Otoño: el metal

Durante el equinoccio de otoño, cuando la naturaleza comienza a desecarse, el Metal surge como elemento que pertenece al oeste, representando la contracción y el descenso de la energía. En esta época, los árboles activados por las energías del otoño guardan la savia en sus raíces; las hojas ya se han vuelto marchitas y se descomponen sobre el mullido suelo de los campos, abrigando la putrefacción de los microorganismos que facilitan la germinación de las semillas, que renovarán la flora para la siguiente primavera.

Sobre la rama seca
un cuervo se ha posado;
tarde de otoño.

haikus – Basho

El Metal está asociado al trigrama del Aire de energía descendente, representado en el I Ching como “la hija mayor”. Su característica principal, la suavidad penetrante, es el Aire, que da facilidad para la comunicación.

El Metal como materia, apareció en el Próximo Oriente hace diez mil años y se hizo patente su utilidad potencial gracias al desarrollo evolutivo del hombre. Los metales pronto llegaron a ser valiosos y se convirtieron en artículo de cambio. Quizás más que ningún otro metal, el oro ha sido refundido una y otra vez a través de los siglos. El concepto alquímico de convertir los metales básicos en oro es la esencia de la personalidad del elemento; es así como el alquimista se realiza en la búsqueda de la perfección.

Al igual la Tierra, en su proceso de transformación del ciclo de los cinco elementos, genera su alquimia con el Metal dando lugar a la magia de la transformación. Este suceso representa el refinamiento y la síntesis de lo necesario; de esa forma en el Metal se concentran las energías que terminarán dando el impulso para que germine la nueva vida y el comienzo de un nuevo ciclo.

El otoño avanza
y la oruga no consigue convertirse
en una mariposa cualquiera

haikus – Basho

El individuo Aire (como elemento Metal), contiene el instinto de autoprotección y de supervivencia. En realidad lo contiene toda la vida existente en el planeta sea de la clase que sea, porque está unido a la inexorable necesidad de respirar de cada ser o cada célula, pero él, lo tiene más acusado; de esta forma puede expandirse, sobrevivir y perdurar asegurando su existencia.

El arquetipo Metal equilibrado también contiene las virtudes de ser tranquilos, metódicos, reservados, perspicaces, minuciosos, adaptables, honrados y precisos.
Cuando el patrón es exagerado, se pueden volver indiferentes, demasiado estrictos, prejuiciosos y dogmáticos. Lo que más resalta desde el exterior es su carácter frío, perfeccionista y austero. Y nos pueden sorprender si viésemos su interior encontrando a una persona ritualista y santurrona.

En caso de que sea deficitaria de energía de pulmón, se puede volver demasiado ceremoniosa, insoportable, quisquillosa, resignada al abandono, insensible y cuando se la acorrala puede ser sumisa e hipócrita; sus altos principios pueden terminar en una falta de convicción y si su momento es muy bajo se volverá esquiva.

Plenilunio de otoño;
paseo en torno al estanque
toda la noche.

haikus – Basho

En la medicina oriental, cada elemento tiene un clima asociado a su estación que, se dice, afecta adversamente a su órgano. El Aire junto con el Metal, se relacionan con los Pulmones y el Intestino Grueso.

El Metal está asociado a la sequedad y afecta a los pulmones. Éstos absorben el Qi (energía vital) hacia el interior, luego una vez depurado es empujado hacia abajo nutriendo los riñones con la Esencia más refinada.

Existe una energía defensiva que depende del pulmón, viaja debajo de la piel y nos protege de los ataques del exterior. Cuando el Metal está en desequilibrio produce vulnerabilidad en nuestro sistema defensivo y se pueden originar ataques externos por falta de protección -enfriamientos, gripes, dolores de garganta, etc.

Con una respiración profunda, acompasada, un aire de calidad y ciertos ejercicios, podemos conseguir estimular el Qi de pulmón que activa este sistema defensivo; de esa forma, también mejoraremos la circulación de la sangre que es impulsada por el Qi, pudiendo llegar a todos los rincones y renovarse, siendo esto fundamental para oxigenar y nutrir todas las células correctamente.

Además sabiendo que la piel se corresponde según el Nei Jing (Libro Clásico de MTC) con el pulmón, es por lo que en Macrobiótica se recomienda frotarse bajo la ducha con un guante de cáñamo cada día todo el cuerpo, para activar el Qi y aumentarlo.

Para fortalecer los pulmones se ha de hacer algún tipo de respiraciones, ya sea deporte o una disciplina como el Qi kung, lo que junto con el frotarse la piel, puede ser suficiente para ganar en calidad de vida. Esto es lo más inmediato para cuidar de forma práctica y sencilla nuestra salud en cuanto al elemento Metal se refiere.

Para distinguir cuándo tenemos una patología de exceso de calor en pulmón: sufriremos de dolor de garganta, inflamación, tos fuerte, garganta y nariz con mucosidad amarilla espesa, falta de transpiración y puede haber fiebre y tener la lengua con una capa amarilla. Este caso será tipo Yang y podría haber o no sudor.

Por el contrario, con un enfriamiento cogido en pulmón, con la garganta, nariz y senos congestionados con rinorrea de mocos, como agüilla clara, tipo Yin, con cefalea, aversión al frío, lengua con capa blanca-fina y sin sudor, podemos decir que la persona es más Yin y algo más débil; en este caso le daríamos otro tipo de remedio.

Existen otros desequilibrios más complejos del pulmón en relación con otros órganos, pero se necesita tener una información precisa del paciente para poder dar consejos sobre ellos, porque cada persona es un caso diferente dependiendo de su constitución energética.

Para lo más común, el resfriado de ambos tipos, es mejor ayunar, o tomar crema de arroz integral con gomasio y sopa de miso con escalonia (chalote, cebolleta o cebolla) que estimula la circulación.

Hay un remedio que se puede usar para fiebre ligera, cualquier dolor de cabeza, resfriados y gripe de naturaleza fría (personas yin): preparar un té de Kuzu.
Esto es, disolver bien una cucharadita de polvo de Kuzu en agua fría. Luego añadir una taza de agua hirviendo y revolver bien, agregar una pizca de sal marina y shoyu.

Para personas yang, con resfriados y fiebre, se recomienda usar la bebida de rábano daikon:
3 cucharadas de daikon o rábano rallado
1/4 cucharita de jengibre rallado
1 cucharada de shoyu o 1/2 de sal de mar
2 – 3 tazas de bancha caliente
Mezclar los tres primeros ingredientes. Echar té bancha caliente sobre la mezcla, revolver bien y tomar caliente. Tratar de beber la mayor cantidad posible de ese preparado. Después de beberlo acostarse bien arropado.

Esta preparación es para personas fuertes y sanas que sufren fiebre por resfriados. No tomar más de tres veces por día; lo mejor es una o dos veces porque es muy fuerte. (Los niños sólo deben beber 1/2 taza de esta bebida)

Estos remedios sólo deben usarse si estás diagnosticado por tu médico y sabes seguro que lo que tienes es un enfriamiento.
Las recomendaciones dietéticas para esta estación, en general: alimentos de naturaleza neutra.
Los vegetales más adecuados son los de color blanco, como pueden ser la pera, nabo, coliflor, jengibre etc…
Los cereales: el arroz, el mijo, arroz glutinoso, cebada, avena.
Las legumbres: azukis, garbanzos, soja, lentejas, cocidas con algunas algas.
Y para los que comen animales: pollo, pavo, pescado blanco, y huevos blancos preferiblemente todo biológico.

Las cocciones se harán más largas, con más presión y más fuego. Se pueden usar más los guisos estofados, sopas hervidas y de vez en cuando, ahora sí, podemos comer algo de plancha o de horno (si no lo tenemos contraindicado). Evitar los alimentos crudos y congelados o bebidas frías de la nevera.

El río se transparenta.
Sobre un fondo de hojas,
una cuarta de agua

haikus – Basho

Miguel Priego
Consultos de Macrobiotica en la Biotika.
MTC Universidad de Yunan Bejing
www.labiotika.es