La palabra fibromialgia significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones). Lo padece entre el 6 y el 8% de la población y sobre todo se manifiesta en mujeres. Cuando se asocia a otras enfermedades, se le llama fibromialgia concomitante y si está aislada, fibromialgia primaria.

Se caracteriza por un dolor musculo-esquelético generalizado y una sensación dolorosa a la presión, en un mínimo de 11 puntos de los 18 que se presentan en el cuerpo. También puede ocasionar rigidez generalizada al levantarse, sensación de inflamación y hormigueo en manos y pies, dolor en la menstruación, colon irritable, sequedad en boca y ojos y jaquecas. El dolor varía según la hora del día, el nivel de actividad, la falta de sueño o descanso, el estrés y los cambios estacionales.

Desde el punto de vista clínico, no se conocen las causas, ya que hay personas que desarrollan la fibromialgia sin causa aparente, mientras que en otras comienza tras una infección bacteriana o viral, un accidente, una artritis reumatoide, un lupus eritematoso o una incapacidad para responder a determinados estímulos.

A pesar de tener un carácter benigno porque no produce secuelas físicas, ni afecta a la supervivencia del paciente, origina una disminución sistemática de la calidad de vida.

Desde el punto de vista del Grafodiagnóstico, la fibromialgia tiene un denominador común, la relación de pareja, donde podemos encontrar diferentes situaciones como: la ausencia de pareja, la viudedad, la ansiedad que genera no conseguir pareja estable o mantener la convivencia cuando se ha perdido el amor, la armonía, el apetito sexual e impera el aburrimiento, la incomprensión y la falta de proyectos en común. Cualquiera de estas causas está relacionada con la fibromialgia; por esta razón los tratamientos convencionales no suelen dar los resultados esperados, ya que suelen tratar los síntomas, mientras que con Grafoterapia, que permite acceder a la etiología del problema, conseguiendo resultados muy positivos, y en la mayoría de los casos definitivos, como se observó en tratamientos grafoterapéuticos realizados en grupos pertenecientes a concejalías, especialmente de mujeres con esta alteración.

La Grafoterapia tiene la capacidad de corregir las alteraciones psicosomáticas, y la fibromialgia es una de ellas, a través de su sistema de reflejos condicionados, que, en forma de estímulos uniformes de origen externo, gracias a los ejercicios grafoterapéuticos, consigue que el cerebro reciba la orden a través del sistema nervioso central y actué en consecuencia, cambiando los patrones mal aprendidos o enseñando cómo gestionar el problema para que desaparezca.

Cuando una persona se queda enganchada a un conflicto, irremediablemente termina produciendo una alteración física que con el tiempo se convierte en una enfermedad, de ahí, que para mí todas las enfermedades físicas tengan un origen emocional. Si tratamos el componente emocional las posibilidades de éxito son muy elevadas.

Si observamos los puntos de dolor de la fibromialgia, vemos que se proyecta en las articulaciones o cerca de ellas. Esto nos da la pista de que se trata de una alteración relacionada con la incapacidad de moverse con libertad. Por esta razón es por lo que tiene tantas implicaciones con las relaciones de pareja, ya que, si no son sanas, producen la sensación de sentirse atrapado y no saber cómo moverse, exactamente el mismo funcionamiento fisiológico de una articulación enferma.

Escribir utilizando la caligrafía propuesta por el Grafodiagnóstico, sería una de las formas de llevar la salud y el bienestar a la mayoría de la población.

 

Jesús D. Morales

Director del Centro de Grafoterapia y Medicinas Energéticas

centrodegrafoterapia.com