El árbol de nuestro cuerpo fibral

Entramos en contacto con el cuerpo fibral después de haber limpiado con los trabajos de Genética Emocional nuestro pasado existencial más remoto, presente en la vida actual en los temas y vínculos emocionales karmáticos que lastraban nuestra obertura y expansión de vida.

El cuerpo fibral es la estructura energético-física que está formada por unas fibras de color blanco transparente que circulan por todo nuestro cuerpo y contienen la información de todo lo vivido y concluido positivamente a lo largo de todas nuestras existencias. Por eso nuestras fibras nos dan juventud plena y estamos trabajando para activarlas. Las hemos logrado superando la negatividad y resolviendo totalmente los temas emocionales de otras vidas y existencias, albergan nuestro sentir y capacidades más puros. Son energía expansiva anexada a la energía expansiva de los elementos de nuestro cuerpo: tierra, agua, fuego y oxígeno.

¿Cómo son las fibras y dónde se encuentran?

Su forma es de líneas anchas (como pequeños rectángulos estrechos), cuyos laterales son curvos. Se encuentran circulando por todo el cuerpo formando hilos de fibras y hay lugares en los que son muy abundantes, como en la placenta, transmisora vida. Al activar esas fibras se reflejará su color especialmente blanco en la piel.

ESTRUCTURAS CORPORALES FIBRALES

El corazón fibral. Sosteniendo a nuestro corazón físico tenemos a nuestro corazón fibral que funciona con la energía de los cuatro elementos. El árbol fibral. Las tres partes de nuestro árbol fibral se encuentran en la parte delantera del cuerpo:

• Las raíces. Color marrón chocolate. Elemento tierra. Están ubicadas en el pubis, y desde allí expanden sus fibras un poco hacia el vientre y sobre todo por las piernas hasta los pies. Lo que hace unas buenas raíces es: tener el cuerpo en su peso equilibrado, con la musculatura flexible y fuerte ,y la piel elástica; la mente tiene que estar calmada, no repetitiva, porque
eso seca mis raíces y entonces me tambaleo y me pierdo; darle al cuerpo una alimentación con conciencia de lo que necesita en tres comidas al día, por la tierra, el agua y el oxígeno.

• El tronco. Color azul marino. Elemento agua. Abarca desde un dedo por encima del ombligo hasta la primera vértebra del esternón. Lo que alimenta el tronco es el trabajo, tanto el que hago para mi cuidado físico, espiritual o energético, como el que realizo para ganar dinero. El equilibrio de ambos me hará sentirme saludable: jovial, divertido, y avanzando.

• Las ramas. Color ocre. Elemento oxígeno. Abarcan las mamas hasta el borde de las clavículas y luego se extienden por los brazos. Alimenta a las ramas nuestro movimiento: el dinero se mueve y no puedo estancarlo; moveré mi tiempo fibral si me sobra tiempo para mí; la energía sexual se mueve; y la imagen fibral es lo que me dará oxigenación porque es el nuevo lenguaje. Las palabras enredan emocionalmente y tienen un significado muy limitado que encorseta. Tenemos que depurar las palabras que obstruyen nuestra mente y enriquecerla con imágenes realistas creadas
mediante visualización porque la imagen connota obertura y expansión: una imagen vale más que mil palabras.

Si estos cuatro movimientos no los practicamos las ramas de nuestro árbol fibral se secan.

EJERCICIOS PARA ACTIVAR EL CUERPO FIBRAL

1. Por las mañanas ya arreglados, de pie, visualizaremos el árbol con sus colores en nuestro cuerpo y diremos “ahora”. Luego veremos un camino delante y diremos “viene” y aparecerá
una imagen espontánea que será la clave de ese día para estar anclados y en avance con alegría fibral.

2. Para dormir pintaremos el árbol fibral con sus colores en las plantas de los pies. Se utilizan lápices de ojos.

3. Beber una botella pequeña de agua al día forrada con un folio que lleva pintado el árbol fibral. Se pinta con bolígrafos de colores.

 

Rosa Briones

Directora del Centro Mágico de Rejuvenecer TRCD

metodotrcd.com