De nuevo con la primavera encima es el momento de volver a insistir sobre el problema de salud principal en esta época del año, la alergia al polen que cada vez afecta a más personas, cada vez más jóvenes y cada vez de una manera más agresiva. Y, lo que es más y más preocupante, en periodos cada vez más largos que ya no se limitan a la primavera.

Pienso que éste es un problema multifactorial en el que el polen no es el culpable sino el desencadenante final de todo el proceso. Yo diría que el origen del problema está en la acumulación de toxinas en el cuerpo debido al tipo de vida que llevamos en la actualidad. Todos los químicos a los que estamos expuestos en el día a día sobrecargan el cuerpo de toxinas y vuelven loco al sistema inmune.


El origen del problema está en la acumulación de toxinas en el cuerpo debido al tipo de vida que llevamos en la actualidad


Algunos de los factores causantes de la acumulación de toxinas en el cuerpo sería posible eliminarlos al menos en parte con una serie de ajustes en el modo de vida. Uno de ellos, que pienso que es fundamental y está al alcance de todo el mundo, es un cambio en la alimentación.

Sería muy recomendable intentar tomar alimentos “bio” para evitar ingerir los pesticidas y demás productos químicos que por desgracia invaden nuestros mercados y por tanto nuestras mesas. Entiendo que esto no está al alcance de todo el mundo, entre otras cosas por cuestiones de precio, pero lo que sí se puede hacer es, al menos, elegir de entre los productos normales de cualquier supermercado aquellos que llevan menos químicos en su composición. Y los hay, es cuestión de fijarse en las etiquetas.

Además, sería muy interesante eliminar de la dieta ciertos productos muy aceptados y recomendados socialmente pero que no son tan buenos como nos dicen. Entre ellos el azúcar refinado, la leche y los productos con gluten serían los principales. No soy especialista en nutrición pero hay literatura de sobra al respecto para cualquiera que quiera informarse.

En cuanto al resto de productos que se encuentran normalmente en el hogar: para limpieza, cosméticos, ambientadores… bastaría un poco de sentido común. Hay muchas cosas que son superfluas de las que se puede prescindir fácilmente y otras en las que es posible elegir, de entre una amplia gama de productos, aquellos que no llevan químicos añadidos o al menos los que menos llevan.


Hay muchas cosas que son superfluas de las que se puede prescindir fácilmente


Los medicamentos son otra cuestión. Evidentemente habrá muchos que sean necesarios pero muchos otros no lo son. Hoy en día la población al completo se automedica y es algo que se fomenta alegremente desde todos los medios de comunicación. No hay más que ponerse a ver la tele o a escuchar la radio y contar cuantos anuncios de medicamentos que se dispensan sin receta médica invaden continuamente nuestra mente. Es una costumbre hoy en día tan arraigada que parece que lo normal fuera tomarse cualquier pastilla cada vez que se tiene la más mínima molestia e incluso antes, para prevenir. Y esto tiene consecuencias. Los medicamentos tienen muchas contraindicaciones y no deberían tomarse con tan poca conciencia.

A esta teoría de los tóxicos como causantes de las alergias se podría objetar que dentro de una misma familia, expuestos todos por igual a los mismos tipos de tóxicos, no todos presentan alergia al polen. Cierto. Como ya dije al principio del artículo el origen de la alergia es multifactorial y además del tema tóxicos tiene que haber algo más.

En este caso, indagando desde el punto de vista de la medicina china, pienso que unas personas presentan más desajustes que otras a nivel de meridianos. O más bien desajustes concretos que las hacen más propensas a presentar una alergia al polen. En este punto es donde podemos ayudar, y mucho, con acupuntura.

El diagnóstico de medicina china nos muestra claramente en qué meridianos presenta cada persona desequilibrios que necesitan ser ajustados. Además, en el caso de la alergia que tiene generalmente unos síntomas tan específicos, tenemos ya todas las pistas para hacer un tratamiento incluso sin diagnosticar: la mucosidad es para la medicina china flema que se trata, entre otras cosas, tonificando el meridiano de bazo-páncreas. Además habría que tratar el meridiano de pulmón, que es uno de los sitios donde se acumula la flema, además de que la nariz, que también presenta mucosidad y la piel, que suele presentar picor, también dependen de este meridiano.

El meridiano de hígado también habría que tratarlo ya que es el hígado el que se encarga de filtrar la sangre para eliminar toxinas y con total seguridad va a estar muy congestionado por todo el trabajo que le supone el filtrado continuo de las mismas. Esto es en líneas generales. Evidentemente, hay que personalizar cada tratamiento por medio del diagnóstico específico para cada persona porque, entre otras cosas, puede haber otros meridianos implicados que también hay que regular.

No me canso de recomendar a todas las personas con alergias que prueben un tratamiento de acupuntura porque estoy firmemente convencida de que van a mejorar considerablemente con pocas sesiones e incluso, si tienen la paciencia suficiente para hacer un tratamiento consecuente, de que pueden llegar a olvidarse completamente de este problema.

 

BELÉN BENITO
Licenciada en Ciencias Biológicas.
Acupuntura, osteopatía
www.acupunturaymas.com