reunión de equipo que tengo esta mañana. Por supuesto los zapatos en tono nude que pegan con todo… Yo ya estoy preparada… Voy al siguiente asalto: ¡Mis hijos!

Después de 60 minutos de negociaciones, de rabietas infructuosas (¡no!, ¡si!, ¡no!, ¡si!), carreras por la casa, batidos de chocolate derramados, supervisión y aprovisionamiento de mochilas, mientras vas contestando algún que otro mail de trabajo, al grupo de whatssap de las mamis del cole y has pedido cita para la revisión médica de algún cachorro, consigues salir de casa, tarde, con miedo a que la profe de inglés del mayor me mire perdonándome la vida… ¡Entrega realizada!

9.00 AM: Jornada profesional
A pesar del agobio por llegar tarde al trabajo, el atasco me parece un spa y es lo más parecido a aquel viaje que hice hace siglos a República Dominicana…

La reunión ha sido un éxito; hemos cerrado un proyecto importante y en ese momento recuerdo una frase de un programa de los ochenta de Carmen Maura que decía: “Nena, tu vales mucho…” Así, con la sensación de haber comido 8 donuts seguidos continuo la jornada…

Escuchas con atención y ensimismamiento las batallas de tus compañeros y piensas para tus adentros “te voy a dejar 24 horas a mis fieras y vas a ver como desaparecen todos tus problemas y sólo vas a tener uno: que yo regrese a por ellos”.

17:30 PM: Jornada maternal
Recojo a los niños y los llevo al parque para que se agoten, aunque la que está para que la ingresen en cuidados intensivos soy yo. Toca hacer la compra. Tratas de convencerte a ti misma que no pasa nada porque un día los niños no cenen (se han tragado toda la tierra del parque y los pediatras dicen que tiene mucho hierro) y que a la pequeña no hace falta comprarle pañales hoy porque total, por un día, le puedes apañar con el pañal de noche del mayor con un poco de cinta carrocera. Pero no, una tiene conciencia y se aproxima al súper. Ir al supermercado con los niños es… “Vietnam”. Nada más entrar con el carrito hay que aprovisionarse con una bolsa “kingsize” de gusanitos, arriesgándote a que luego en la cena te tiren el brócoli a la cara porque entre arena y gusanitos ya no les entra nada en el estómago. Pero compensa si quieres llegar a la caja sólo con lo que querías comprar, sin que se te olvide nada y sin dejar recuerdos en los pasillos 2 y 3 en forma de yogures aplastados y potitos estrellados en el suelo.

Y cruzo los dedos para que traigan pocas tareas y que mientras bata los huevos no tenga que repasar las sumas de tres cifras o hacer tres familias de palabras y explicar el significado de cada una…

21:30 PM: Fin de jornada… ¿fin?
Siiiiii. Los angelitos duermen. Toca decidir si es tan urgente terminar lo que no me dió tiempo en el trabajo o la pila ingente de ropa por planchar. Siempre he preferido el sonido del teclado al de la plancha de vapor; además las arrugas de las camisas me tienen manía o aprecio, porque no consigo que se vayan. Total ya espero a que la pila llegue al techo,… a lo mejor me dan un premio guinness

Hemos dado un toque de humor a esas jornadas interminables que muchas mujeres/madres tienen cada día y además hemos querido reflejar el amor y el valor que generamos en la familia y en el entorno y la voluntad de seguir creciendo, seguir mejorando… para seguir avanzando.

Te invitamos a compartir con nosotras todas tus inquietudes, debilidades y sueños en un espacio diseñado para todas las mujeres/madres maravilla que somos. Para mostrar que el amor y valor no solo va hacia fuera sino que también existe hacia dentro.

Pincha aquí para leer la primera parte de este artículo.

Carolina Barranquero y Teresa Solís
Coaches Ontológicas y Facilitadoras del método LEGO SERIOUS PLAY
www.sertuser.com