La introducción de la práctica de yoga en las escuelas supondría una herramienta excelente tanto para la reducción de la carga de estrés docente de los profesores, tan común desde hace unos años, como para el propio desarrollo físico, emocional y cognitivo de los alumnos. En algunos centros de España ya se están llevando a cabo pruebas piloto que confirman los beneficios del yoga en alumnos y profesores.

De todos es sabido que hay profesiones que producen un grado de estrés superior a otras. El grupo de trabajadores sometidos a un mayor estrés laboral está formado, entre otros, por los profesionales de los cuerpos de seguridad, los médicos y profesionales del área de la salud, los ejecutivos, los periodistas o los profesionales de la enseñanza.

Estos últimos se encargan nada menos que de la educación de los ciudadanos más jóvenes. Podemos decir que el futuro de las generaciones de cada nación está en sus manos. Tienen una gran responsabilidad que a menudo no se corresponde ni con el reconocimiento social ni, por supuesto, con contraprestaciones ajustadas al importante papel que desempeñan en la evolución y formación de la sociedad.

En el artículo de este mes nos vamos a centrar precisamente en este grupo de profesionales y en el estrés docente que es, sin duda alguna, uno de los problemas más graves de la enseñanza en la actualidad, y que puede disminuir considerablemente gracias a los beneficios que aporta el yoga.

Pero no nos vamos a quedar aquí, también abordaremos la importancia de la práctica de esta disciplina en los centros educativos desde el punto de vista del alumnado, ya que ésta también es una experiencia profundamente enriquecedora para los más pequeños.

¿Quién cuida a los educadores?
En los últimos años se está constatando el aumento de los problemas emocionales que afectan a los docentes, problemas que evidentemente acaban teniendo su correspondiente reflejo físico y somático. La indisciplina del alumnado, las exigencias de los padres, el número excesivo de alumnos por aula, la delegación de responsabilidades educativas extraordinarias en el profesor, la falta de apoyo especializado o la escasa valoración social de esta profesión son causas que han dado lugar al aumento de bajas laborales entre los profesionales de la educación. Cada vez son más los docentes que padecen dolencias derivadas del estrés.

Frente a estas situaciones, practicar yoga puede ser realmente útil. Desde APYTA estamos convencidos de que transmitir a los profesores nociones básicas de yoga puede mejorar considerablemente su manera de gestionar este estrés que deriva de su trabajo.

Nuestro objetivo en este ámbito, como divulgadores de la ciencia del yoga, debería ser dotar a los profesionales de la educación de las herramientas que les permitan mejorar su relajación muscular y mental y que les sirvan para afrontar de una manera más positiva las situaciones diarias de estrés.

Enseñando técnicas de respiración (pranayamas) y posturas básicas que favorezcan la relajación podemos aportar mucho a la calidad de vida “laboral” de los profesores.

El pasado mes de abril tuvimos la ocasión de comprobarlo en el CEIPSO María Moliner, de Villanueva de la Cañada, donde APYTA organizó una sesión de yoga para todo el profesorado de primaria. La experiencia resultó muy satisfactoria tanto para los profesores como para nuestra asociación, ya que pudimos poner en práctica nuestra teoría sobre la positiva incidencia del yoga en el tratamiento del estrés docente.

Introducir el yoga en las escuelas
Además de los beneficios evidentes que la práctica de yoga tiene en la reducción del estrés de los profesionales de la educación, estamos convencidos de que esta disciplina debería introducirse en los programas educativos de las escuelas para mejorar el desarrollo y el rendimiento de los alumnos.

Los beneficios del yoga durante la infancia son extraordinarios. Está comprobado que unos minutos de atención a la respiración o la práctica de algunas posturas de equilibrio antes de comenzar cada clase favorecen la relajación y la concentración. Para los niños el yoga es una actividad divertida, un juego que rompe la monotonía de las clases. Para el profesor es una herramienta muy útil para comenzar cada hora con la seguridad de que los alumnos van a estar mucho más relajados y centrados durante toda la clase.

En la actualidad ya son varios los centros públicos españoles que apuestan por introducir el yoga dentro de los planes de estudios. Estas iniciativas, que se están desarrollando sobre todo en la zona de levante, son parte de investigaciones que intentan demostrar empíricamente los beneficios del yoga en las escuelas e involucran no solo a los profesores y alumnos, sino también a los padres.

Estos estudios, en los que se comparan los efectos del yoga entre grupos experimentales de alumnos y grupos de control, están demostrando que la práctica regular de esta disciplina dentro del horario lectivo aumenta la concentración de los alumnos y les aporta mayor vitalidad y motivación, además de impactar favorablemente sobre sus resultados académicos.

En conclusión, la práctica del yoga y la meditación en el ámbito educativo son, hoy por hoy, un gran tesoro por descubrir, una utopía por la que merece la pena seguir trabajando. Si se demuestra la efectividad del yoga en el ámbito escolar y se consigue introducir dentro de los proyectos educativos de los centros se dará un gran paso adelante en el desarrollo social del país.

Mientras esto llega, que los profesores conozcan y puedan transmitir a sus alumnos ejercicios de respiración, diferentes posturas o diferentes técnicas de relajación favorecerá sin duda no solo el rendimiento de los escolares, sino su flexibilidad, física y emocional, así como el conocimiento sobre su propio cuerpo, sus sentimientos y sus emociones. Además, los mismos profesores tendrán herramientas para hacer frente al estrés al que están sometidos, con una mayor conciencia del proceso y de sus propios objetivos.

Tanto desde el punto de vista de los docentes como desde el del propio alumnado, la introducción del yoga en las escuelas tendría un efecto muy beneficioso para todos y a muy corto plazo.

Lucía López Carretero
Profesora de yoga APYTA
www.asociacionapytayoga.es