Nunca debemos pasar por alto que el yoga nace como una técnica espiritual para la liberación de la ignorancia básica de la mente y la masa enorme de sufrimiento que la misma produce. Es, no cabe dudarlo, el primer método de mejoramiento humano y evolución de la consciencia del orbe, con cinco mil o seis mil años de antigüedad.

Como he insistido en mis libros sobre yoga, esta disciplina milenaria contiene filosofía, metafísica, medicina natural, ciencia de la salud, psicología y técnicas psicosomáticas, pero es fundamentalmente un método aséptico, nunca dogmático o adoctrinante, para conseguir un estado equilibrado, armónico, sosegado y lúcido de la mente, que permita ver más allá de las apariencias y pueda liberarse de oscurecimientos que generan sufrimiento propio y ajeno.

Durante muchos años he investigado en el budismo en sus diferentes ramas incluido el zen, el vedanta, el tantra y muchas disciplinas afines. Si mi trabajo más intenso lo he realizado en el vastísimo campo del yoga es porque nos ofrece todos los métodos para un autodesarrollo integral, donde están implicados el cuerpo, las energías, el sistema emocional, la mente y la relación con los demás, ya que somos una entidad bio-psicosocial.

Por otra parte, siendo el yoga la disciplina de evolución consciente más antigua, sus técnicas han sido utilizadas e incorporadas por otros métodos de autorrealización de Asia. Sus procedimientos actúan sobre todos los elementos constitutivos de la persona y hay las más variadas y solventes, y largamente verificadas técnicas para alcanzar y mejorar el cuerpo, el cuerpo energético y el órgano psicomental. Ningún plano del ser humano pasa desapercibido.

El desarrollo de las técnicas psicosomáticas y espirituales se complementa atendiendo adecuadamente a las distintas fuentes de vitalidad o prana, entre otras: la alimentación, la respiración, el descanso, el sueño y las impresiones mentales.

Se valora asimismo el entrenamiento para aprender a pensar y dejar de pensar, el discernimiento puro, la ética genuina, la óptima relación con las otras criaturas, el respeto por la naturaleza (el yoga es el primer sistema ecológico del mundo) la libertad interior y la independencia mental.

El cuerpo es la base de la pirámide humana y puede instrumentalizarse para hacer un trabajo muy serio y fino sobre la atención y la consciencia. Los yoguis se anticiparon en milenios a la sentencia de “mente sana en cuerpo sano”. Pero hay que apartarse de cualquier culto u obsesión y desmesurado apego por el cuerpo, sabiendo sin embargo que en un cuerpo más equilibrado también es más fácil llevar a cabo el trabajo interior y la práctica de la meditación.

Los yoguis se anticiparon en milenios a la sentencia de “mente sana en cuerpo sano”

Como “estrategia” completa para el autodesarrollo, podemos observar la siguiente:

  • Práctica del verdadero hatha-yoga, incluyendo posturas, respiración consciente, relajación profunda, y adiestramiento de los bandhas y mudras.
  • Entrenamiento meditacional. l Observancia lo mejor que nos sea dado de las fuentes de energía.
  • Adiestramiento del discernimiento. l Ejecutar la acción más consciente, precisa, atenta y desinteresadamente.
  • Mejorar la calidad de relación con los demás.
  • Cultivar la compasión.

El yoga es una senda completa en sí misma, y ciertamente, como dice Mircea Eliade, el eje espiritual de Oriente. Ningún sistema filosófico- religioso puede apropiárselo y el yoga es una senda espiritual, pero que no exige ningún tipo de creencia, religión o culto.

 

Ramiro Calle

Escritor. Director del centro Shadak

ramirocalle.com