¡Viva la legumbre!

¿Quieres más?

¿Te gustaría estar siempre al día con las últimas tendencias, consejos y secretos?  Suscríbete a nuestro boletín mensual y sé parte de una comunidad exclusiva.

Las legumbres han salvado la subsistencia al ser humano en más de una ocasión. Lentejas, altramuces, judías, soja,… ¿conoces sus propiedades?
Por legumbre entendemos aquellas plantas que pertenecen a la familia de las leguminosas. Como toda planta angiosperma da flores con las que optará a multiplicarse en mayor o menor medida, según las condiciones del suelo, clima y competencia con otras plantas cercanas.

El resultado de esas flores llamativas y olorosas (en muchos casos), es una vaina alargada que contiene varias semillas.

Leguminosas hay muchas, algunas son árboles (que necesitan años para ser productivos de semillas) y no todas son aprovechables por el ser humano como fuente de alimento. El algarrobo es un árbol mágico que ofrece una vaina dulce muy deseada y nutritiva por animales y que el hombre ha sabido aprovechar como sustituto del cacao.

Otras leguminosas son consumidas por la excelencia de sus vainas en estado tierno y cuando la semilla está en estado lechoso, es decir sin madurar. La judía verde, de todos conocida, es la más representativa.

Entre las legumbres herbáceas, con un ciclo corto de crecimiento y multiplicación (meses) que se consumen en la mesa y cuyo interés culinario son sus semillas, la variedad se amplia muchísimo. Lentejas, garbanzos, judías de todas las formas y colores, etc. ¡No me extraña!, se conocen desde el Neolítico y han sido el sustento de muchos pueblos, sobre todo en tiempos de hambrunas.

Propiedades de la legumbre

Es decir, las legumbres han salvado la subsistencia al ser humano en más de una ocasión. Y es que su valor nutritivo es inigualable a otros vegetales. Ofrecen energía con su aporte de hidratos de carbono y grasa no saturada. Los aminoácidos que forman parte de sus semillas son sustitutos de muchas carnes y reportan más calcio que los huevos. Minerales abundantes, vitaminas, fibra y riqueza de oligoelementos refuerzan nuestro sistema inmunológico. La sabiduría popular conoce sus beneficios, siempre se supo que las legumbre te mantenían sano y fuerte.

Después de la segunda guerra mundial, una de estas legumbres se puso muy de moda, la soja. Importada por Estados Unidos desde Japón se ha sacado partido de ella para todo y sirvió en tiempo de escasez para volver a sacar del hambre a la humanidad.

Volviendo a las leguminosas en general, sus beneficios no han acabado. Estas plantas producen tanta grasa y proteína, gracias a que viven en simbiosis con una bacteria que se instala en sus raíces, formando unas nudosidades o protuberancias. La bacteria Rhizobium, es específica de cada especie de leguminosa, esto es: existe un rhizobium distinto para los garbanzos, otro para judías, etc. Atrapa el nitrógeno atmosférico, lo convierte en nitritos y nitratos que ceden a la planta, la cual los usa como abono para producir aminoácidos y proteínas. A cambio esta agradecida planta por estos ricos aportes, ésta protege y ofrece azúcares simples al Rhizobium y ambos prosperan. Gracias a esta simbiosis el suelo agrícola se enriquece en Nitrógeno, un elemento muy inestable y difícil de conseguir por los vegetales, siendo uno de los abonos químicos más veces aportado.

La gracia es que estas bacterias viven en casi todos los suelos, esperando a tener una vida prolífica con su leguminosa específica. Sin embargo, la soja por ser de tan lejos (Japón) no tenía su Rhizobium en Europa y cuando la empezamos a cultivar era poco rentable, se quedaba pequeña. Hubo que inocular los campos con su bacteria favorita, aunque siempre poco aclimatada a este clima.

El Altramuz

Quiero en esta ocasión ensalzar las virtudes de otra legumbre que lleva con nosotros (los que vivimos en zonas mediterráneas) desde siempre. Se trata del ALTRAMUZ, lupino, chocho y tantos otros nombres. Tiene alcaloides que lo hacen amargo, la citisina y anagirina pero son fácilmente extraíbles con cocimiento y lavado a base de agua no clorada. El resultado es una semilla de leguminosa que supera a la soja en cualidades nutricionales. Así se han dado cuenta ahora los americanos que tanto potenciaron la soja y tanto han comerciado con ella, hasta convertirla en transgénica por no poder explotarla más.

El altramuz es de aquí, muy adaptado a condiciones de este país, como la falta de lluvia. Es capaz de prosperar en suelos muy pobres creando con sus potentes raíces profundos suelos fértiles después de su cultivo. Su variada floración alegran nuestra vista por lo espectacular de sus racimos pero los insectos también agradecen su presencia. Para colmo, a los agricultores nos da la satisfacción de no tener que regarle, ni tratarle contra plagas pues no las tiene. Ningún animal salvaje lo come por su amargor y regenera el suelo movilizando minerales desde lo más profundo de nuestros campos. De hecho si su consumo en la mesa o por la industria fuese mayor, reportando al consumidor todas sus cualidades nutritivas, sería la alternativa a tierras de barbecho, secano y pobres de campos cerealistas de Castilla. Es decir, ayudaría a proteger el ecosistema edáfico degradado de estas zonas, algo que no nos olvidemos, también pretende la Agricultura Ecológica.

Como no, también tiene propiedades terapéuticas, sobre todo para los diabéticos, pero esta vez nos fijamos en las propias de su cultivo y las nutricionales.

Consumir legumbres es sano y nutritivo para el que las ingiere, es favorable para el medio ambiente y si se consumen las que localmente están con nosotros desde siempre nos beneficiamos TODOS, humanos y resto de seres vivos.

Riquezas del altramuz cada 100 gr:

40% proteínas

25% hidratos de Carbono

7% a 15% grasas no saturadas (ácidos oleicos y linoleicos)

20% fibra

Además: El doble de hierro que las espinacas y el mismo calcio que la leche

¡VIVAN las legumbres!

Jose Luis Leceta

Agricultor ecológico desde hace más de 25 años y

Colaborador de El Vergel

www.elvergelecologico.com

Haz tu buena obra del día ¡Compártelo!

5,1 minutos de lecturaActualizado: 10/04/2024Publicado: 04/07/2012Categorías: NutriciónEtiquetas: , ,

Comenta este artículo