“El juego, como modo de vivir en el presente, va con la apertura sensorial, con la plasticidad conductual y con el gozo de existir” (Humberto Maturana)

El juego es un momento placentero donde nos sentimos seguros/a. Es un instinto que nos permite compartir experiencias y adquirir una serie de habilidades sociales y categorías de movimiento que necesitamos durante la vida. Es una vivencia donde tenemos la oportunidad de interactuar con nosotros/as mismos/as, con los/as demás y con nuestro entorno.

Jugando

¡Ganas de vivir!
Inconsciente vital en la semilla,
sacralidad e inocencia en un bebé,
transformando, niñas y niños
mujeres y hombres jugando.

Mamíferos entregados a la vida
abierta y superabundante
regalando líneas,
círculos y laberintos.

¡Gozo de existir!
El juego integrador,
placer presente y espontáneo
vivencia pulsante, amor.

Te amo cuando te encuentro
y al escondite que alimenta,
estímulo fogoso, curioseando
el contacto en movimiento.

Me adentro con placer
en este viaje
que impulsa la ilusión,
el coraje.

Me alegra el alma
encontrarnos
en giros, saltos…
danzando el cambio.

Y esta unidad orgánica
expresando
¡Siento y hago!
juego amando.

¡Deseo de vivir!

Nace y se exterioriza,
manantial de ciencia,
expresión resonante
con ritmo y melodía.

Fluidez del río curioso,
potencia e ímpetu al galopar,
me siento en equilibrio
¡Caminar, volar!

Juego y siento
seguridad y libertad en la emoción.
Soy tierra y agua,
soy aire, soy fuego.

¡Ganas de jugar!

La palabra lúdico viene del latín “ludus” que significa juego, diversión. Se refiere a todo lo que está relacionado y participa con la alegría.

Según Johan Huizinga, autor de Homo Ludens (1938), «(…) El juego es más que un reflejo fisiológico o psicológico. Va más allá de la actividad puramente físico, y biológicos. Es una función significativa, es decir, contiene una cierta dirección. En el juego hay algo ‘en juego’, que trasciende las necesidades inmediatas de la vida y da sentido a la acción. Cada juego significa algo. (…) (2001, p.4)

El juego en Biodanza es una vivencia, que es una experiencia presente llena de sentido.

La Biodanza fue creada por Rolando Toro Araneda, psicólogo y antropólogo chileno. Es un sistema que utiliza la música, el movimiento y las situaciones de encuentro en grupo. Se define como un «sistema de integración humana de renovación orgánica, reeducación afectiva, y de reaprendizaje de las funciones originarias de vida».
Desarrolla cinco líneas fundamentales: la vitalidad, la sexualidad como placer de vivir, la afectividad, la creatividad y la transcendencia.

Las sesiones de Biodanza son muy completas y están basadas en un modelo teórico. Cada sesión se apoya en una metodología con base científica para desarrollar unos objetivos. Progresivamente y desde la regularidad se van produciendo transformaciones en nuestra vida y en nuestro entorno.

Los juegos biocéntricos también los utilizamos como recurso integrador dentro de las sesiones de Biodanza, que además permiten liberar nuestra expresión, fomentar la creación individual y en grupo, reforzar la confianza, el cuidado y además de otros valores inherentes en la Vida también desarrollar categorías de movimiento:

● Fluidez
● Ritmo (central y periférico)
● Mecimiento
● Potencia
● Ímpetu vital
● Tensión dinámica
● Resistencia
● Coordinación
Equilibrio
● Sinergismo
● Elasticidad
● Extensión
● Agilidad
● Levedad
● Flexibilidad
● Eutonía
● Expresión
● …

El juego es inherente a la vida y nos prepara para ella.

[…] un bebé aprende, sin duda alguna, mucho del adulto, pero también tiene que descubrir cosas por sí mismo. Debe realizar su trabajo como bebé.
(Pikler, en Martino, 2001).

Es una acción instintiva. Su origen es biológico y en nosotros se desarrolla en una dimensión cultural.
Es a través del juego que establecemos vínculos con las demás personas. Creamos, nos expresamos. Al permitirnos el movimiento orgánico, natural y espontáneo que cada persona tiene, estamos expresando y siendo auténticos/as, lo que es esencial para el desarrollo de la afectividad y creatividad.

El juego en Biodanza nos facilita la vivencia de libertad y el encuentro con otro ser vivo.

El inconsciente vital propuesto por Rolando Toro es el impulso de las células y órganos hacia la vida. Las células y los órganos tienen memoria, sistemas de defensa, afinidad y rechazo, solidaridad entre ellas, y una maravillosa forma de comunicación. Es ese psiquismo celular que responde a estímulos externos e internos en busca de la defensa del organismo y su adaptación al medio ambiente. El inconsciente vital es “guardián de la salud”.

Este ‘psiquismo’ coordina las funciones de regulación orgánica y homeostasis y posee una gran autonomía respecto a la conciencia y al comportamiento humano. (Rolando Toro)

Algunos de los beneficios y características del juego en Biodanza:

● Fomenta la integración
● Propicia un clima afectivo.
● Acompaña al animal a lo largo de su existencia
● Es natural
● Es sano por naturaleza
● Es espontáneo
● Involucra la expresión natural
● Es libre
● Aporta sensación de bienestar, felicidad, de estar vivo/a
● Es placentero
● Nace y se exterioriza
● Fomenta las habilidades intra e interpersonales
● Es una necesidad
● Integra emociones e instintos
● Facilita que nos relacionemos con otras personas
● Implica aprendizaje
● Es cooperativo (no competitivo)
● Aporta ecofactores positivos a las personas y al grupo
● Es una vivencia. Cuando jugamos estamos presentes

“Descubrimos el mundo por placer.
Un/a niño/a salta cuando el instinto de caminar lo ha satisfecho y juega a caerse cuando siente autonomía para levantarse y mantenerse en equilibrio”.

Biodanza se practica regularmente en grupos semanales de adultos y también aplicada a distintos colectivos: para niños/as, familias, personas mayores…
Los cambios se van produciendo poco a poco dentro de una propuesta que apuesta por la luz de cada persona dentro de un grupo.

Sandra de Rivas Hermosilla
Directora de la Sala Neuronilla
Facilitadora de Biodanza SRT
Formadora en Creatividad e Innovación, Gestión Emocional y Afectiva
Coach
sandraderivas@neuronilla.com