La nutrición y fitoterapia son de gran ayuda para equilibrar l aingesta de alimentos saludables. El consumo de alimentos dulces y refinados está totalmente integrado en los hábitos nutricionales de la población española, basta recorrer la mayoría de las estanterías de los supermercados, restaurantes, comedores escolares y observar sus menús, lo que se aleja de las recomendaciones de nuestra saludable dieta mediterránea. En la pirámide de esta dieta, se sitúan en la base los alimentos ricos en hidratos de carbono para consumo diario, pero recomienda que sean principalmente en forma de cereales integrales.

Los alimentos muy refinados cómo los que contienen azúcar: tipo dulces a base de harinas blancas y azúcar refinada están situados en el vértice de dicha pirámide lo que indica que su consumo solo ha de ser ocasional, desde luego no diario, ni siquiera una vez o dos a la semana, sino ocasional, alguna vez al mes.


Los hidratos de carbono para consumo diario deben ser integrales


Por tanto estamos hablando de alimentos de consumo tan habitual como todos aquellos elaborados a base de harinas refinadas: pan blanco, pasta (espagueti, fideos, etc.), pizzas, galletas, y todos aquellos en los que se adiciona azúcar blanca como: pasteles, bollería dulce, bebidas refrescantes carbonatadas, batidos, postres dulces, chuches, etc.Todos estos alimentos refinados nos aportan calorías llamadas vacías ya que están prácticamente exentos de nutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, antioxidantes, fibra)

El azúcar además puede aparecer también en alimentos en los que no sospecharíamos su presencia como en la salsa de tomate, cereales, harinas, sopas, mayonesa, salsas, comidas congeladas y preparadas, e incluso en embutidos.

El consumo de azúcar se ha triplicado en Estados Unidos en los últimos 50 años y en España ha aumentado en un 50 por ciento. Diversos investigadores y científicos nos alertan de los peligros que acarrea este consumo excesivo de hidratos de carbono refinados como el médico e investigador norteamericano Abraham Hoffer, que llegó a decir sobre el azúcar: El azúcar no es apta para el consumo humano, va envenenando el organismo y se infiltra en el corazón y la mente de las personas.”


España ha aumentado en un 50% el consumo de azúcar


El sobreconsumo de estos alimentos se relaciona con muchas de las enfermedades que padece nuestra sociedad como obesidad, síndrome metabólico, estreñimiento, diabetes, enfermedad cardiovascular e incluso cáncer.

Cuanto más se consuman estos alimentos más deseo de dulce se tiene por el desequilibrio metabólico que producen debido a los altibajos en la glucemia que se ocasiona en nuestro organismo tras su ingesta.

Las Frutas sabor dulce natural

La naturaleza nos ofrece los alimentos que contienen azúcar junto con otros nutrientes de forma que este azúcar o glucosa no se libere de forma rápida, sino lenta gracias a las fibras que acompañan a estos alimentos. Cuando el alimento se refina se eliminan estas fibras además de otros nutrientes necesarios para la correcta asimilación y utilización del azúcar como las vitaminas del grupo B. Esto produce numerosas alteraciones metabólicas, un sobreesfuerzo del páncreas que ha de liberar más insulina, alteraciones en el funcionamiento mental e incluso emocional produciéndose altibajos pasando de la euforia al desánimo o la depresión, relacionados con los picos de hiper e hiperglucemia.

Un cambio tan sencillo como incorporar alimentos sin transformar, sino tal y como nos los ofrece la naturaleza; los cereales con sus cubiertas ricas en fibra y vitaminas del grupo B, además de minerales como el calcio y el silicio, y el germen rico en vitamina E y ácidos grasos esenciales omega 6, podría prevenir y mejorar muchas de estas patologías que no sólo producen sufrimiento sino un elevado gasto sanitario.

Sustituir alimentos refinados por integrales, sustituir dulces por frutas cuyo sabor ya es dulce pero que contienen fibra, incorporar frutas secas como pasas, dátiles o hígos secos para calmar el deseo de dulce es un hábito saludable que nos ayudará a mantenernos sanos.

Pan integral de trigo espelta

A diferencia del pan blanco, el pan integral posee un índice glucémico mucho más bajo, siendo 35 en lugar de 70 del pan blanco, por lo que en el pan integral la glucosa que contiene pasa lentamente a la sangre, no produciendo elevaciones bruscas de los niveles de glucosa y mayor demanda de insulina, lo que si sucede con el pan blanco.

También podemos sustituir el azúcar por la stevia, planta que posee sabor dulce pero no es debida al azúcar ya que no la posee, sino a un componente que le da este sabor, por lo que puede ser utilizada por personas diabéticas. Es mucho más recomendable que otros edulcorantes de origen sintético.

Se puede cultivar fácilmente y tener en maceta en casa, pero se encuentra en diversas formas para su cómoda utilización: en polvo, líquida, hoja seca, etc.


El pan integral posee un índice glucémico mucho más bajo


Las judías verdes son un alimento interesante que ayuda a regular la glucemia, ya que en su vaina se encuentra un principio activo la faseolina, que le confiere esta propiedad; se puede encontrar en forma de vaina seca o en distintas preparaciones de fitoterapia. Además estimula la diuresis por lo que beneficia en situaciones de obesidad e hipertensión.

Otras plantas medicinales que ayudan a regular la glucemia son la alcachofera, la bardana, el arándano y la salvia.

Receta: Dulce de dátiles:

Remojar 10 dátiles durante una noche. Al día siguiente deshuesar y batir añadiendo agua hasta ajustar su espesor. Puede añadirse sobre el pan integral, dará un toque muy especial en el aliño de ensaladas o bien para endulzar infusiones, constituyendo un excelente sustituto del chocolate. Puede conservarse varios días en el frigorífico guardada en un bote de cristal.

Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
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