Swami Sivananda nos presenta una reflexión sobre Yoga y pensamiento y nos facilita algunas ideas prácticas para mejorar la calidad de nuestra forma de pensar.

En un mundo convulso y lleno de incertidumbre, sus palabras y consejos, siempre actuales, resuenan con energía, ofreciendo consejo y calma para nuestro día a día.

Observa cómo un pensamiento da lugar inmediatamente a otros muchos. Es preciso controlarlos cuidadosamente cuando todavía son un germen. Necesitamos conocer la naturaleza, formas y hábitos de nuestra propia mente. Sólo así puede ser controlado este enorme poder mediante la práctica del yoga.

Vigilar la actitud mental

El pensamiento que mantenemos con mayor insistencia se manifestará en nuestra vida, de una manera u otra. Si somos alegres, valientes, compasivos, tolerantes o amables, estas cualidades volverán hacia nosotros. Toda nuestra vida es una interacción de pensamientos. Por eso es de vital importancia observar la mente, vigilar los pensamientos y perseguir la serenidad.

No somos perfectos

Nadie nace perfecto, pero todo el mundo tiene la posibilidad de mejorar su condición como persona. Las dificultades deben de ser tomadas como pruebas para no crear complejos o comprimir la mente sino para convertirnos en mejores personas. Para ello es fundamental tener autodisciplina sobre el control de los pensamientos y las emociones.

Una práctica para controlar el pensamiento:

Para profundizar en la observación de los pensamientos podemos usar la siguiente práctica:

Nos sentamos en un lugar solitario y dejamos durante un tiempo que la mente salte a su libre albedrío. Observamos ese movimiento con indiferencia. Al cabo de algún tiempo notaremos que la mente se queda más tranquila. Observando nuestra propia mente podemos ser testigos de la gran cantidad de pensamientos que componen ese eterno circo mental y desapegarnos de él.

Debemos también tener presente que los mismos pensamientos que mantenemos durante el día, pueden ocupar nuestra mente durante la noche. Para ayudarnos a encontrar el equilibrio es de gran ayuda leer cada día algún libro que nos inspire un sentimiento de paz, equilibrio y serenidad. Este es un buen remedio para mantener alejados los pensamientos perjudiciales que perturban nuestra mente.

Desapego de los pensamientos

Para poder profundizar sobre el control del pensamiento debemos conseguir desapegarnos de ellos. Si no nos identificamos con los pensamientos y adoptamos una actitud de indiferencia, todas las preocupaciones que siguen a los pensamientos desaparecerán por sí mismas. Repite mentalmente: “No tengo nada que ver con estas imágenes mentales, no me conciernen en absoluto”. Controlando los pensamientos nos sentimos libres para tomar decisiones propias y genuinas, sin las emociones incontroladas provocadas por los estímulos habituales procedentes de las continuas influencias externas.

No debemos permitir que ocupen constantemente nuestra mente los pensamientos innecesarios procedentes de todo el amplio abanico de estímulos que nos rodean. Con una atención adecuada, nos podemos convertir en aquello que queremos ser.

Una medicina gratuita

Uno de los mejores medios para conservar la salud es el mantenimiento de pensamientos adecuados, que no alteren el bienestar interior. Estar satisfechos es una medicina potente y económica. Llenar la mente con pensamientos de paz produce un estado de serenidad que ayuda a disfrutar de mayor equilibrio físico y mental. Con la serenidad se generarán en la mente y el cuerpo vibraciones armónicas que ayudan a mejorar la salud.

Medita cada día

Realizar alguna práctica de concentración y meditación. Las ondas mentales de paz y serenidad emitidas durante la meditación regular llenan de energía, equilibrio y serenidad nuestro organismo revitalizando las células, tejidos y nervios de todo el cuerpo. Medita cada día.

 

Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta

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