La paz interior es un sentimiento muy hondo de quietud y bienestar, con ausencia de conflicto interior y de agitación. Es un estado o dimensión de consciencia que reporta dicha y por eso decimos en el yoga que «no hay otra dicha que la paz interior». De esa paz nace la claridad mental, la acción diestra y la sabiduría.

Es una vivencia muy enriquecedora, de plenitud y completud, donde se revela lo mejor de uno mismo. Es necesario aprender a frenar el pensamiento neurótico para que se manifieste, pues el pensamiento incontrolado es el ladrón de la paz interior. Sin paz interior no hay nada y la vida se convierte en un erial.

La paz interior es el resultado de un trabajo sobre uno mismo y de una actitud adecuada. Hay en el yoga muchas técnicas de aquietamiento mental, que nos permiten conectar con uno mismo más allá de la mente caotizada, llena de ofuscación, avidez y odio. En una mente con esos venenos no puede florecer la paz interor.

En el centro del tornado hay un espacio de quietud. A pesar de que vivimos en una sociedad turbulenta, podemos encontrar dentro de nosotros un ángulo de quietud y hallar inspiración y plenitud en el mismo. No es fácil estar en nuestro centro en una sociedad que tiende a centrifugarnos y externalizarnos, donde todo nos influye nocivamente y nos genera ansiedad. Como nuestro desarrollo no ha sido armónico, tenemos cierta discapacidad emocional y muchos agujeros psíquicos. Pero podemos poner los medios y remedios para reorganizarnos y empezar a cultivar un desarrollo armónico y actualizar nuestros potenciales internos. En este sentido la meditación es de gran ayuda, pero tiene que asociarse con la ética genuina y el desarrollo de la sabiduría o entendimiento correcto. Tenemos que irnos transformando, a través de un proceso de aprendizaje, desaprendizaje y aprendizaje. Hay que liberarse de autoengaños, falaces justificaciones y pretextos.

Contamos con los medios y herramientas para la evolución consciente y la conquista de la paz interior. Hay que hacer un camino hacia los adentros para conocernos y, asimismo tomar los medicamentos necesarios para sanar nuestra mente. Poco a poco iremos descubriendo y superando las reacciones neuróticas.

La paz interior es un bálsamo para uno mismo y para los demás. Igual que se contagia la agitación, se contagia la quietud. La paz interior impregna. Sin ella, asimismo, nada es siquiera disfrutable. Si uno está en paz con uno mismo, tallará vínculos afectivos sanos con los demás, pero si no hay paz interior, estaremos lesionando la relación con los otros.

?c=29290&m=1444356&a=307822&r=&t=html - La Dicha de la Paz Interior

Nunca debemos infravalorar la paz interior. Es de un gran valor; es un tesoro.

Por muchos logros que obtengamos en el exterior, ¿de qué valen si no hay paz interior? Por eso para todos los sabios de Oriente, y no pocos de Occidente, la paz interior es la gran conquista a realizar.

Si estás en paz contigo mismo, lo estarás con los demás; si ganas paz interior, podrás compartirla con los otros, como una vela que no sólo se da luz a sí misma, sino también alrededor de ella.

Ramiro Calle
Centro Shadak

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