Aquel que mora en la mente, que la mente no conoce, cuyo cuerpo es la mente y que la dirige desde dentro es tu Ser Interno, inmortal.

La mente es insensible, pero aparece como conciencia tomando la luz prestada de la verdadera fuente, nuestro Ser interno. Como hay reflejo de inteligencia en la mente, procedente de la fuente o matriz de ésta, la mente insensible aparece como inteligente. Pero es simplemente eso, apariencia. Esta es la auténtica verdad. Esta es la simple y genuina filosofía de los sabios hindúes de la antigüedad.

CONOCE TU MENTE

Debes conocer los hábitos y modos de tu mente. Sólo entonces te será fácil controlarla.

Uno de los mayores hábitos de la mente es el de divagar. La mente, generalmente, divaga de forma desenfrenada y al azar. Cuando piensa en un objeto, permanece en él por un segundo, luego abandona este objeto y salta hacia otro, después hacia un tercer objeto, y así continuamente. No puede permanecer fija en un punto.

Si puedes vigilar atentamente las fluctuaciones de la mente, sentirás una estrecha conexión, a pesar de que la mente corretee de forma salvaje como un mono suelto.

LA LEY DE ASOCIACIÓN

La ley de asociación siempre funciona, a pesar de que se rompan las cadenas. La mente puede pensar en un libro, después en el quiosco de la estación donde compró el libro, luego en el amigo que encontró en la estación de tren lo que le recuerda su último viaje. Entonces piensa en la discusión con un trabajador de la estación, lo que le hace revivir el enfado y recordar otros motivos por los que se ha enfadado… y así continúa esta secuencia de asociaciones.

Todo esto ocurrirá en un abrir y cerrar de ojos. La mente trabaja y se mueve a una velocidad tremenda, imposible de imaginar. Toma un objeto y fabrica una idea, y a través de la asociación de ideas, deja ese objeto y esa idea y salta a otro. Durante todas sus divagaciones, hay una especie de concentración, aunque la concentración no es continua. Cuando el pensamiento circula por un sendero determinado continuamente, sobre un solo tema, entonces hay concentración.

LA CONCENTRACIÓN

El punto vital en la concentración es llevar la mente al mismo punto u objeto una y otra vez, limitando sus movimientos a un pequeño círculo, al principio. Éste es el principal objetivo. Llegará un momento en que la mente permanecerá fija sólo en un punto. Este es el fruto de un ejercicio constante y prolongado. Entonces la dicha es indescriptible.

Cuando meditas sobre una flor, por ejemplo, trae todos los pensamientos conectados con la flor y permanece en su visualización. No permitas que ningún otro pensamiento conectado con otro objeto entre en la mente. Deberá haber una línea constante de pensamiento, una continuidad de pensamiento, como el flujo continuo de aceite de una vasija a otra. Cuando la mente se queda vacía aparece la vacuidad mental y consigues el estado superconsciente o Samadhi.

CÓMO PRACTICAR

No te preocupes demasiado si la mente se escapa durante tu práctica. Permítele que corra y trata suavemente de traerla hacia tu objeto de concentración. A través de la práctica repetida, la mente acabará accediendo. Es cuestión de práctica y perseverancia.

Volviendo al punto anterior, cuando practicas concentración sobre un objeto, por ejemplo, sobre una silla, no permitas ningún otro pensamiento de objetos diferentes. Una y otra vez trae la mente que se escapa al objeto en cuestión.

Práctica y práctica

No abandones la práctica ni siquiera un día. En tus fallos yace el secreto de tu éxito, y en tu debilidad, el secreto de tu fuerza. Sumérgete. Avanza. Sé osado y avanza valientemente. Cuando realices cualquier trabajo, emplea todo tu corazón, toda tu mente y alma en él. Hazlo con perfecta concentración. Lo que otros pueden hacer en seis horas, puedes terminarlo en media hora, suavemente, de forma metódica y ordenada. Incluso cuando estudias, estudia el tema con perfecta concentración. No permitas que la mente divague. Debes acallar todos los sonidos externos. Fija la mirada en un punto. No dejes que los ojos se muevan. Cuando estudias un asunto, no pienses en el café o los dulces, ni en tu amigo. El mundo entero debe estar muerto para ti en ese momento. Ésta debe ser la naturaleza de la concentración. Te llegará después de algunos intentos constantes y firmes, no te preocupes. Se paciente, todo es cuestión de tiempo.

Ejercicio de concentración:

Concentración en una silla significa exactamente obtener un conocimiento completo y detallado de la silla, de sus diferentes partes; la madera particular de que está fabricada, su manufactura o acabado, su duración, su precio, el grado de comodidad que produce en la espalda, los brazos, etc., si sus partes pueden separarse y juntarse de nuevo, si su diseño es moderno, etc. Cuando te concentras en la silla estas ideas ocupan tu mente.

EL YOGA DEL AUTOCONTROL

La destrucción de los deseos y el control de los sentidos son los pasos esenciales para el control de la mente.

Son los deseos los que vuelven a la mente inquieta. Los sentidos corren tras los objetos y la mente también sigue a los sentidos, de este modo los rayos de la mente se dispersan hacia los objetos sensuales.

Por lo tanto, si quieres controlar esta mente errante, tendrás que renunciar a toda clase de deseos y controlar, en primer lugar los órganos de los sentidos.

Los ojos y los oídos son los guardianes de la mente, son la puerta de entrada. Las vibraciones de la luz y del sonido penetran al interior a través de estas dos avenidas. En primer lugar se convierten en «percepciones» para la mente. La mente presenta estas «percepciones» al intelecto y éste las convierte a su vez en conceptos o ideas. Las ideas se expresan por el guardián exterior, es decir el órgano del habla. Debemos entender bien este punto para poder así hacernos conscientes de la importancia de controlar nuestros órganos sensoriales.

Tendrás que permanecer vigilante para detectar por qué camino van a entrar los deseos, de este modo te será más fácil controlarlos.

Si deseas separar la mente de los sentidos a voluntad, tendrás que establecerte en la abstracción de los sentidos.

Una alegoría

Un rey disfruta de paz mental cerrando en primer lugar, los portones exteriores de su palacio y después las puertas interiores. Entonces los enemigos no pueden hacerle ningún daño ni crearle problemas. Igualmente, un aspirante cierra las puertas exteriores de su cuerpo palacio practicando abstracción de los sentidos. Después cierra la puerta interior de la mente inferior, que está llena de impresiones, de acciones, practicando serenidad y renuncia. Entonces descansa en su propio Ser Inmortal dichoso y goza de paz suprema.

DIEZ PASOS PARA CONTROLAR TU MENTE

1- Estudia tu propia mente y observa como divaga.

2- Vigila atentamente las fluctuaciones de la mente y sentirás una estrecha conexión con ésta.

3- Ten presente que la mente es la causa de la esclavitud y de la libertad de una persona.

4- La destrucción de los deseos y el control de los órganos sensoriales son los pasos esenciales para el control de la mente.

5- Los deseos perecen por medio del desapasionamiento, el control de los sentidos y la meditación.

6- La práctica continuada de la concentración te ayudará a controlar las fluctuaciones de la mente.

7- Si desarrollas tu poder de atención tendrás una buena concentración.

8- Practica a diario esta disciplina.

9- Ten paciencia, no te desanimes, todo es cuestión de tiempo.

10- Recuerda que en tus fallos yace el secreto de tu éxito, y en tu debilidad, el secreto de tu fuerza.

En la más conocida escritura sobre Yoga, la Bhagavad Gita, Sri Krishna ofrece este método para doblegar la mente:

«Abandonando sin reserva todos los deseos nacidos de la imaginación por la mente, doblegando la suma de todos los sentidos, poco a poco deja que obtenga tranquilidad, a través de la razón controlada por la constancia; con la mente morando en el Ser, no dejes que piense en nada. Tantas veces como la mente fluctuante e inquieta avance, otras tantas sujétala, llévala bajo el control del Ser»

Swami Sivananda

Colaboración Del Centro Internacional De Yoga Sivananda Vedanta De Madrid

www.sivananda.org/madrid