Siempre me ha producido fascinación que las semillas broten. Me pregunto qué fuerza hay dentro de ellas que les hace, gracias al agua, querer ir a buscar la luz del sol, y de esta forma transformar su potencial almacenado en un inicio (un brote) de lo que puede llegar a ser la forma adulta. Es un acto de creación, de desarrollo, dónde la vida toma forma y se convierte en “algo concreto”; así el brote llegará a convertirse en un tallo y en una planta madura. Y si hay una época del año donde esta energía está pletórica y rebosante, es sin duda durante la primavera. De repente vemos como los campos se tornan verdes, y los árboles que llevan meses desnudos, empiezan a cubrir sus ramas con hojas; las flores abundan por todas partes…parece como si la vida en si misma despertara de su letargo invernal. Y esto no atañe solo al mundo vegetal, también es la época de nacimiento de muchas especies, y la época en la que algunos animales salen de su periodo de hibernación. ¿Y nosotros también sentimos el efecto de este cambio energético en el ambiente?


La primavera se relaciona con el elemento madera o árbol


En la visión de las cinco transformaciones (utilizada en la medicina china y también en la macrobiótica para explicar la dinámica energética que subyace a cualquier evento de la vida), la primavera se relaciona con el elemento madera o árbol. Esta fase tiene una serie de características propias de este movimiento energético que va hacia arriba y hacia afuera en busca de la luz y de la materialización:

-Para empezar el propio símbolo del árbol, nos invita a la analogía; se agarran a la tierra a través de sus raíces y a la vez son capaces de adaptarse a las condiciones circundantes y modificar su dirección para crecer hacia la luz, balancearse en el viento y superar obstáculos. Esta combinación de firmeza y flexibilidad es clave para su supervivencia y es una de las características esenciales de esta fase energética.

-A un nivel general cualquier cosa que está en crecimiento, ya sea una planta, un niño, o una idea, está en esta fase energética. En el mundo vegetal, esta energía que ha estado almacenada durante el invierno, se transforma ahora en materia: la fotosíntesis es un ejemplo claro, dónde las células transforman la energía intangible del sol en hidratos de carbono que forman las hojas, tallos y raíces de la planta.

– La energía de esta fase juega un papel fundamental en la creatividad. De la misma forma que la naturaleza crea vida, nosotros también podemos crear. Al principio una idea solo existe en el nivel mental, y empieza a hacer la transición hacia el mundo físico a medida que le vamos añadiendo imágenes, planes, especificaciones. Esto aporta “sustancia” a la idea original y la trae a la vida. Es decir no se trata solo de “tener ideas”, sino que en esta fase, igual que los campos brotan en el mundo físico, somos capaces de que nuestras ideas se materialicen.

A un nivel emocional, cuando esta energía está equilibrada hay una visión clara de la vida y de lo que se quiere, y se pueden canalizar los recursos propios hacia el propósito particular que tengamos. Si abandonamos nuestros planes fácilmente es que esta energía está debilitada en nuestro cuerpo. Aspectos positivos son la paciencia, la flexibilidad y la estabilidad, aceptar los cambios, o la capacidad de dar de una forma relajada sin esperar nada a cambio (igual que hace la naturaleza) .La emoción característica de esta fase es la rabia y la frustración, que son recomendables poder expresarlas de una forma saludable, y que no se queden en ese modo irritado en nuestro interior.

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– Y en lo que respecta a nuestros órganos, aquí tenemos el funcionamiento del hígado y la vesícula biliar. De hecho es tradicional en esta época del año hacer las famosas “limpiezas de hígado”. El hígado es un órgano macizo, muy sofisticado, encargado de filtrar la sangre, almacenar glucógeno, producir bilis, almacenar y distribuir la sangre, y de otras muchas y complejas funciones metabólicas. Todos los tóxicos pasan por él para ser neutralizados y que no perjudiquen el resto del organismo, así que en esta sociedad en la que nos vemos envueltos en tóxicos y en estrés la mayoría tenemos el hígado sobrecargado de trabajo.


No se trata de “tener ideas” sino de materializarlas


Para dar un respiro al hígado se puede hacer con la alimentación. Tomar alimentos procesados y sin vida, bebidas carbonadas, el tabaco, el alcohol, el exceso de proteína de origen animal (carne, lácteos, huevos, pescado), el exceso de aceite, y sobre todo de aceites de mala calidad, las harinas horneadas (pizzas, panes, galletas), el exceso de sal, el azúcar, alimentos que no son biológicos y el exceso de comida (aunque sea de buenísima calidad) propician una saturación del hígado y una dificultad para que esta energía de crecimiento y renovación de la primavera fluya armónicamente por nuestro cuerpo.

En esta época del año, una buena forma de ayudar a nuestro hígado y vesícula es reducir durante toda la estación el consumo de todo lo que acabo de mencionar. Además podemos hacer una limpieza un poco más profunda durante 10 días no ya reduciendo, sino sin ingerir nada de lo que he señalado en el párrafo anterior.
– Es decir, comer poco (levantarnos de la mesa con la sensación de que podríamos seguir comiendo).
– Hacer una alimentación vegana, a base de cereales integrales en grano, verduras, algas, fruta y semillas.
Nada de aceite ni frutos secos y reduciendo la sal y los condimentos salados.
Evitar los fritos, horneados (pan, galletas, magdalenas, pizzas) y tostados.
– Utilizar formas de cocción más ligeras: escaldado, al vapor, crudo, ensalada prensada.

Es una forma menos drástica que las tradicionales limpiezas, pero igualmente efectiva y que además refuerza hábitos de alimentación saludables.

Si sientes que te vendría bien ser más flexible, tolerante, paciente, que tienes rabia acumulada, que te gustaría tener más claridad en relación a tu propósito vital; si crees que necesitas aumentar tu capacidad para concretar y materializar tus ideas; o si tienes algún problema específico con tu hígado y tu vesícula, o simplemente quieres darles un respiro, este es el momento ideal para poner estas recomendaciones en práctica (teniendo en cuenta que la alimentación es uno de los muchos factores que afectan nuestro devenir energético). Te animo a que lo pruebes, sentirás la diferencia.

Eva T. López Madurga
Médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública
Nutrición y Macrobiótica; Terapia Gestalt
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