«No se de nada, que no sea un milagro». Walt Whitman

Angel González Alvarez, el coeditor del «Blog Alternativo», ese gran punto de encuentro del mundo alternativo, nos ofrece una muestra más de su gran creatividad, con este nuevo libro digital, «101 pasos hacia la felicidad», una guía para reflexionar, caminar y alcanzar la felicidad.

Pero como Ángel es ante todo sincero, a fuer de sabio, advierte muy claramente: «No pretendo darte una fórmula mágica para alcanzar el ansiado sentimiento de felicidad plena. Y si alguien te lo promete, desconfía porque creo que te está mintiendo».

Este libro, (solo en formato e-book), contiene 101 pequeñas pero muy lúcidas y certeras reflexiones, sobre la vida cotidiana, no para decirnos lo que tenemos que hacer, (que cada uno llevará su camino personal), sino para que reflexionemos sobre él, y escuchemos nuestro interior sobre lo que mejor se adapta a nuestra persona.

Porque a todos los que estamos en ese camino de conocimiento de la realidad, que denominamos «ampliación de la conciencia», nos sucede que según vamos subiendo pequeños escalones en esa escalera, nos preguntamos en que va a repercutir esa nueva «mira-da» en nuestra vida cotidiana.

Pues Ángel González, nos cuenta su filoso-fía de vida, aunque claramente advierte, que «no todos los consejos son apropiados para todos, tú tienes que ir descubriendo lo que es adecuado para ti, lo que resuena en tu interior».

Pero la felicidad es un estado contradictorio y vacilante que no tiene nada que ver con el cielo sereno de la apatía o la ataraxia. Es una constante contradicción, un equivocarse todos los días… pero cada vez menos.

Nos dice Muñoz Redón que «el hombre inteligente actual, aspira antes que a cualquier otra cosa, a aprender a elevar su autoestima, a vivir en un ambiente cómodo y relajado, a mejorar sus relaciones interpersonales. El deseo de bienestar personal se expresa más como una lucha para conseguir una identidad personal «seductora» que en la adquisición de una serie de bienes».

Las cosas que pueden aumentar nuestro bienestar personal. Son elementales, simples sencillas.

Incluso la realización de utopías solidarias y comunales se ve obstaculizada muy seriamente si olvidamos la necesidad de conseguir un estado de felicidad personal mínimo.

Salvador Pániker nos recuerda que «a un maestro zen le preguntaron: «¿Qué es el zen?». Y él contestó: «Una nube en el cielo, agua en la jarra». Intento asombrarme por cualquier cosa, y vivirla a fondo».

El esfuerzo es necesario para todo, pero con el solo esfuerzo no se consigue nada. Por ello vivir feliz, es un proceso de deslizarse, fluir, y no forzar las cosas.

Isidoro García

Director Revista Quitapesares