“Una acción que es ordenada, hecha sin desear los frutos, desprovista de apego, sin amor u odio, se llama pura” (Gita XVIII-23)

La vida es preciosa. Vive en el espíritu de la enseñanza de la Gita y trabaja sin la expectativa de los frutos y del egoísmo.

KARMA YOGA
Karma significa trabajo o acción. El karma Yoga es pues el Yoga de la acción desinteresada. El servicio por el mero servicio, sin esperar nada a cambio. Una de las cuatro principales sendas en el Yoga. 
De acuerdo con la Gita, cualquier acción es karma. La caridad, el sacrificio y la austeridad son karmas. En un sentido filosófico, respirar, ver, saborear, sentir, oler, caminar, hablar, etc., son todos karmas.
 El pensamiento es el verdadero karma.

El medio servicio no es ningún servicio. Entrega tu corazón, tu mente y tu alma completos cuando sirvas. Esto es muy importante cuando se practica Karma Yoga. Algunas personas tienen su cuerpo en un lugar, su mente en otro y su alma en otro. Esta es la razón por la que no realizan ningún progreso significativo en el camino espiritual.

PREPÁRATE PARA EL SERVICIO
Prepara tu mente para el Karma Yoga. El trabajo egoísta no puede ser tomado como actividad yóguica. La mente así condicionada siempre espera algo a cambio de un pequeño trabajo. Cuando sonríes, esperas una sonrisa de tu amigo como retorno. Cuando levantas tu mano saludando, esperas un saludo del otro e incluso cuando le das un vaso de agua a otra persona esperas que sea agradecida. Si esto es así, ¿cómo se puede realizar el yoga del servicio desinteresado?

EL TRABAJO
El trabajo nunca degrada a la persona. El trabajo desinteresado es adoración. No hay trabajo menor desde el más alto punto de vista de lo Absoluto, desde el punto de vista del Karma Yoga. Incluso barrer, si se hace con el espíritu y la actitud mental correcta es una acción del Yoga.
 Tienes en tu interior todos los materiales para alcanzar la sabiduría. Hay un enorme depósito de poder y conocimiento dentro de ti, que debe ser encendido ¡Despierta ahora!
Cuando se trabaja desinteresadamente, sin ningún sentido de actor y se entregan los trabajos y frutos todos los karmas se transforman en Kriyas yóguicos (ejercicios de limpieza). 
Caminar, comer, dormir, responder a las llamadas de la naturaleza, hablar, etc., se convierten en ofrendas.
 Todo trabajo, toda acción es Yoga.

PERMANECE CON ATENCIÓN
Examina atentamente siempre tus motivos. Esta es la clave para el Karma Yoga. Cada acto puede ser espiritualizado cuando el motivo se vuelve puro.
 Al principio algunas de tus acciones podrán ser egoístas y otras no, pero con el tiempo podrás hacer todas las acciones de una manera desinteresada.
 El trabajo es la meditación. Sirve a todos con amor intenso, sin alguna idea de actor, sin la expectativa de frutos o de recompensa.

ENTIERRA EL EGOÍSMO
El egoísmo ha contraído lamentablemente el corazón de las personas. El egoísmo es la pesadilla de la sociedad que nubla la comprensión. Es la causa raíz de los sufrimientos humanos. El verdadero progreso espiritual se inicia con el servicio desinteresado. Sirve a las personas que necesitan tu ayuda con amor y devoción. El servicio debe entrar profundamente en tus huesos, células, tejidos, nervios, etc. La recompensa es inestimable. 
Practica y siente la expansión cósmica y la dicha infinita.

LA PRÁCTICA
El karma Yoga se combina generalmente con el Bhakti Yoga (el camino de la devoción) que presentamos en esta sección del mes pasado. 
El que ha comprendido el verdadero significado del Karma Yoga tomará cada trabajo como actividad yóguica. 
A la luz del Karma Yoga, todas las acciones son sagradas. Sólo el aspirante que sienta siempre inmenso placer en hacer las obras que sean considerados como servicios de baja categoría por la persona mundana y que siempre haga en buen grado tales trabajos, se convertirá en un yogui dinámico. Estará absolutamente libre de vanidad y egoísmo, no caerá y la úlcera del orgullo no podrá tocarlo.

UN GRAN KARMA YOGUI
Estudia la autobiografía de Mahatma Gandhi. Él nunca hizo ninguna diferencia entre el servicio menor y el trabajo digno. Barrer y limpiar la letrina era el Yoga más elevado para él. Esta era la ofrenda superior. Él mismo hacía la limpieza de los retretes. Aniquiló la ilusión de su pequeño “yo” a través del servicio de varios tipos. Muchas personas de alta educación se unieron a su ashram para aprender Yoga y pensaron que Gandhi les enseñaría Yoga de alguna manera misteriosa en una habitación privada y les daría lecciones de pranayama (respiración), meditación, abstracción, despertar de la kundalini, etc., pero se sintieron decepcionados cuando se les pidió en primer lugar limpiar la letrina y dejaron el ashram de inmediato.
 El mismo Gandhi reparaba sus zapatos. Él mismo solía moler la harina y ayudar a los otros cuando no podían completar su trabajo diario. Cuando un nuevo habitante del ashram se sentía poco dispuesto a hacer su tarea, Gandhi hacía su trabajo delante de él o de ella y después esa persona hacía su trabajo de buena gana a partir del día siguiente.
 El verdadero practicante no hace ninguna diferencia entre un trabajo y otro. Solamente la persona ignorante hace tal diferencia.

EQUILIBRIO
Al igual que el agua no se ve afectada en la hoja del loto, o como el aceite flota en la superficie del agua sin ser afectado de modo alguno, también tú debes permanecer en el mundo sin verte afectado en medio de angustias, problemas, dificultades… Debes permanecer en equilibrio.
 Y aunque dejes en algún momento de mantener en ese equilibrio, si persistes en tu práctica y disciplinas tu mente correctamente, estás destinado a tener éxito. 
Cada fracaso es un pilar para el éxito futuro. Recuerda bien este punto.
 Otro requisito es que debes permanecer equilibrado en el éxito y en el fracaso, en la ganancia y en la pérdida, y en la victoria y el la derrota.

LA VOZ INTERIOR
Cuando las diversas envolturas que confinan al Ser Interior han sido disueltas mediante tu práctica continuada, cuando las diversas modificaciones de la mente han sido controladas por la disciplina o ejercicio mental, cuando la mente consciente no está activa, entras al reino de la vida espiritual, de la mente súper consciente, donde se manifiestan el intelecto, la razón y la intuición puras y la facultad de conocimiento directo de la Verdad. Se entra al reino de la paz, donde no hay nadie para hablar, oyes la voz de tu Ser Interno que es muy clara y pura y lo eleva. Escucha esa voz con atención e interés. Te guiará.

DECÁLOGO PARA SERVIR MEJOR
1- Ama a todos, sirve a todos, sé amable con todos, abraza a todos.
2- No pierdas ninguna oportunidad de ayudar y servir a otros.
3- Sirve de buena gana y alegría. Nunca pongas mala cara.
4- Recuerda que no hay ningún trabajo mejor que otro.
5- Permanecer con una mente en equilibrio te ayudará a conquistar tu fin.
6- La meditación te llevará hacia una mente equilibrada.
7- Dirige toda tu atención hacia la eliminación del egoísmo a través del servicio desinteresado prolongado.
8- Haz todo tu trabajo con perfecta concentración y devoción. No te preocupes por los resultados.
9- Sé constante en el servicio.
10- Escucha tu voz interior, te guiará.

Swami Sivananda
Colaboración del Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid
www.sivananda.org/madrid