El cambio climático es motivo de preocupación entre los expertos en clima y los profesionales sanitarios por sus efectos perjudiciales sobre la salud de la población. «Es lógico que los profesionales sanitarios nos interesemos por un problema sobre el cual hay que empezar a adelantar posibles soluciones antes de que sea demasiado tarde», aseguró el profesor José Luis Carreras, Académico de Número y catedrático de Radiología de la Universidad Complutense de Madrid, en el Encuentro RANM con la Salud Ambiental. Esta jornada de debate, organizada por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) con la colaboración del Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina, reunió a especialistas de distintas disciplinas para analizar los efectos del medio ambiente en la salud de los ciudadanos.

Según el profesor Xavier Rodó, director del Institut Català de Ciències del Clima (IC3), el calentamiento del planeta puede provocar la entrada de enfermedades tropicales en España. Asimismo, las condiciones ambientales pueden motivar la reaparición de enfermedades ya eliminadas de determinadas regiones. Un ejemplo son los brotes de peste que han vuelto a hacer acto de presencia en distintas zonas del planeta, como Asia Menor y países del Este de Europa, donde se suspendieron los programas gubernamentales de control de las poblaciones de roedores, principales portadores de la enfermedad. «Al producirse además un cambio en los patrones de temperatura y precipitación en zonas de Asia y África se ha favorecido nuevamente su expansión. También se ha visto una reemergencia del cólera en el continente africano, con brotes sincronizados en varios países, después de episodios de lluvias torrenciales, así como de la malaria en áreas llamadas de frontera, a donde la enfermedad aún no había llegado», comenta el profesor Rodó.

Unas enfermedades reaparecen y otras irrumpen por primera vez gracias a la ‘colaboración’ de situaciones climáticas extremas. Es el caso de la provocada por el virus de la «lengua azul». El profesor Rodó señala que, aunque no afecte directamente a los humanos, es responsable de la muerte de millón y medio de cabezas de ganado en los últimos años y tiene unas consecuencias sociales y económicas enormes. «A veces, los efectos indirectos del clima son tanto más importantes porque afectan también a nuestro modo de supervivencia», precisa.

Los expertos creen que conviene analizar el efecto que la subida media de la temperatura tiene sobre las patologías crónicas comunes. Las dolencias cardiovasculares y las respiratorias se agravarán. Los incrementos de temperatura y un descenso de las precipitaciones en algunas áreas y estaciones del año de hasta un 40% tendrán consecuencias que se dejarán notar especialmente en los pacientes crónicos. Casi medio grado más en un solo año, como anunció la Organización Meteorológica Mundial que había sucedido en 2006, representa «un incremento extraordinario porque es muy rápido para nuestra capacidad de adaptación como especie y no todos los individuos pueden resistir estos cambios del mismo modo. Según las previsiones de las que disponemos, esta tendencia no va a invertirse en los próximos años, sino más bien todo indica que las cosas van a ir a peor», asegura el profesor Rodó.

Calentamiento al alza

Un informe reciente de la Organización Meteorológica Mundial indicó que once de los últimos doce años están entre los más cálidos desde que hay registros. «Sólo en 2007», recuerda el profesor Carreras, «tuvimos múltiples ejemplos de fenómenos meteorológicos de inusitada intensidad: desde las lluvias de Uruguay, las peores del último medio siglo, hasta las inundaciones monzónicas que hubo aquel año en el Sur de Asia y que causaron más de 2.000 muertos, pasando por las temperaturas superiores a los 45 grados centígrados que hasta ese momento no se habían tenido en países europeos como Rumania o Bulgaria».

No es fácil, según el profesor Carreras, predecir con exactitud las consecuencias del cambio climático sobre la salud. «Las opiniones oscilan entre las totalmente catastrofistas y las absolutamente optimistas, pero lo cierto es que el IPCC ya auguró que el cambio climático traería consigo una pérdida significativa de vidas y la OMS ya ha dicho que un pequeño aumento de temperatura puede traducirse en un incremento dramático de muertes debido a una mayor propagación de enfermedades como el dengue, el cólera o la malaria».

Sobre los potenciales efectos beneficiosos del cambio climático, como pudiera ser la posibilidad de aumentar cultivos en zonas frías, al profesor Carreras le parecen directamente «inciertos y no provocan sino risa y e hilaridad. Ante lo desconocido lo mejor es ser prudentes e intentar evitar el cambio climático en la medida de lo posible».

Evitar los efectos del cambio climático

Según el profesor Rodó, es imprescindible dedicar más recursos a la investigación. «Debemos ponernos a trabajar ya mismo, sin más dilación, porque no hay tiempo. Conocer el efecto del clima en las enfermedades infecciosas no es ni de lejos trivial. Sabemos poco de la dinámica de las enfermedades que pueden constituir una amenaza en el futuro, aunque algunas son ya padecidas, desgraciadamente, por muchísimas personas de otros países, en donde la capacidad de respuesta colectiva es muy limitada».

Pero, según este experto, para entender y saber integrar el papel del clima, se requiere tiempo, recursos e infraestructuras nuevas así como unas miras un poco más amplias. «Esta es no obstante, una apuesta sin riesgo, porque desgraciadamente el área en la que vivimos es una de las que más va a padecer los efectos de dicho cambio. España debe efectuar una apuesta más clara y seria en investigación sobre clima y cambio climático, que debe ser ya una línea estratégica de la acción de todos los gobiernos. No hablamos de una amenaza, sino de una realidad que nos afecta aquí y ahora y que nos tenemos que creer. Si no invertimos, corremos el riesgo de ser un país de segunda fila con un problema de primer orden», subraya.

Creado el Observatorio de Salud y Cambio Climático

El Observatorio de Salud y Cambio Climático, es un organismo que nació con vocación de velar por el entorno y sus consecuencias sobre la salud. El organismo estará adscrito al Ministerio de Sanidad y Política Social. En sus propuestas participa, también, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.

Por Miguel Á. Ortega (Asociación Reforesta)

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