Aprender PNL nos permiten realizar cambios profundos en nuestros «patrones mentales” para producir respuestas diferentes.

Nasrudín está en su casa dispuesto a colgar un cuadro en la pared. Se da cuenta de que tiene un clavo, pero le falta el martillo Entonces recuerda que su vecino tiene uno y decide pedírselo prestado.

Ya camino a la casa del vecino a Nasrudín le asalta una duda: Pero… ¿Y si no quiere prestármelo?

Ahora recuerdo que ayer me saludó algo indiferente. Quizás tenía prisa. Pero, quizás la prisa no era más que una evasiva. Creo que algo le pasa conmigo.

¿Qué podrá ser? Yo no le he hecho nada. En fin, algo se le habrá metido en la cabeza.

El caso es que recuerdo haber escuchado rumores de que no es un hombre muy social.

Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro?

Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. SOlo porque tiene un martillo. ¡Esto ya es el colmo! Al llegar a la casa del vecino, toca el timbre. Se abre la puerta y antes de que el vecino tenga tiempo de decir “buenos días” Nasrudin le grita furioso:

¡Quédese usted con su martillo, estúpido!

¿Reconoces este tipo de situaciones?

Sin duda con nuestros pensamientos creamos nuestra realidad. Así como pensamos así somos y así nos comportamos.

Pero, los pensamientos no surgen de modo azaroso. Proceden de los patrones adquiridos, inconscientemente, a lo largo de nuestra vida y que han ido conformando nuestra personalidad.

La personalidad se va definiendo por las experiencias vividas, educación recibida, cultura y sociedad en la que vivimos, con sus convencionalismos. Todo ello conforma nuestro particular modo de entender el mundo y relacionarnos con él y con nosotros mismos.

Reaccionamos a los estímulos del entorno y actitudes de los demás según los propios patrones. Las herramientas de la PNL nos permiten realizar cambios profundos en estos “programas mentales” para producir respuestas diferentes. Sin necesidad de esfuerzo, los nuevos comportamientos surgirán de forma natural y espontánea.

A través de las técnicas de PNL podemos lograr fundamentalmente:

La PNL va a cambiar tu vida porque puede cambiar tu personalidad. Y no quiero decir con esto que dejes de ser tú para transformarte en alguien extraño. Más bien te vas a transformar en una persona más carismática, genuina y con mayor capacidad de liderar tu propia vida. Veamos un ejemplo del efecto que la PNL puede producir en tu mente. El objetivo de esta práctica es liberarnos de la carga emocional asociada a una experiencia.

Realízala en un lugar con intimidad para que la aproveches mejor. Léela primero varias veces para que te familiarices con los pasos a seguir. Puedes grabarla con tu propia voz y escucharla, así te será más fácil
concentrarte y seguir las instrucciones.

1. Observa tu respiración. Date cuenta de cómo estás respirando. Pon tu atención en tu abdomen. Trata de llevar el aire que inhalas por tu nariz hasta tu vientre. Respirando muy lenta y profundamente. Así varias veces
para que puedas conectar con tu interior.

2. Ahora recuerda una situación de tu vida en que te has sentido mal (nada traumático) simplemente discutiste con alguien, algo no salió como esperabas, te sentiste incómodo, etc.

3. Con los ojos cerrados. Evoca ese recuerdo. Puede que lo veas de una de estas dos formas. Identifica cual:

a. ¿Te estás viendo desde fuera? En la imagen mental ves a tu persona, como si fueses un espectador. TOMA CONSCIENCIA ¿CÓMO TE SIENTES?
b. ¿Estás dentro de la experiencia y no te ves en la imagen? En este caso sólo ves lo que te rodea, lo que hay en esa situación como sucediendo de nuevo aquí y ahora. TOMA CONSCIENCIA ¿CÓMO TE SIENTES?

4. Vamos a cambiar la experiencia. Con los ojos cerrados:

a. Si estabas fuera. Te vas a introducir en la imagen. Acercándote a ella lentamente, hacia ti mismo. Introdúcete en tu propio cuerpo en esta situación. Revive ahora la experiencia como si realmente estuviese sucediendo. Viendo, oyendo y sintiendo. Y comprueba los cambios que experimentas. ¿CÓMO TE SIENTES AHORA?

b. Si estabas dentro. Te vas a ir saliendo de ti mismo para verte desde fuera como un espectador. Si te cuesta, imagina tu cuerpo como un traje y te lo vas quitando lentamente. Sal y aléjate hasta lograr verte a ti mismo de frente a una cierta distancia, como dos metros mínimo. Comprueba ¿CÓMO TE SIENTES AHORA?

5. Después de cambiar. Vuelve a dejar la imagen como estaba.

6. Respira profundo. Abre los ojos y regresa despacito.

Los patrones mentales limitantes nos censuran. Decidiendo lo que está “bien” y lo que está “mal”. Privándonos de la libertad de expresión y presencia. Perdiendo la conexión con nuestra auténtica identidad y naturaleza esencial.

Y sólo desde la libertad, con presencia, respeto y confianza podemos hacer que el amor exista y crezca en nosotros.

Un maestro me dijo una vez: “Todos los problemas suelen tener como raíz el miedo Y el miedo se resuelve con amor
Pero el amor nos da miedo

Necesitamos perder el miedo a la libertad para poder volar muy alto.

 

María Martinez Alcázar

Coach, Terapeuta & Trainer PNL

pnlspain.com