Detrás de las 40 puertas
Una nueva relación con la vida

El mundo camina hacia un nuevo paradigma. El corazón humano necesita un cambio y en este cambio la necesidad del silencio y la introspección se ha vuelto una necesidad para poder conocer nuestros propios procesos mentales para llegar a la profundidad de la presencia, para activar la inteligencia Transpersonal.

José María Doria es presidente y fundador, hace 12 años, de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal por la que han pasado miles de alumnos. Más de cien profesionales del mundo de la psicología y la educación imparten formación presencial y online, en España y en Latinoamérica. José María Doria asesora a equipos directivos y colabora en universidades españolas y latinoamericanas como profesor del Master en Mindfulness.

En su último libro, “Las 40 puertas. Un camino hacia la inteligencia transpersonal y el Mindfulness” , Doria ofrece un amplio abanico de herramientas prácticas para clarificar nuestra mirada interior. Es un entrenamiento en Mindfulness, un camino vivencial para activar la inteligencia Transpersonal.

– José María, has fundado La Escuela de Desarrollo Transpersonal, escrito libros, enseñado, impartido conferencias… ¿Eres más terapeuta, escritor, emprendedor,…? ¿la enseñanza o la creatividad?

– El arte está ahí. Me encuentro muy cómodo en lo sensitivo creativo, en lo creativo; pero mi educación y la necesidad me ha llevado a tener que desarrollar el otro ala del pájaro, para no volar en círculos. El otra ala me exige orden, estructura, planificación, y todos aquellos elementos duros administrativos, financieros, legales, que conlleva el emprendimiento de un sueño. Hoy si eres emprendedor tienes que ser muy andrógeno y ser tan masculino como femenino; tan intuitivo como racional; tan estructurado como ingenioso,… tan planificador como espontáneo. Hay que respetar delicadamente el equilibrio, toda esa amalgama o dualidad, totalmente excluida en épocas anteriores.

– Al escribir tu último libro “Las 40 Puertas” ¿Pensabas en las personas que quieren abrirse a vivir con mas consciencia o a las personas que ya estan en este proceso?

– En lineas generales no lo se, pero sí se que este libro es muy bueno para personas que se encuentren en un momento clave de su vida. En este momento hay muchas crisis, mucha incertidumbre en la vida de las personas. Mucha gente que está ante una encrucijada y que necesita dar un salto adelante, dejar atrás ciertas cosas, renovar su vida y reorientar situaciones.

También se que es bueno para personas que están en momentos de búsqueda, de cambio, de necesidad de clarificar la confusión y el libro aporta herramientas para poderse situar en la otra orilla y salir de una determinada situación.
Por eso cuarenta puertas, 120 días, es un gran camino para alguien que esté muy motivado. El que quiera únicamente leerlo, puede hacerlo; pero es para trabajar. Quien está continuamente repitiendo asignatura y no ve la manera de salir, t quiere un método, un acompañante que ayude en el camino, un entrenador personal, que acompañe en el proceso.

Tomado mañana y tarde en 120 dias le llevará constantemente a un lugar desde el que pueda desplegar una nueva mirada, una nueva gafa por la que mirar. Es una aventura. Una nueva relación con mi vida. Para eso es adecuado: para decir adiós a algo y emprendo algo nuevo.

– Estos procesos ¿tienen que ser individuales o es mas oportuno hacerlos con el acompañamiento de una comunidad?

– Hay dos formas y las dos son validas. Efectivamente si una persona entra sola, aunque se puede hacer con un grupo de amigos, el consejo que se le puede dar es: no seas muy perfeccionista. Si en un momento te encuentras con un obstáculo, no te detengas, sigue al día siguiente. No trates de poner nota 10 en todas las cuarenta puertas. No exijas el mismo nivel ni de motivación, ni de actitud, ni de entusiasmo en todas las puertas; la vida es sinuosa y 120 días da para muchas sinuosidades. El asunto es no soltar. ¿con que nota cada vez? Eso ira variando. Haz lo que puedas pues un día puedes estar más cansado, o más aburrido o hacerlo perfecto… el asunto es seguir y hacer lo que se pueda. Lo importante es la experiencia del camino global.

El hacerlo con un grupo y poder compartir, sin duda es muy útil. En la propia Escuela hay un mensaje diciendo que si se quiere compartir con un grupo te ponemos en contacto y hacemos una comunidad de aprendizaje. Sentirse acompañado por un grupo que tiene el mismo objetivo es mal útil que tirar la toalla.

Es un regalo compatible con cualquier travesía de la vida: vacaciones, trabajo,… enfermedades,… lo que sea. Lleva muy poco tiempo cada día y ese poco tiempo es un regalo para la consciencia, un despertador. Somos amnésicos profesionales y nos viene muy bien de cuando en cuando llenar de despertadores nuestra existencia.
Recordar, volver al corazón y desde allí vivir el tramo que tengamos que vivir desde otro sitio.

– Hablas mucho del lenguaje del corazón… y del lenguaje de la mente ¿Como es el lenguaje del corazón?

– Hemos cambiado mucho sobre lo entendido por lenguaje del corazón. Hasta hace cuatro días entendíamos que el corazón era la sede de las sentimientos: “nuestro corazón esta herido, emocionado”, … decíamos “Sentir o pensar” o incluso el corazón era la metáfora romántica. Desde que las neurociencias se han interesado en el corazón se ha visto que éste va mucho mas allá. No solo es una bomba biológica o la metáfora romántica, sino que es otra cosa.

El corazón tiene neuronas (el 60% de sus células), el corazón sabe, el corazón siente, responde, toma decisiones independientemente del neocórtex… es el foco asiento de la intuición y si tuviéramos que encontrar un lugar para el asiento de la dimensión del misterio, de lo sagrado, de lo incognoscible, de lo profundo, de la sabiduría del ser esencial, lo encontraríamos en el corazón. El corazón es el primer órgano que se forma en el feto, da cuenta y registra todo lo que sucede en el cuerpo; para la medicina China es el 99,99 de todo.

Por otra parte esto no es nuevo, Jesucristo no habló de la sagrada vesícula, dijo Sagrado Corazón y todos entendimos y cuando está con el Corazón encendido, su túnica está limpia, sus pelos peinados, su rostro es feliz y hasta ligero. Sin embargo cuando está con la corona de espinas en la cabeza todo su semblante es otro, hay dolor e incertidumbre.. y en el Corazón no. La señal para un mundo occidental es un Jesucristo activo, con los brazos abierto, dirigiéndose a las multitudes y hablándoles del corazón. No creo que hablase solo de una bomba; lo llama sagrado y lo sagrado es la sede de lo perenne y profundo.

Las neurociencias ahora dicen que el corazón tiene un campo bioeléctrico cien veces mayor que el del neocórtex
Hay unas grandes investigaciones sobre el biocórtex, pero la inteligencia de vida, el conocimiento de la dimensión incognoscible del misterio, del Misterio con mayúsculas, como aquello que no dominaremos con la cabecita, tal vez tenga un órgano que se ocupe de esa dimensión silenciosa e incognoscible y puede estar relacionado con el corazón. Esto no tiene porquereferenciarse con lo que llamamos amor humano o con las emociones. Tal vez esté relacionado con la compasión y con algunos valores más elevados y profundos.

– ¿Tal vez esté relacionado con los “momentos aja” que se perciben?

– Un momento “aja” es un momento de comprensión. Se percibe con todo el cuerpo. “Aja. Acabo de comprender algo”. Entender es fácil, pero comprender es un acontecimiento. Tal vez el corazón es el órgano que asiente eso, que sea la base física de eso. Esa comprensión es trans-física, energética y tiene una base física que es el corazón desde el que puede manifestarse y ser medida.

– Entre el corazón y la mente tiene que haber alguna comunicación…

– La hay. Es la coherencia total. Cuando uno piensa, dice, siente y hace de forma alineada en general es un síntoma de que el cuerpo está en coherencia. La coherencia es una armonía entre las diferentes partes. Cuando la orquesta no desafina hay armonía y el director de orquesta parece que es el corazón. El pensamiento tiene un culto muy grande en nuestra sociedad y el pensamiento sabemos que se basa en la memoria, que no es creativo y que da de si, lo que da de si. La dimensión humana es mucho más que una entidad pensante y desde hace cien años lo de “yo pienso, luego existo” se ha ido quedando a un lado. Ahora es la consciencia y la consciencia no esta únicamente en el cerebro. La conciencia es.

– ¿Qué es inteligencia Transpersonal?

– Además de todas las inteligencias estudiadas: matemática, musical, espacial, inteligencia emocional de Goleman… Ahora está apareciendo una inteligencia que se ocupa del sentido de la vida. Recordemos a Viktor Frankl que dijo que quienes sobrevivieron a los campos de exterminio fueron los que tenían un sentido de la vida. El sentido de la vida, no se si lo encontramos o el nos encuentra a nosotros. Mi vida tiene sentido y eso tiene una entidad; es encontrar la misión, como la tiene un saltamontes o cualquier elemento vivo del planeta. La inteligencia Transpersonal se ocupa de la atención y la presencia y del despliegue armónico de las otras inteligencias. Se podría llamar también inteligencia espiritual, entendiendo espiritualidad como una dimensión de la experiencia vital transreligiosamente. Una espiritualidad transreligiosa que vive la vivencia de la totalidad, de la no dualidad, con totalización de plenitud, experiencia que tenemos los seres humanos en ocasiones, regalo de la gracia. Estas experiencias son transreligiosas: las pueden vivir lo mismo un budista, un musulmán, un cristiano… van al mismo sitio. Eso es Espiritualidad. Las religiones son caminos para llegar a eso. Cuando reconocemos la espiritualidad desde esa perspectiva universal es cuando podemos decir que la inteligencia transpersonal esta activándose en una persona.

– ¿El sentido de la vida te encuentra o el hombre encuentra el sentido de la vida?

– Le he dado muchas vueltas a eso: si hay libre albedrío o si no lo hay. Si tenemos un papel activo y/o pasivo; un papel de ser sujetos que conquistamos algo con nuestra laboriosidad y esfuerzo, o como le pasa a una flor que no hace mucho esfuerzo en abrirse, mientras la de al lado no se abre nunca… Es la eterna cuestion de si somos pasajeros o conductores en el tren de la vida. ¿Cuál es la posibilidad de cambiar nuestra vida, incluidos nuestros pensamientos mas íntimos y fugaces, que parece que son nuestros y si no forman parte de todo el movimiento estelar y de partículas universales?.

Esta duda sucede en nuestra mente y nuestra mente es dual, por lo tanto las dos realidades coexisten, son ciertas y no deberían ser excluyentes. En la medida y el cómo, en este momento es un misterio. Cómo sucede, por qué sucede, en qué momentos pintamos algo y en qué momentos no, no lo sabemos.
Lo cierto es que para la mente son dos realidades, es un pensamiento paradójico que aparentemente es incompatible, pero hay una realidad en la que eso no es incompatible. Esa realidad no es mental, esta más allá de la mente.

Todo pensamiento de anhelo de crecimiento es un pensamiento que esta sucediendo en este instante y que me va a llevar a determinadas acciones de desarrollo, de inversión en mi mismo, de cultivarme, y de tratar de no bajar la guardia, entendiendo que la vida es un camino de crecimiento constante y que cuanto más me desarrolle mejor voy a vivir en todos los sentidos: gestionaré mejor mis perdidas, manejaré mejor mis emociones, tendré mejores relaciones familiares e interpersonales, tendré más éxito en mis relaciones profesionales, más salud física… Por lo tanto, se trata de crecer integralmente, física, espiritual, emocional y mentalmente.

En algún momento comprendemos que igual pintamos algo y podemos hacer algo por nuestra resiliencia, por nuestras heridas; después miramos un poco el universo y vemos que todo está engranado, que todo está unido; que nada es casual, que el batir de las alas de una mariposa en Kenia, afecta al clima en Toronto; que todo está en todo y es causa de todo. Y entonces se queda pequeño el discurso de un pequeño yo que mueve el mundo.

Las dos realidades coexisten, son integrales en una visión paradójica, transpersonal y transcendente en el que nuestra mente lo único que puede hacer es debatir y repartir: un 30% o un 60% es una cosa u otra. Yo creo que esto no se resuelve con la mente pensante. Tiene que llegar a otro departamento, otra dimensión de la existencia en donde la respuesta es el silencio y la pregunta también es el silencio.

– Tu indicas que esto es un proceso y un continuo trabajo. Sin embargo me parece que es mucha gente que no lo tiene muy claro esto. Se busca la iluminación de fin de semana y aparece la decepción y el desencanto…

– Analizando mi propia trayectoria de más de cuarenta y todas las etapas vividas hasta llegar a la Psicología Transpersonal y el paradigma de lo transpersonal, miro hacia atrás con mucho respeto mis picoteos iniciales y locuras fanáticas; a mis enredos con personas e ideologías, a creer que esto es lo último o creer que estaba iluminado porque había tenido una experiencia muy potente o porque había dado con alguien que resonaba con mis muchas inquietudes. Creo que forma parte del camino de los cuarenta escalones que tenemos que ir subiendo; muchas etapas y según vamos avanzando podemos decir los más mayores que todo es útil. Muchos recorridos y tantas aventuras para integrar todo en un camino que no distorsione la ciencia, un camino que esté ordenado,… se tarda muchos años de compromiso, de estudio y experiencia…

Hoy en la Escuela que fundé hace 12 años, la Escuela de Psicología Transpersonal, me encuentro satisfecho por ser el resultado de un largo y diverso camino en el que comprendo al ser humano.

El que hoy pretenda que con un consumo masivo de cursos de espiritualidad obtendrá la iluminación con un botón, y que va a ser feliz sin sufrimiento que ya no le van a importar las perdidas, ya la enfermedad no le va a visitar y si me visita no me va a importar, ya, ya, ya…. el mismo verá que todo eso no le va a resultar, pero no habrá sido en vano. A la tercera desilusión ya se busca una formación más serie, más profunda y ya no es una búsqueda de picoteo, ni de expectativa.

-¿Como se podría integrar en la educación todo lo hablado?

– Sí, se integra. El Mindfulness creo que hoy por hoy es la revolución en el mundo porque ha logrado un paquete de herramientas y una visión corta, aséptica, concisa y profesional, eliminando todos los vestigios ideológicos del budismo y lo ha empaquetado de una manera que no levanta sospechas ni de los guardianes de la ciencia, que quería estar libre de toda superstición, ni de las religiones.

Los colegios y el mundo de la empresa se han abierto al Mindfulness porque han visto que no contamina nada de ideologías, ni va en contra del cristianismo, creando competencias. El 75% de los colegios del mundo sajón tienen tutorías de Mindfulness. Nosotros en la Fundación hemos trabajado ya en 8000 niños, en grupos de 20; llevamos ya 4 años trabajando específicamente programas de Mindfulness con niños, profesores y padres. Tenemos también un curso de Educacion, una de las tres formaciones de Minlfulness de 10 meses, de experto en educación Transpersonal de Mindfulness que es la vanguardia aplicado al mundo educativo. Aplicado a 1-3 años, 3-6 años, 6-9 años con juegos y dinámicas, aprenden a meditar de manera maravillosa sin ideología, sin comedura de coco, sin ignorar el mundo,.. aprenden a encontrar su rincón interno de paz, a no interrumpir cuando alguien habla, … Hay unos paquetes exquisitos para que los padres que están ya disfrutando de cierto desarrollo de la conciencia.

Y en empresas. Trabajamos con muchas empresas grandes, antes inaccesibles, tanto aquí como en Latinoamérica, entrenamos a trabajadores y directivos en una atención y presencia, interiorización y auto-observación y aspectos que no tienen que ver con una técnica especifica. Todo esto se va desplegando e incorporándose.

Ahora la Fundación, que hemos refundado, se va a dedicar a regalar por parte de voluntarios entre alumnos de la Escuela, que son miles: ellos donan tiempo para una escucha; vamos a ofrecer un tiempo de escucha, entendida la escucha como una hospitalidad en donde no hay que jugar a terapeutas y clientes, sino que son únicamente seres humanos que comprenden a otros seres humanos. Desde una confidencialidad absoluta y en un marco muy personal y cercano el voluntario ofrece hospitalidad y la persona puede sentirse comprendida, puede ser escuchada, en tres sesiones: una cada semana. Tampoco es una escucha emocional e inmediata que para eso está el teléfono de la esperanza, sino una escucha receptiva, serena y honda que sepa sostener los silencios, no da consejos, no dice “a mi tambien me pasa eso”, que lo que hace en todo caso es reformular lo que ha dicho el otro, devolvérselo para que la persona sepa lo que ha dicho, y tome conciencia. Lo importante es que la persona que llame sienta que es profundamente comprendido.

– ¿Habeis detectado esta necesidad en la sociedad?

– Efectivamente hay mucha falta de intimidad emocional y la intimidad emocional es lo que hace superar la soledad. Si tienes intimidad emocional ya no estás solo y ese compartir hace que el dolor sea menor dolor y la alegría compartida es doble alegría. Compartir cosas en un clima de total confianza y seguridad, sin juicios, bien centrado desde el ser. Lo importante es saber si es una escucha crítica o se está escuchando desde un espacio de compasión. La escuela tiene capacidad para eso.

– Volviendo al libro “Las 40 puertas”, objeto de nuestra entrevista. Haznos un resumen.

– Es una aventura de la conciencia. Se puede leer como algo informativo, pero si se quiere se puede entrar como una gincana. El que entre por la puerta 40 y salga por la puerta 1, garantizo que ya no será el mismo. Aquí hay un trabajo sutil de todos los días. Tengo que observar-me muchas veces, tengo que respirar-me muchas veces…. Van pasando cosas…

Gracias José María Doria

M. Feliciana Garcia Gomez