MÉTODO TEA (T: Terapia Floral; E: Energía Reiki; A: Astrología)
“La aspiración a alcanzar un equilibrio por parte del ser humano como ente físico, mental/emocional y espiritual impulsa a la búsqueda de terapias que permitan la curación y la armonía. En el caso del Método TEA, la sanación se aborda de dentro hacia afuera: de la emoción negativa y paralizante a su incidencia como enfermedad física”

Aunque relegados en ocasiones por algunas disciplinas de las denominadas “convencionales”, los centros energéticos son una manifestación más del ser humano como entidad.

Los siete chakras alineados a lo largo del cuerpo (desde la base de la columna a la corona) albergan la energía vital (Prana) y cada uno de ellos incide en el estado físico, mental y emocional. Y cada uno de ellos contribuye, por tanto, al reajuste de ese estado alterado y la vuelta al bienestar y equilibrio de la persona y a la consecución de la paz interior. De ahí que el bloqueo de uno o varios de ellos, obstruya el natural fluir de la energía y acarree malestar en diversos grados de gravedad.

Ateniéndonos a un plano espiritual, el origen primigenio del bloqueo de los chakras se debe al vacío causado por la separación de nuestra esencia divina. Un vacío que nos empuja a buscar en el exterior (posesiones materiales, placeres sensoriales, reconocimiento social…) lo que hemos olvidado que pervive en nuestro interior.

Esa desorientación provoca, además, emociones negativas las cuales pueden llegar a aflorar como enfermedades físicas. Por otra parte, puesto que formamos parte de un todo, los chakras absorben las vibraciones de nuestro entorno, aquellas que se corresponden con la frecuencia intrínseca de cada uno de ellos. Dado que existe una interconexión (la energía de nuestros chakras irradia al exterior) esas vibraciones en su conjunto afectan tanto positiva como negativamente. Este conjunto de “incidencias” influye en la calidad del funcionamiento de cada chakra y determina que evolucione en armonía o inarmónico.

Un cúmulo de interferencias que desequilibran el que debería ser consustancial bienestar a nuestra condición de seres emanados de lo divino. Siempre hay esperanza y la cura existe. Ésta se halla en la misma Naturaleza de la que formamos parte como un todo.

Afrontar el desbloqueo energético conlleva exponer al chakra afectado a las mismas vibraciones con las que vibra de forma natural un chakra libre de bloqueos. Dichas vibraciones “sanadoras” provienen de varias fuentes y todas ellas emanan, como hemos señalado, de la misma Naturaleza, aquella de la que formamos parte.

Principios terapéuticos tan cercanos y reconocibles como son los colores, los sonidos, las piedras, los aceites, la aromaterapia y otras. Aunque interdependientes como partes del canal de la energía vital (Prana), cada chakra se manifiesta con unas particularidades propias: se ubica en un lugar concreto de ese canal, enlaza con unas emociones características y rige unas glándulas y órganos determinados del cuerpo humano. Por tanto, al afrontar el desbloqueo, hay que tener en cuenta que cada chakra responderá a un elemento determinado de cada disciplina curativa. Puesto que sería prolijo referirse en esta ocasión a los varios procesos que se pueden aplicar, nos centraremos en uno

MÉTODO TEA
El método TEA es una herramienta holística que reúne tres procedimientos rehabilitadores: T de Terapia Floral (Flores de Bach), E de Energía Universal (Reiki) y A de Análisis Astrológico (la Carta Astral). En su conjunto, el Método Tea ofrece la posibilidad de perfilar un mapa hacia el autoconocimiento y, de este modo, alcanzar la concordancia entre lo que somos y las circunstancias de nuestra vida mostrándonos las pautas energéticas que hemos de entender. El tratamiento cuenta con la guía y apoyo de una terapeuta especializada en las tres disciplinas y que procede al seguimiento del paciente hasta su total recuperación.

Brevemente, esbozaremos cada uno de los apartados.
TERAPIA EMOCIONAL: Las Flores de Bach, resuelven conflictos emocionales para, así, evitar o paliar los síntomas físicos. Se trata de preparados naturales de 38 flores silvestres, investigadas por el médico y homeópata inglés Edward Bach. El proceso curativo de las esencias incide sobre las emociones negativas: consiste en identificar esas emociones y, posteriormente, revertir el patrón lesivo que han provocado.
ENERGIA UNIVERSAL: El Reiki, que propicia que entremos en contacto con nuestra energía divina mediante la imposición de manos. Ello se traduce en relajación y sosiego; además favorece el equilibrio entre los dos hemisferios del cerebro con lo que se consigue la correspondencia entre el pensamiento lógico y el intuitivo, tan necesario en nuestra vida diaria. Y, en definitiva, facilita la unión con el mundo espiritual.
ANÁLISIS ASTROLÓGICO: La Carta Astral, desvela unas pautas interesantes y reveladoras, aquellas que se establecen en el momento de nuestro nacimiento y que continúan influyendo en nosotros a lo largo de la vida. Este conocimiento nos proporciona “pistas” para comprender quiénes somos, qué retos debemos superar y de qué herramientas disponemos para ello.

En definitiva, el bienestar que alcanzamos una vez liberados de bloqueos y emociones negativas no supone tan sólo el sosiego. También es un estado que favorece la disposición para profundizar en nuestro interior y descubrir los talentos naturales que albergamos. La combinación de autoconocimiento y equilibrio es un paso previo para el desarrollo consciente y su transmisión. Porque la culminación del ser humano no es otra que el amor incondicional hacia nuestro entorno y nuestros semejantes.

Como conclusión, una breve reseña acerca de cada uno de los siete chakras y sus correspondencias florales, que nos ayudan a alcanzar un estado de armonía interior.

-Chakra Raíz: Color rojo. Nos conecta con la Tierra, con nuestro cuerpo.
Armónico: Seguridad y confianza.
Inarmónico: Preocupación, apego a las cosas materiales y placeres sensoriales.
Esencia Floral: Clemátide

-Segundo Chakra: Color naranja. Representa las emociones, la energía sexual, la creatividad, el agua purificadora. Lo femenino.
Armónico: Paciencia, ternura, expresividad.
Inarmónico: Alteraciones sexuales, escasa afectividad e incluso, agresividad y aislamiento.
Esencia floral: Acebo.

-Tercer Chakra: Color amarillo. Gestiona las relaciones interpersonales, la capacidad de elección, la voluntad y perseverancia.
Armónico: Motivación, seguridad en uno mismo y disposición para transmitirlo a los demás.
Inarmónico: Insatisfacción, afán de control, baja tolerancia a la frustración, culpas.
Esencia floral: Alerce.

-Cuarto Chakra: Color verde. La unión de los tres chakras inferiores (físicos) con los superiores (espirituales), donde confluyen para revertirse en amor y aceptación e irradiarlos a la vida.
Armónico: Compasión, perdón, servicio.
Inarmónico: Apegos, dependencias emocionales, vulnerabilidad, miedo al rechazo.
Esencia floral: Sauce.

-Quinto Chakra: Color azul. Representa la comunicación de nuestra vida interior con las circunstancias exteriores y la comprensión serena.
Armónico: Habilidad para expresarse con autenticidad y capacidad para entablar una interacción fluida.
Inarmónico: Alteración del entendimiento entre “cabeza y “cuerpo”. Timidez, inseguridad, tendencia al disimulo y/ o a la manipulación.
Esencia Floral: Agrimonia.

-Sexto Chakra: Color el añil. Conocido como el “Tercer Ojo”. Expresa el Conocimiento Superior, la apertura a las verdades místicas y a nuestra voz interior.
Armónico: Intuición, clarividencia. La comprensión de nuestro propósito en la vida.
Inarmónico: Confusión, depresión, preponderancia del intelecto. Rechazo de lo espiritual.
Esencia Floral: Castaño Blanco.

-Séptimo Chakra: Color violeta o blanco y dorado. La Conciencia Elevada, la unión con el Ser Divino.
Armónico: Paz, entrega, elevación. La iluminación.
Inarmónico: Desorden, dolor, angustia, estancamiento, miedo a la muerte.
Esencia Floral: Aspen.

Vivencia el Método TEA para encontrar el equilibrio en todo tu Ser, desde lo mental, emocional, físico y espiritual.
“La armonía es un estado cuya expresión natural es el amor” James Allen.

Elena Herrero
Colaboradora de Galatea
www.galateaterapias.com