Pocas personas conocen el arte o ciencia de cultivar el pensamiento. Conocer y desarrollar el poder del pensamiento es, sin duda, el mejor regalo que podrás hacerte en esta época para mantenerte equilibrado, satisfecho y centrado en la vida.

El descontrol en que vivimos

En muchas ocasiones vivimos en un mar de pensamientos sueltos, de diversos tipos que vienen y van en la factoría mental. No hay orden, ni armonía. No hay ni ritmo, ni razonamiento.

No hay concordia, ni trabajo organizado, ni sistema, ni disciplina. Todo es un completo caos y confusión. La claridad en las ideas no abunda.

No existe un entendimiento de las leyes del pensamiento ni de las leyes del plano mental.

Toda clase de pensamientos sensuales luchan entre ellos para entrar en la mente de las personas y ganar la partida. El ojo de los sentidos lucha para traer sus propios pensamientos, quiere observar, distraerse con todo el campo sensorial que nos rodea.

En la gran mayoría de las personas existen pensamientos de miedo, odio, celos, tristeza, etc. Sus mentes están moldeadas de tal forma que la energía mental circula en una espiral de la que no saben cómo salir.

Un antídoto para los pensamientos negativos

El método de expulsar los pensamientos negativos a la fuerza, por medio de la voluntad, por afirmaciones u órdenes es un método muy eficiente, pero requiere gran disciplina y fatiga mucho la voluntad, por lo que normalmente, la gente no tiene éxito. Sin embargo, el método de desplazar o sustituir el sentimiento negativo por sentimientos opuestos positivos es muy fácil. En poco tiempo esos pensamientos incómodos se desvanecerán. Practica con constancia y siéntelo. Incluso si fracasas varias veces, continúa la práctica. Tras varios intentos y algo de práctica tendrás éxito.

El pensamiento opuesto

Si hay un sentimiento de ira, piensa en amor. Si hay dureza de corazón, piensa en misericordia. Si hay corrupción, piensa en la honradez, integridad. Si hay tacañería, piensa en la generosidad y en personas generosas. Si hay orgullo, piensa en humildad. Si hay hipocresía piensa en la franqueza y en sus inestimables ventajas. Con los celos, piensa en la nobleza y la magnanimidad. Con la timidez, el valor y así sucesivamente.

Lo positivo sobrepasa lo negativo. Esta es una gran y efectiva ley de la naturaleza.

Un ejemplo:

Vigilad todos vuestros pensamientos muy cuidadosamente. Supongamos que tenéis un sentimiento de tristeza. Os sentaréis entonces tranquilamente, cerraréis los ojos y trataremos de indagar la causa de la depresión e intentar suprimirla. Pensad en la alegría e imaginad todas sus ventajas. Podéis visualizaros en completa posesión de esta cualidad. Una y otra vez os repetiréis mentalmente la palabra alegría, sentid «estoy muy alegre». Comenzad a sonreír y reír varias veces. Cantar algunas melodías que puedan elevaros rápidamente. Cantar es muy beneficioso para erradicar la tristeza. Cantad el mantra Om en voz alta varias veces. Corred al aire libre. La tristeza se desvanecerá rápidamente.

El mundo que creamos

Cada persona ha creado su mundo mental, su modo de pensar, así como sus medios para entender las cosas y para actuar. Exactamente igual que el rostro y la voz de una persona difiere de los de otra, la forma de pensar y entender también difiere. Esa es la razón de que se produzcan fácilmente malentendidos entre amigos. Uno no puede entender correctamente los puntos de vista del otro. Por lo tanto, se produce la fricción, la ruptura y las peleas en un minuto, incluso entre amigos íntimos. La amistad no dura mucho tiempo. Deberíamos sintonizar con las vibraciones mentales o vibraciones del pensamiento de otra persona. Sólo así podríamos entender fácilmente a los demás. Los pensamientos lujuriosos, de odio, de envidia y egoísmo producen imágenes distorsionadas en la mente y oscuridad del entendimiento, perversión del intelecto, pérdida de memoria y confusión en la mente.

Los pensamientos

Cada pensamiento tiene imagen, forma, dimensión, peso, tamaño, color, etc. El pensamiento es tan material como una piedra. Se mueve y pasa de una persona a otra. El pensamiento influye en la gente. Una persona de pensamiento poderoso puede influir fácilmente a los demás.

Los pensamientos de cólera u odio son como flechas enviadas desde la factoría mental hacia la persona a quien se dirige, hiere al individuo, establece discordia y desarmonía en el mundo del pensamiento y regresa de nuevo al que lo envía, hiriéndole también. Si se comprendiera el poder del pensamiento, se tendría mucho cuidado al fabricar cada pensamiento en nuestra factoría mental.

Se debería de desarrollar la facultad de producir solamente pensamientos positivos por medio de la disciplina mental prolongada, ajustes dietéticos, meditación, pranayama (ejercicios de respiración), etc.

El pensamiento es, a la vez, fuerza y movimiento. Los pensamientos son dinámicos, se mueven.

Hay pensamientos instintivos, visuales, pensamientos auditivos, simbólicos (pensamientos en forma de símbolos). Hay pensamientos cinéticos (pensamiento en movimiento), pensamientos emocionales, etc. Si hay fatiga mental, el proceso de pensamiento cambia de visual a auditivo y de auditivo a cinético. Hay una íntima conexión entre pensamiento y respiración, como hay íntima relación entre mente y prana (aire vital). Cuando la mente está concentrada, la respiración se vuelve lenta. Si uno piensa rápidamente, la respiración también se vuelve rápida. De aquí la importancia de practicar el control de la respiración.

No debéis permitir que ningún pensamiento negativo entre en vuestra factoría mental. Evitad los pensamientos inútiles y bajos y reservad vuestra energía mental. La energía se desperdicia en pensamientos ociosos.

No dejéis de practicar este método sencillo y directo del pensamiento opuesto. Aunque fracases varias veces, continúa con paciencia. Pronto tendrás éxito y podrás hacerte dueño de tus propios pensamientos.

Swami Sivananda

Colaboración del Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid

www.sivananda.org/madrid