Todos podemos alcanzar los estados a los que llegaron las grandes bailarin@s, activando nuestros centros energéticos, habitando el cuerpo y haciendo la conexión Cielo Tierra, volviéndonos más saludables física, emocional, mental y espiritualmente.

“Cada día que al menos no hayamos danzado una sola vez es un día perdido”. Estas serían palabras de Nietzsche, en “Así hablo Zaratustra”.

Grandes bailarin@s, filósofos e intelectuales, y ahora la ciencia, han llegado a la conclusión que la Danza es algo más que movimiento. Yo añadiría a esta frase que un movimiento no sentido, ni habitado es un movimiento desperdiciado. Rudolf Laban (1879-1958), arquitecto húngaro y maestro de danza, a principios del siglo pasado dijo que la danza se debería llevar a nuestros movimientos cotidianos. Esto es lo que quiero desarrollar en este artículo por ser parte de mi filosofía así como uno de los principios de la Danza Karana.

El cuerpo puede ser nuestra cárcel cuando se padece enfermedad, lesiones, incluso adicciones, o nuestra liberación. Los grandes cambios en nuestra persona se reflejan y se dan a través del cuerpo. ¿Pero sabemos algo de él?. Nuestro cuerpo nos sigue, nos soporta constantemente pero no nos hemos ocupado de saber quién es, cómo funciona o cómo ha de moverse. Por defecto profesional, en mi labor de investigación, cuando veo a gente reunida observo que en la mayoría su posición es errónea por no decir nefasta. Una lesión puede venir de un impacto fuerte o por la erosión con el tiempo de una mala postura. El cuerpo cambia cuando adquiere una buena posición en los pies que son nuestro sustento, reflejan todo nuestro cuerpo, y es desde esta base de donde parte el movimiento. Si la posición no es correcta el cuerpo irá haciendo sus respectivos equilibrios que repercutirán nocivamente en la columna vertebral. Cuando estamos alineados desde la estructura ósea la energía fluye al movernos. Lo mismo ocurre con la alimentación cuando no es saludable; el cuerpo aguanta hasta que un día se nos manifiesta la enfermedad.

Los chinos hace miles de años concebían el ideograma de humano como un ser comprendido entre el Cielo y la Tierra. Se nos ha olvidado que la Tierra sustenta, alimenta y nutre todo lo que existe por lo que a nosotros también. El ser humano es cuerpo mente y espíritu. La mente y la emoción influyen directamente en el cuerpo físico y se les considera como parte de él. Al alinearnos nos nutrimos energéticamente tanto de la Tierra como del Cielo y a través de nuestro cuerpo, con nuestra estructura ósea, al ser seres fractales, también habrá una alineación con el Cielo a través de los cuerpos sutiles. Si durante el día somos conscientes de nuestros movimientos, están realizados con una buena posición y energéticamente asistidos por estas dos fuerzas que todo lo contienen será el paso previo para comenzar a habitar nuestro cuerpo.

Nuestra naturaleza humana contiene un ritmo impreso en nuestro propio funcionamiento orgánico: la respiración y los latidos de nuestro corazón, el pulso, la matriz… En la Danza debes integrar tus ritmos a la música para hacer un todo dentro de una realidad indisoluble. Utilizando esta forma de respirar en nuestros movimientos cotidianos nos llevaría a oxigenar nuestros sistemas y órganos, percibiendo una armonía en nuestro interior y una comunicación mejor con lo de fuera. Así se generan las dos energías que todo lo constituyen: femenina y masculina, Ying-Yang, Esencia y Estructura, que han de ir con los dos movimientos de la respiración, Inhalación y Exhalación. El Cielo y Tierra en comunicación es uno de los principios de la Danza Karana.

La danza es eficacia y economía del movimiento. En nuestra vida diaria hacemos movimientos simples por lo que si aplicamos algo tan sencillo como la posición, alineación, respiración, iremos regenerando nuestro cuerpo, dando holgura a nuestros órganos, ampliando nuestra estructura potenciando nuestro cuerpo, en lo que se refiere a la parte física. Como somos algo más que un cuerpo y en él está reflejado todo un universo es través de él cómo puedes entrar en la Unidad con tu Ser de una manera fácil, “Danzando”. A lo largo de mis años de docencia he podido ver como mujeres ajenas a la danza entraban en conexión emocionándome con sus movimientos que realizaban como los de la bailarina más profesional, porque un movimiento realizado desde nuestro interior es sagrado y único.

Cuando entramos dentro del cuerpo nuestros sentidos se agudizan y damos paso a los sentidos internos o el llamado 6º sentido que todo lo engloba.

¿Qué es lo que ocurre?. Al sentir el cuerpo, la mente se para y entramos en el mental superior que nos conecta con nuestro Ser; para ello es importante que todo esté en una armonía y que todos los cuerpos estén alineados, nuestro centros energéticos activados y el cuerpo entre en un orden que le dará su propia geometría intrínseca. Ahí conectamos con otros planos de nuestro Ser recibiendo información, liberando memoria que está en los huesos y en nuestro ADN. El tiempo se detiene y entramos en la atemporalidad, de ahí lo que la gran bailarina Tórtola Valencia (1882-1955) diría que en sus danzas se trasladaba a otros tiempos… Yo misma he vivido por un instante regresiones viéndome en distintos lugares. La unión de todos tus cuerpos te conduce a un estado intemporal, un tiempo eterno e infinito, produciendo como Rumí en el s. XIII decía que la danza precedía a la iluminación y el éxtasis.

Mi vida es la danza por lo que quiero compartir todo lo que he podido descubrir en ella, enseñar ese medio de conexión de liberación y de unión con el TODO, como experimentaron estas bailarinas de principios del siglo pasado. Isadora Duncan comentaba: “El bailarín del futuro será aquel cuyo cuerpo y alma hayan crecido tan armoniosamente juntos que el lenguaje natural del alma se habrá convertido en el movimiento del cuerpo humano. Ruth St. Denis decía: “Veo la danza siendo usada como comunicación entre el cuerpo y el alma, para expresar lo que es demasiado profundo, muy sutil para las palabras”. Martha Graham, discípula de Ruth y precursora de la danza contemporánea decía que “La danza es el lenguaje oculto del alma” y Agnes De Miller: “Bailar significa ser tú mism@, más grande, más hermos@, más poderos@. Esto es poder en la tierra y es tuyo para que lo tomes.”

Todas estas bailarinas tocaron con sus pies, manos, cuerpo y corazón el Cielo porque se entregaron traspasando las barreras de la mente. Este poder lo tiene todo ser humano y nos pertenece reflejando las leyes universales. No es necesario ser un virtuoso sino sentirte, articularte dentro de tus movimientos para unirte con el Todo que se haya dentro de Ti. Cada milímetro, cada centímetro de tu cuerpo es Sagrado y cuando todo tu cuerpo se pone al unísono ocurre el milagro: Tu ya no estás dando paso a que encarne el Espíritu y te unas a tu Alma.

Cuando nos entregamos al proceso creativo de la danza descubrimos que la fuente del movimiento está dentro de ti y no en estructuras externas, siguiendo el principio universal que cada día tenemos más presente “lo de dentro está fuera”, “lo mismo es arriba que abajo”, o “el fondo hace la forma”. La ciencia está llegando corroborar estos principios o leyes universales. Los estudios del Dr. Lovatt, catedrático de psicología y bailarín, explican que cuando la danza es improvisada crea unos circuitos neuronales que ayudan a improvisar en tu vida.

En la Universidad de Jerusalén el Dr. Richard Ebsten analizó y descubrió que los genes de los bailarines tenían el gen encargado de transportar la serotonina, un neurotransmisor que contribuye a la experiencia espiritual y un receptor de la hormona argina-vasopresiva que modula nuestra capacidad de comunicación social. Ambos son genes vinculados al aspecto emocional y espiritual de la danza.

Creo que el cuerpo tiene toda la sabiduría cuando lo conectamos y nos conectamos con nuestros otros cuerpos, es nuestro maestro y guía y lo único que tenemos que hacer es llevar nuestros movimientos al punto original, direccionarnos hacia dentro llevándonos a la experiencia de la perfección del movimiento que es la Danza porque somos DANZA.

Clara Bueno “Arkana”
Bailarina y Maestra
creadora de la metodología de la Danza Karana
Ex juez y sanadora
www.clarabueno.com