Más allá del Chi Kung – I

«Cómo hacer para que nuestra energía vaya más rápida»

El Chi Kung es una excelente herramienta de autoconocimiento que nos sirve para desarrollar nuestro potencial. En la vida diaria utilizamos una ínfima parte de nuestras capacidades: ¿dónde están nuestros límites?, ¿cómo podemos saber lo que verdaderamente somos?, ¿con qué velocidad fluye nuestra energía?

El Chi Kung se ha venido practicando como una gimnasia para la salud, pero es mucho más que eso: «es una puerta para acceder a la verdadera dimensión del SER HUMANO, es una puerta de regreso al ORIGEN y a la TOTALIDAD».

A lo largo de una serie de artículos intentaré mostrar este camino de regreso hacia lo que somos. En este primero trataré sobre… ¿cómo hacer para que nuestra energía vaya más rápida?

NIÑOS Y ADULTOS:

Me doy cuenta cuando observo a los adultos, que nuestra energía con el tiempo se va volviendo cada vez más lenta y más pesada en general, tendemos al estancamiento y a repetir las mismas situaciones una y otra vez, en cambio cuando observamos a los niños vemos que su energía es muy rápida, crecen rápidamente, porque todo en ellos está en continua expansión. El niño se está haciendo, mientras que el adulto creemos que ya está hecho…?

Las enfermedades de los niños cursan muy rápido; pueden tener fiebre por la noche y a la mañana siguiente están recuperados. Esto no le suele pasar a un adulto. Un niño se accidenta jugando y después de unos lloriqueos está como nuevo y con ganas de volver a jugar; esto tampoco le suele pasar a un adulto. Cuando se enfadan con un amiguito, al poco rato están de nuevo jugando juntos como si no hubiera pasado nada; esta facilidad para perdonar tampoco es muy frecuente en los adultos.

En resumen, nuestra energía cuando somos niños es muy rápida y muy abundante, pero a medida que nos vamos haciendo mayores se vuelve cada vez más lenta y más escasa.

Nuestros procesos de recuperación ante una enfermedad requieren más tiempo y tardamos más en recuperar la energía que gastamos.

Pero sobre todo fijémonos en lo rápida que es la mente de un niño; los niños están descubriendo el mundo, por eso se hacen y nos hacen tantas preguntas, sienten una insaciable sed de aprender… ¡¡LA MAYORÍA DE LOS ADULTOS NO!!

¿Qué pasa entonces?, ¿Por qué nos volvemos más lentos con la edad? Ciertamente hay adultos y ancianos brillantes, verdaderos pozos de sabiduría, gente que camina por el mundo cada vez con paso más ligero, personas a las que acumular experiencias les sirve para desapegarse cada vez más de aquello que no es necesario, que es superficial, y casi todo lo que nos rodea lo es.

EL FACTOR TIEMPO Y EL PASADO:
Observemos por un instante la cantidad de pasado que tiene un niño y la que tiene un adulto, ahora imaginemos que ponemos cada una en un saco. Evidentemente veríamos que el saco del adulto es mucho mayor; un saco que está lleno de creencias, de patrones de pensamiento, de juicios sobre lo bueno y lo malo, lo que conviene y lo que no, sobre cómo es el mundo y cómo debería de ser. En suma un saco lleno de importancia personal y miedos. Con semejante carga encima, lo menos que nos puede pasar es que enfermemos o consigamos hacer enfermar a los que nos rodean.

Toda esta carga de pasado que hemos ido meticulosamente acumulando en nuestra vida, nos va dando una imagen externa de lo que creemos ser: alguien más o menos importante, listo, bondadoso, etc..

Sin embargo cuando venimos a este mundo no teníamos todos estos conceptos de nosotros, simplemente ¡¡ERAMOS!! es decir, nuestra Esencia Original tomó la forma humana para experimentar en el plano físico, emocional y mental, iniciando un viaje cuyo final será el retorno al Origen. Por eso de niños estamos mucho más cerca de lo que en origen somos. Venimos de la fuente y durante un tiempo, el recuerdo y la conexión siguen estando ahí, hasta que un buen día o poco a poco alguien nos viene a decir que todo eso son cosas de niños, que son fantasías (por supuesto un adulto con una gran experiencia de la vida).

COMO ALIGERAR ESTA CARGA DE PASADO:
Lo que sucede en relación al pasado es que en la medida en que permanecemos enganchados en él, vamos a dar siempre respuestas en el presente referenciándonos al pasado y así la historia se repite una y otra vez.

Por lo tanto se trata de dejar ir, de soltar, de vaciarnos cada vez más y más. En mis clases suelo decir que lo que hacemos es un entrenamiento para la carrera más larga que podamos imaginar, para la gran carrera de nuestra vida y pongo el ejemplo del soldado griego que corrió la primera Maratón ¿Nos podemos imaginar lo que es correr más de 40 Km. con un escudo, una lanza y un casco puesto? Pues así es como van la mayor parte de las personas por la vida: con un escudo por si me atacan, una lanza para atacar y un casco por si me cae algo imprevisto del cielo, y eso resulta ¡¡AGOTADOR!!

Para que la vida pueda fluir a través de nosotros y para que nosotros podamos fluir con la vida hay que estar ligeros, en un estado de vacío para que nuestra observación y nuestra capacidad de respuesta estén disponibles en cada momento.

CÓMO ME PUEDE AYUDAR EL CHI KUNG:
«El Chi Kung ante todo orienta nuestro impulso vital en la dirección adecuada». Los antiguos maestros afirmaban que el Chi Kung se debía practicar para descubrir al Ser Humano Verdadero que hay en nosotros.

¿A qué nos lleva todo esto? A algo muy simple, y es que podemos intentar solucionar una por una todas y cada una de las disfunciones que hemos ido creando en nuestra vida y por cada disfunción que arreglemos surgirán otras tantas, porque son como las setas, o por el contrario nos remitimos al origen de todas las disfunciones, que no es otra cosa que el sentimiento de separación de la fuente de dónde surgimos; es lo mismo que afirmar que al olvidarnos de lo que somos y suplantar esta realidad por la fantasía que yo he creado acerca de lo que creo ser, vivo en la creencia de la separación, por lo tanto empiezo a desarrollar patrones de pensamiento basados en la supervivencia y el miedo (ataque-defensa, comparación-más o menos que el otro, protección-desprotección, sentimiento de carencia-pérdida…). Estos patrones de pensamiento generan unas respuestas emocionales que se traducen en reacciones bioquímicas y que aparecen finalmente como conflictos biológicos en forma de sufrimiento físico y enfermedades.

ACTUALIZANDO EL CHI KUNG:
El Chi Kung es un terreno que abarca experiencias muy amplias. Para hacernos una idea, decir que alguien practica Chi Kung es concretar tanto como decir que practica deporte… hay muchos tipos de deporte muy diferentes de la natación, pero todos son deportes y tienen cosas en común.

Así que puede que alguien haya practicado cierta forma de Chi Kung no encuentre semejanza con lo que describo. Ello se debe a que sólo ha conocido un aspecto parcial de este arte. Personalmente creo que con frecuencia se ha enseñado insistiendo en la forma del ejercicio olvidando profundizar en su esencia. Es el momento de adaptar antiguas enseñanzas a estos tiempos.

Si nos fijamos podemos ver que todo va cada vez más deprisa; los niños parece que vienen de serie con el chip de procesar de forma natural toda la tecnología que a los mayores se nos hace a veces cuesta arriba. Sólo hay que mirar para darnos cuenta de que la información y la energía circulan a más velocidad que antes. Son tiempos de grandes cambios y es importante adecuar nuestra energía a esta nueva velocidad, porque si algo pasa rápido en nuestra vida y uno está lento en ese momento, no lo percibe, así que cuanto mejor fluya nuestra energía, mejor percepción de la vida tenemos. Esto no significa que tengamos que ir más deprisa o estar más estresados; al contrario, permaneciendo tranquilos, con menos esfuerzo percibimos más y respondemos mejor, porque lo hacemos desde otro lugar, desde lo que somos; en eso consiste un BUEN FLUIR DE LA ENERGÍA.

Janú Ruiz
Instructor de Chi Kung
www.chikungtaojanu.com