Este artículo es una continuación del número anterior (que puedes consultar aquí)  en el que dimos algunas pautas y recomendaciones para mejorar la salud de la piel como la importancia de realizar una depuración del organismo, además las claves para la hidratación de la piel, así como procurar tener una alimentación vital y exenta de tóxicos.

 


Depurar el organismo es fundamental para la salud de la piel 


Las grasas y la piel

La piel tiene una alta composición en elementos grasos, de ahí la importancia de observar qué fuentes de grasas aportamos con nuestra dieta. Las grasas que proporcionan un estado saludable de la piel son las mono y poliinsaturadas, y se han de evitar las grasas saturadas y grasas trans.

Es recomendable usar aceites vírgenes de primera presión en frío como el de oliva, pero además es interesante utilizar otros aceites vírgenes de semillas como el aceite de girasol de primera presión en frío o aceites de semillas de lino o nuez. Estos aceites son sobre todo ricos en ácidos grasos omega 6 y 3, ácidos grasos esenciales que mejoran la salud de la piel y evitan la aparición de procesos inflamatorios, sequedad, descamación, eczemas, etc.

El aceite de oliva virgen extra es el más estable al calentamiento por lo que lo podemos utilizar para realizar cocciones o guisos, evitando al máximo las frituras que acaban alterando también este aceite. Los aceites de semillas los podemos utilizar en el aliño de ensaladas y no calentarlos ya que son más inestables a los procesos de calor.
No son recomendables los aceites refinados, ya que se han obtenido a través de procesos de altas temperaturas que alteran los ácidos grasos de los aceites transformándolos en grasas «trans» que no son utilizables bioquímicamente por nuestro organismo y acaban depositándose y originando toxemia interna.

Ejemplos de alimentos ricos en grasas saludables son las semillas y frutos secos pero sin tostar: sésamo, pipas de girasol, pipas de calabaza, nueces, avellanas, almendras, etc.

También frutos como el aguacate que es muy rico además en vitamina E, una vitamina que ejerce una acción antioxidante y protectora sobre la piel.


Las semillas y frutos secos: sin tostar


Si se consumen alimentos de origen animal los que poseen grasas saludables son los pescados ricos en ácidos grasos omega 3, mejor de tamaño pequeño y de pesca libre como sardinas, anchoas, jureles, boquerones, etc.

Los cereales integrales también contienen una grasa benéfica especialmente rica en ácidos grasos omega 6, además de otros nutrientes vitales como vitaminas y minerales, por lo que hemos de evitar los cereales refinados y sus derivados (panes blancos, harinas, arroz blanco, bollería refinada, pasta refinada), ya que estos alimentos son bajos en nutrientes esenciales para el buen estado de la piel.

Remineralizar la piel

Minerales y oligoelementos también son necesarios en la dieta diaria para una mejor salud de la piel; especialmente importante es el silicio. El silicio es necesario para la síntesis del colágeno junto con la vitamina C, si hay carencia formaremos un colágeno de peor calidad que tenderá más a la formación de arrugas y flacidez. El silicio es indispensable para el buen estado de la piel y el cabello pero además para la salud de los huesos, arterias y articulaciones. Combate el envejecimiento prematuro y el deterioro de articulaciones, arterias y tejidos. El silicio está presente principalmente en la cubierta de los cereales integrales (faltando en los refinados). También lo encontramos en las hortalizas de hoja verde y en los tallos de los vegetales, tubérculos, sandía, calabaza, levadura de cerveza.

 

Las algas

Son una fuente completa de minerales y oligoelementos además de productos que favorecen la limpieza intestinal y la depuración del organismo. Incorporar una pequeña cantidad de algas en la dieta diaria mejora nuestro aporte mineral. Por ejemplo alga kombu en los platos de legumbres y caldos de verduras, agar agar en las ensaladas, etc.

 

Productos de aplicación externa para la piel

Hemos de cuidar la calidad de los cosméticos y para su cuidado es mejor elegir productos que contengan sustancias de origen natural, evitando productos químicos como perfumes artificiales, conservadores químicos como los parabenes, colorantes, etc, ya que estos productos son los causantes de la mayoría de las alergias que se manifiestan en la piel.


Las algas favorecen la limpieza intestinal y la depuración


Los vegetales y las plantas medicinales

Son ricas en principios activos protectores y regeneradores de la piel por lo que son ideales para su cuidado.

  • Plantas medicinales con acción antiséptica: Son plantas ricas en esencias, como el tomillo, romero, espliego, salvia, etc . Los aceites esenciales que contienen, ejercen una acción antiséptica sobre la piel y además ejercen un efecto tonificante y estimulante, favoreciendo el riego sanguíneo y la oxigenación de los tejidos. Indicadas en pieles con impurezas y tendencia acnéica.
  • Plantas astringentes: Son plantas ricas en taninos, como la rosa, el hamamelis, o la ortiga blanca. Actúan contrayendo los tejidos y disminuyendo el exceso de secreciones o cortando las pequeñas hemorragias. Útiles en pieles grasas y con poros abiertos y dilatados.
  • Plantas emolientes: Son plantas ricas en mucílagos, como la malva, el llantén, etc. Contienen mucílagos, que por su propiedad de embeber agua, contribuyen a ablandar y suavizar los tejidos inflamados y a mantener la piel hidratada. En pieles secas y sensibles. Protegen e hidratan la piel.
  • Plantas calmantes: Son plantas ricas en azuleno y otras sustancias similares, como la manzanilla, la milenrama o la caléndula. Ejercen una acción calmante y antiinflamatoria.
    Recomendables para pieles sensibles e irritadas.

Reparar la piel 300x175 - Nutrición y fitoterapia para la salud de la piel (II)

Mascarilla limpieza y reparación

Mezclar harina de avena con infusión de manzanilla y aplicar 10 minutos sobre la piel. Limpiar con agua y a continuación aplicar la infusión de manzanilla con unas gotitas de glicerina en forma de toques suaves con un algodón.

 

Licuado para cuidar la piel

Manzana, zanahoria y apio. La manzana y la zanahoria aportan ácidos orgánicos, vitaminas y minerales; el apio es rico en clorofila y posee un efecto diurético y depurativo.

 

Palmira Pozuelo
(Farmacéutica Naturista)
www.alkemila.com