El origen del método de “Acropilates” proviene de la técnica de “Pilates en pareja” y a su vez de los ejercicios de “Pilates”. Dicho método tiene diversos beneficios entre los cuales destaca el del contacto con otra persona (más adelante hago una pequeña mención de ello), ya sea con un compañero de clase en el cual vas a depositar toda tu confianza, o con tu pareja dando un resultado positivo a tu relación. Estos tres linajes permiten hacer posible lo imposible, produciendo tales beneficios que se escapan a las palabras.

Estudios abalan los beneficios del contacto humano. Párate unos instantes y pregúntate ¿Cuándo fue la última vez que diste un abrazo? ¿Cuándo fue la última vez que he mirado a los ojos y he sonreído? Nosotros, los humanos, olvidamos muchas de nuestras necesidades más básicas y primitivas. El hombre es un ser sociable y no puede vivir solo, aislado; para nosotros el contacto con otras personas es fundamental ya que existen casos de hombres que han vivido aislados por causas especiales y se han convertido en personas extrañas con conductas parecidas a las de animales.

Desde hace algunos años existen unas técnicas llamadas “Terapias de Abrazos”, métodos que recuperan esa capacidad innata de proporcionar bienestar por medio de la energía del cuerpo de otra persona. Cuando los cuerpos se juntan entre sí, las personas crecen generando más energía. Este movimiento energético desintoxica física, mental y emocionalmente el cuerpo, permitiendo alejar la tensión crónica, patrones de pensamientos negativos y sentimientos sin procesar como tristeza, miedo, enojo o angustia.

Acropilates no es solo una técnica que se realiza en pareja, sino que también se puede llevar a cabo en grupos de tres, cuatro y muchas más personas… El número lo pone la imaginación, creatividad y tus ganas de pasarlo bien. De aquí la nueva práctica “Acropilates aérea”.

Asimismo, a los siete principios fundamentales de Pilates que son respiración, control, concentración, centro, precisión, fluidez en el movimiento e integración, le añadimos al Acropilates cuatro pilares más a los que hay que prestar una especial atención para así lograr la correcta ejecución del método y, por tanto, maximizar sus beneficios. Estos son:

  • Imaginación: Durante la realización de los ejercicios se utilizan metáforas visuales para estimular el movimiento físico.
  • Intuición: Es importante escuchar a nuestro cuerpo y seguir nuestra intuición natural durante la ejecución de los ejercicios.
  • Flexibilidad: Todos los ejercicios del método están diseñados para flexibilizar y tonificar y estirar los músculos, consiguiendo una sensación de bienestar y facilidad de movimiento que se disfruta en cada una de las actividades que hacemos a diario: caminar, sentarse, agacharse, correr, etc.
  • Creatividad: Esta facultad que todos tenemos, que consiste en desarrollar los ejercicios de manera distinta a la original.

Pilates es, por tanto, un control corporal total. No obstante, es difícil describir con palabras algo que solo se puede entender viviéndolo, ya que se trata de una experiencia que se produce no solo a nivel espiritual sino también de una manera muy profunda y que nos invita a una transformación personal.

El hecho de realizar la actividad en pareja hace que las dos o más personas se conviertan en “una sola”, ya que todos los ejercicios se deben realizar en completa armonía el uno con el otro. El objetivo es liberar y equilibrar la energía de nuestro cuerpo a través de la correcta ejecución de las posturas y de los ejercicios encadenados que se pueden realizar.

Para hacer las posturas y los ejercicios correctamente se requiere que los niveles de dificultad vayan progresando paulatinamente, haciendo posturas sencillas y poco a poco ir subiendo el nivel. Esto es relativo porque a unas personas se les da mejor unos ejercicios que a otras. Siempre es importante comentar las sensaciones con la pareja.

La relajación nos ayuda a tener el control de uno mismo y así, identificar qué zonas de tu cuerpo se trabajan y cuáles no, para que utilices sólo la energía necesaria para cada movimiento. Si respiras para relajarte, es mucho más sencillo alcanzar todas las posturas y ejercicios.

Acropilates nos ayuda a tener una mejor percepción de nosotros mismos: aprendemos a conocernos, a respetarnos, a querernos y a estar cómodos con nuestro cuerpo. Practicar esta maravillosa técnica nos ayuda a ser más abiertos, nos sube la autoestima ya que desde la primera toma de contacto realizamos posturas que en un primer momento veíamos imposibles de realizar.

El Acropilates está pensado para que todo el mundo pueda practicarlo. Acropilates es comunidad, relación y compañerismo. Con el apoyo que nos ofrecemos unos a otros logramos aquello que solos no podríamos, y ni nos atreveríamos a intentar.

Con una aproximación simple y sistemática a la técnica, Acropilates acerca la acrobacia a cualquier persona que lo desee, sin que sean necesarias unas condiciones físicas previas específicas. El método consiste en ir dando pequeños pasitos, que nos preparan para llegar un poco más lejos cada vez y desde ahí lograr grandes metas.

Hoy en día puedes aprender Acropilates en pocas escuelas, pero cada vez son más los practicantes y profesores que se decantan por esta técnica. Lo mejor es que busques un profesor o persona formada y experimentada en la práctica y en la habilidad de transmitir su conocimiento. Aprender las bases y fundamentos hará más divertida y fácil tu práctica, y te ayudará a evitar posibles lesiones y accidentes practicando.

Lo más importante en esta práctica es la actitud de juego, compartir, estar abierto y tener ganas de divertirse. No necesitas ser un experto en Pilates, Yoga o acrobacia para practicar esta disciplina, ya que existen posturas que cualquier principiante puede realizar, como la toma de confianza y la llamada “mesa de masaje” y muchos más ejercicios.

David Alcalá
Instructor y Escritor del libro «Yo hago Pilates»
Centro Om Ganesha (Móstoles) Madrid.
www.yogamostoles.com