Surgen muchas preguntas cuando por primera vez nos planteamos meditar… ¿cómo hacerlo, dónde, cuándo?. ¿En qué momento?, ¿con qué edad se puede empezar?. ¿Seré mayor?, etc.
Voy a intentar aclarar algunas de tus dudas; si es que eres principiante en la meditación y si ya eres experto, puedes seguir leyendo por si te puedo aportar algo nuevo.
Afortunadamente ya son muchas las personas que se acercan a la meditación, y menos las que piensan que meditar es pensar como dice el diccionario: reflexionar sobre algo, en términos yoguicos u occidentales, no tiene mucho sentido esto. Meditar es todo lo contrario dejar la mente en blanco, calmar la mente, escuchar el silencio.

En algunas ocasiones a mí me dijeron que la mente no puede dejarse en blanco, es verdad que los primeros pasos de la meditación, no fueron asi, pero con el transcurso del tiempo si se puede conseguir, puedes permanecer más o menos tiempo en silencio , pero con el tiempo, por supuesto que lo podemos conseguir.
Empezaremos diciendo que todos podemos meditar. No importa la edad o situación física, podemos empezar desde los cinco años, y por supuesto no hay edad límite, lo podemos practicar hasta el último día de nuestra vida.

Como empezar:
Busca un sitio cómodo, sin mucho ruido (a ser posible ninguno). Siéntate, si puedes en el suelo, con las piernas cruzadas, si no estas acostumbrado, puedes hacerlo en una silla, si estas limitado también lo puedes hacer en la cama, aunque esto no es lo más recomendable. Eso si; es importante que la espalda este recta para que fluya la energía a los centros energéticos, (chakras). Los ojos estarán cerrados, tocándonos el dedo pulgar e índice ,las palmas de las manos hacia arriba o hacia abajo, también las puedes poner en el regazo una mano encima de la otra. Intenta estar inmóvil durante todo el tiempo. La postura debe estar firme y relajada.

¿Qué hora es la mejor?

Los yoguis nos dicen que a la hora de Brahman en el Brahma Mhurta, una hora y media antes del amanecer, pero tampoco esto es imprescindible, puedes hacerlo cuando te levantas o antes de acostarte, a ser posible con el estomago vacío.

Empieza con 10 minutos, y ve aumentando gradualmente, cada semana, se dice que deberíamos meditar diariamente al menos la edad que tienes transformado en minutos de práctica, pero yo recomiendo que empecemos poco a poco para que no nos cansemos antes de tiempo, y abandonemos.

Al principio es normal que vengan muchos pensamientos, no te preocupes, la mente esta acostumbrada a pensar y ese es su estado normal, si hemos estado tanto tiempo dejando a la mente que vaya de un alado a otro, como pretendemos que ahora de repente, deje de pensar, ¿qué ocurre? que la mente se revela, y empieza a buscar obstáculos y poner excusas, que por otro lado pueden ser evidentes y razonables.

Si estas sentado en el suelo con las piernas cruzadas, la mente te dirá ; en esta postura, es normal que me duela la rodilla, que la espalda me duela, o mil excusas, puede que diga: esto es una tontería, una perdida de tiempo, esto no es para mí, si no me vienen nada mas que pensamientos. Mi mente no se para.

Continúa, no le hagas caso. Todo esto es para que te rindas y dejes la práctica, hazte amiga de la mente y déjala divagar , al principio que suceda eso es lo mas normal, que los pensamientos aparezcan. De alguna manera la mente tiene que descongestionarse, son muchos años almacenando pensamientos, recuerdos, imágenes. Deja que se purifique.

En realidad eso es la meditación una purificación de la mente, cuando nos sentamos a meditar, vienen tantas impresiones a la mente de todo lo que hemos vivido. Cuando ya se relaja podemos empezar hacer algún método de meditación. Déjala al menos cinco o diez minutos que se descongestione.

Hay muchos métodos, pero como bien digo métodos, técnicas, que llamamos de meditación, pero no dejan de ser eso.
La verdadera meditación, nadie te puede enseñar, si pueden decirte como llegar a ella, eso es algo, que tú solo vas a encontrar y cuando llegues lo sabrás indudablemente.

Mientras tanto qué método o técnica coger, hay tantas…
Nombraré algunas de las que yo considero más fáciles, pero no por ello menos eficaces.
Antar Mauna El silencio interior, Vipasana, Ajapa Japa, meditación tibetana, meditación Zen, incluso observar la respiración etc.
Hoy te voy hablar de una de mis preferidas para principiantes Antar Mauna:
1º – Observa los sonidos no importa si son sonidos sutiles o burdos, observa de los mas cercanos a los más lejanos de los sonidos mas burdos a los mas sutiles, puedes estar en este punto, unos cinco minutos.
2º – Lleva la atención a la respiración, observa la respiración, cómo entra el aire por las fosas nasales, cómo sale el aire por las fosas nasales. Puedes pensar cualquier cosa relacionada con la respiración por las fosas nasales, por ejemplo: la densidad de la inhalación y la exhalación, ¿tiene la mismas densidad la inhalación, que la exhalación, la temperatura?, lo que se te ocurra, pero eso sí, algo relacionado con la respiración en las fosas nasales. Cinco minutos.
Si te vienen pensamientos, se consciente de ellos, pero no te enredes en ellos, si esto pasa, no luches, se consciente y vuelve a lo que estabas observando.
3º – Observa los pensamientos espontáneos, los pensamientos que surgen y desaparecen por sí solos, no hay que hacer ningún esfuerzo, es posible que cuando observes a los pensamientos no surga ningún pensamiento, ya aparecerán. Sé un testigo silencioso, no te identifiques con esos pensamientos. Si te sorprendes envuelto en esos pensamientos vuelve nuevamente a la observación.
4º – Lleva ahora la atención a tu pantalla mental, Chidakar. El espacio que hay delante de tus ojos cerrados, observa si surge algo, un color, imagen, cualquier cosa. Puede que aparezca algo o nada, no busques nada, y si surge no te identifiques, sé un observador. Cinco minutos
5º – Elige un pensamiento que para ti resulte conflictivo y empieza a desarrollarlo.
Tomamos consciencia de las sensaciones que nos produce ese pensamiento, analizamos todo lo que sentimos, si es pena, rencor, odio etc.
Puede que aparezca otro pensamiento, pero nosotros no le hacemos caso, seguimos observando el pensamiento elegido. Cuando ya hemos desarrollado ese pensamiento conflictivo, lo dejamos ir, podemos imaginar que sale de la mente y se aleja hacia el infinito. Es posible que se resista y vuelva a aparecer, nosotros nos desprendemos de él y dejamos que desaparezca. Cinco o diez minutos.
6º Ahora deja todos los pensamientos y céntrate en el entrecejo o el centro del pecho. Quédate unos cinco o diez minutos

Para terminar puedes cantar el Om.

Te recomiendo que en esta práctica hagas 1º y 2º paso durante dos meses, y luego progresivamente puedes ir practicando las otras dos prácticas siguientes, hasta finalizar con el 6º paso.
Espero que te guste tanto como a mí esta meditación, y sobre todo que te sea útil.

Janaki Alcalá Molina

Profesora de Yoga , Maestra de Reiki Centro Om Ganesha

www.yogamostoles.com