Entendemos por Registros Akáshicos, la recopilación de experiencias, sentimientos, vivencias, memorias en definitiva de todos los seres vivos que existieron, existen y probablemente existirán. Su lectura consistiría en la forma que tienen de comunicarse, desde planos más elevado, entidades energéticas con una persona capacitada para recibir cierta información.

Los antiguos maestros aseguraban que éstos se encontraban en una realidad incorpórea y habrían existido desde el principio de los tiempos.

Desde sus orígenes el hombre ha intentado comunicarse con fuerzas desconocidas que le procurasen respuestas a las múltiples inquietudes que perturbaban su condición de vida.

Varias culturas antiguas (caldeos, sumerios, acadios, egipcios, druidas, hebreos, himalayos, chinos), como refirió Annie W. Besant, ya eran conscientes de que existían unos registros insertos en una realidad incorpórea.

Estas antiguas civilizaciones se valían de personas en trance, bien inducidos por agentes externos, bien generados de forma espontánea, para responder a determinadas cuestiones que generaban cierto grado de preocupación en un colectivo, quizás el ejemplo más conocido sea la consulta al oráculo, centros sagrados diseminados por todo el mundo antiguo.

Las consultas al oráculo se hacían a través de las sacerdotisas y era una comunicación divina realizada en un lugar especialmente consagrado a través de personas especialmente designadas que procuraban unas respuestas infalibles. Parece ser que respondían de acuerdo con las previsiones, ya que, en gran número, estos lugares fueron muy frecuentados por gente de toda condición.

La Sociedad Teosófica traslada este saber milenario desde Oriente hasta Europa y surgen buen número de personas que conectan con los Registros Akáshicos mediante diversas técnicas de estados autoinducidos de conciencia.

Para todos ellos los Archivos Akáshicos se encontrarían en un lugar etérico desde el principio de los tiempos, sería un archivo registros de todas las experiencias, emociones, ideas, conciencias y sentimientos de todos los seres vivos que han existido, existen y existirán en cualquier espacio y lugar. Esto es, como una base de datos que existiría como creación energética primaria y que recopilaría vivencias producidas en todas las épocas de todas las corrientes de vida que habitan en nuestro planeta, habría otros tantos archivos como formas estelares se darían en el Universo.

Comprender que todo está sucediendo en este preciso instante, es un concepto explicado en Física Cuántica, a través de la vibración energética que poseen todos los organismos vivos, el tiempo y el espacio como nosotros los entendemos no existe, ya que estos términos han sido inventados por el hombre de manera a como rige nuestra mente, es decir, por un antes y un después, el paso del tiempo es inexorable y no se puede congelar el instante, pero en ese espacio sagrado, todo está sucediendo en este preciso momento, el concepto del ahora es su expresión más utilizada.

Pero la antigua premisa de alteración de conciencia para alcanzar un cierto grado de elevación, ya no es viable en nuestros días y hoy el acceso está garantizado a través de un determinado estado meditativo, con solo desearlo ocurre inmediatamente, la humanidad ha evolucionado y ya no es preciso estar dotado de una clarividencia fundamentada en la capacidad para entrar en estado mediúmnico, muchas veces, terminada una lectura, el consultante expresa una frase que define lo que sucede en su interior ¡ESTO YA SABIA YO QUE ESTABA SUCEDIENDO! o ¡ YA INTUÍA QUE ESTO ERA ASI!

Aunque el principal enemigo de un lector de Registros Akáshicos es la confianza consigo mismo, es creer que la mente solo transmite imaginación, esto definitivamente se excluirá cuando una tras otra las percepciones surgen y se van trasmitiendo independientemente, sean o no, de nuestro interés personal, mucho más cuando otros corroboran nuestras percepciones con frases como las anteriores.

Normalmente se pide permiso para su acceso a entidades energéticas elevadas que guardan esa información, pudiendo haber mensajes que serán transmitidos y contestados de forma inmediata y otras, tendremos que esperar su respuesta hasta que estemos preparados para, primero responder a otros procesos anteriores, después para sospecharla y por último, ser obtenida en su totalidad.

Las respuestas pueden llegar de distintas formas, a través de personas de nuestro entorno o no, pensamientos, ideas, sueños, imágenes o algún acontecimiento que causalmente tenga lugar y que identifiquemos como respuesta a una pregunta realizada. La clave se encuentra en la frecuencia vibracional necesaria que tengamos para recibir esa vibración energética en forma de respuesta. Dependerá, en todo caso, de nuestro estado evolutivo a la información que podamos acceder para esa determinada frecuencia vibracional y nuestro propio nivel vibracional, teniendo que ser acorde para recibirla.

Pocas veces se obtienen datos que no sepamos manejar, en todo caso, después comprenderemos más adelante pasando pasajes o procesos de aprendizaje que necesitemos saber en nuestro camino evolutivo.

Por lo tanto su acceso será guiado por entidades iluminadas y la información es puntual a lo que sea necesario conocer de acuerdo a la realidad que estemos viviendo y nos pueda llevar a lo que realmente podría ser nuestro destino.

Nuestra capacidad de raciocinio es limitado y por lo tanto todo el contenido de los Archivos no está enteramente a nuestra disposición, los Registros Akáshicos tendremos que imaginarlos como energía de vibraciones, semejantes a las ondas del sonido o de la radio que captamos cuando nuestro oído interno está dispuesto y preparado para entender su mensaje.

Hay que fijarse en un acontecimiento curioso, se sabe que las primeras intuiciones no diferencian o reflejan los intereses que nos movilizan a realizar algún acto, si no que sin observar ningún interés personal nos inspiran, después de corroborarlos, a realizar aquello que deberíamos haber hecho y aunque el beneficio no sea inmediato, el resultado en tiempo tendrá los efectos adecuados en nuestra vida.

Se podría decir entonces que el valor real de la verdad es aquella que nos vincula a nuestra propia realidad y aunque nuestro entendimiento sea imperfecto, siempre deberíamos ser sinceros con nosotros mismos.

Imaginen ahora una frase en un contexto adecuado: “¿podremos entrar en una sala de cine a oscuras alguna vez mas sin sentir pánico?”

Esta frase referida por alguien a sus amigos que vivieron en primera persona el incendio de una sala de proyección, ilustra un sugerente motivo para que el cerebro aprenda a recordar una escena de nuestra reciente vida pasada y más tarde sea reproducida desde varias perspectivas:

1º/ Nuestros amigos siempre sentirán temor si deciden entrar a una sala de proyecciones cinematográficas.

2º/ Reproducirán la imagen y los sonidos de pánico del momento, esto es, deseo inconsciente de reproducir una imagen auditiva.

3º/ Posiblemente cuando alguien se refiera a un cine o a la proyección de cualquier película, así como al lugar donde ocurrió el incendio e incluso se hable de algún miembro de ese grupo, asociarán su recuerdo y su pánico con la escena que vivieron.

Estos “flash-backs” según la experiencia, traspasan el umbral del espacio-tiempo y en muchas ocasiones estos miedos viscerales pueden perseguirnos desde épocas muy remotas y condicionar, de alguna manera, nuestro proceso normal de existencia.

Los Archivos Akáshicos permitirían identificar de dónde proceden nuestros temores así como experiencias y procesos que nos han llevado a las realidades que nos acechan y perturban nuestro modo de vida, desde aquí comprenderemos por qué surgen y en otras ocasiones quienes formaron parte, en otras, los mismos Archivos darán las soluciones para transmutar nuestra forma de vida porque ante todo es una energía que existe y nos moviliza para ser sanados y procuremos ser dueños de nuestro destino.

En muchas ocasiones la movilización energética que se produce en una lectura o en un acceso a los Registros se traduce en variar una rutina perpetuada en el tiempo y que nos resignamos a ella, otras veces los mensajes llegan sin percatarnos que vamos cambiando sutilmente, en otras, las intuiciones aumentan de forma exponencial a nuestras necesidades reales, en todos ellos, los pasos que damos nos encaminan al cambio que se necesita para comprender de dónde procedemos y adonde nos dirigimos encontrando sentido a nuestra existencia.

Fernando Calvo

Maestro de Registros Akáshicos

Centro Reiki es Luz

www.reikiesluz.com