Astrología Infantil, una guía para los padres

 

La Carta Astral, es una orientación y guía para los padres porque permite un acercamiento y una comprensión de la personalidad de su hijo, descubrirle y conocerle a través de la interpretación de los símbolos astrológicos.

La tarea más importante y a la vez la más difícil en la educación de un niño es la de ayudarle a encontrar sentido en la vida. Mientras se desarrolla debe aprender paso a paso, a comprenderse mejor, y así poder comprender a los otros y relacionarse con ellos de una forma plena.

La Carta Astral es un punto de partida que define las características generales de su personalidad y establece pautas muy claras sobre su temperamento, lo que permite a los padres abordar su mágico mundo desde una óptica mucho más amplia, ayudándole a desarrollar una mayor confianza en la vida con su apoyo y comprensión.

A los padres les faculta estar más cerca del sentir interno de su hijo, comprender como ve y percibe la vida bajo su perspectiva personal, es decir, la finalidad es conocer su esencia, fortalezas y talentos que trae a la vida, siendo una guía para orientarles en su educación, alentando los potenciales del niño, siempre desde sus necesidades.

LOS CUENTOS

Para enriquecer su vida hay que estimular su imaginación, ayudarle a desarrollar su intelecto y clarificar sus emociones; así como aportar soluciones a los problemas que le inquietan, por eso el cuento es una excelente manera de conectar con los hijos y poner palabras para nombrar sus emociones.

El mensaje que los cuentos transmiten a los niños es que la lucha contra las dificultades de la vida es inevitable, forma parte de la existencia humana, pero si uno no huye, sino que se enfrenta a las situaciones inesperadas o injustas, llega a superar los obstáculos y salir victorioso.

Estamos en el mes de diciembre, y los niños que nacen entre el 22 de noviembre y el 21 de diciembre, ambos inclusive, son del signo Sagitario.

ASTROLOGIA Y FLORES DE BACH

En mi trabajo terapéutico combino la Astrología y las Flores de Bach para ahondar en la personalidad del niño y armonizar sus emociones. Las flores pueden hacer que aprendan a manejarse mucho mejor con sus sentimientos y con las diferentes pruebas que la vida les va poniendo, siendo una fuente de recursos muy valiosa en su crecimiento.

Este cuento, que nos presenta Diana Drexler en su libro “Flores y Cuentos” trata de las Flores de Bach aplicadas en los niños, y con su mensaje, pretende ser una guía dirigida a los padres para conocer a sus hijos.

EL NIÑO SAGITARIO

Los niños Sagitario son alegres y juguetones, muy despiertos y no paran quietos ni un minuto. Tienen una enorme curiosidad por el mundo que los rodea, y sobre todo, por las cosas que hay más allá. Son muy sociables y disfrutan del contacto con la gente.

Es un idealista y se le nota, tanto en su defensa de los animalitos como en su interés por la parte mística de la vida.

Busca lo óptimo en la vida y por eso es básicamente optimista ante cualquier circunstancia, hay mucho de franqueza y de defensor de la verdad. Alegría por la dignidad y el honor. La sensación de libertad y de movimiento es muy necesaria para sentirse bien.

LA CARETA DE CARRETEL

Carretel era un payaso que, como todos los payasos, se pasaba el día haciendo payasadas. Saltaba, tropezaba, se caía y se volvía a levantar. Y los chicos se revolcaban en sus asientos, de tanto reír y reír.

Pero lo que nadie sabía era que, cuando el payaso Carretel abandonaba el escenario, se ponía a llorar. Estaba triste, solo y enojado, porque pensaba que nadie lo conocía realmente.
“Todos buscan que yo los divierta y les dé alegría, pero nadie se preocupa por mirarme a los ojos. Si lo hicieran, verían que en el fondo, mis ojos lloran”, pensaba el payaso mientras se comía fuentes y fuentes de fideos, masas, chocolates y golosinas.

Un día, después de tanto comer y llorar, se quedó dormido…. Y empezó a soñar.
Soñó que iba caminando por un camino lleno de flores amarillas de largos tallos espigados. Llevaba puestas sus ropas de payaso, pero no estaba contento. Lloraba y se sentía solo. De repente escuchó una voz que lo llamaba:
-PSS, PSS, payaso, acá.

El payaso Carretel se dio la vuelta pero no vio a nadie y siguió caminando.
-PSS, PSS, payaso, acá, te estoy llamando yo, la flor. Me llamo Agrimonia, aunque todos me llaman Mony. Te vi pasar y pensé que tal vez te gustaría hacerme un rato de compañía. Cuéntame, ¿por qué lloras?
– Porque me siento solo. Todos creen que siempre estoy contento porque tengo una gran sonrisa pintada en mi careta. Todos vienen y me piden que los haga reír. A veces pienso que sólo me quieren por eso, porque los hago reír. Y entonces, cuando un día esté triste, como hoy ¿ya nadie me va a querer más?

Mony, la flor, lo escuchaba atentamente. Veía que a medida que el payaso hablaba y lloraba, le contaba su vida y sus cosas, y las lagrimas le iban borrando la pintura de su cara.

Detrás iba apareciendo un hermoso rostro, de sonrisa sincera, ojos brillantes y mirada franca. Y despacio, ya no solo le contaba de sus tristezas, sino también de lo feliz que lo hacía ver sonreír a los demás.

Cuando finalmente terminó de hablar, ya no le quedaba ni un poquito de pintura en la cara y se lo veía feliz. Entonces la flor volvió a hablarle:
– Estás muy lindo así, sin tu careta de payaso. Y no me aburrí ni un poquito mientras me contabas tus cosas.
– ¡Carretel, ya es hora de tu función!- lo despertó de un grito el dueño del circo.

El payaso, algo aturdido aún por el sueño, se levantó y salió a escena. Vió como siempre, cientos de caras de niños que lo miraban, pero ya no se sentía igual, había aprendido algo muy importante durante el sueño.

Por eso, ante el asombro de todos, se sentó en una silla y en lugar de hacer sus payasadas de siempre, empezó a hablar:
-Chicos, hoy les quiero contar una cosa que nunca antes le había contado a nadie. Tengo miedo de que dejen de quererme, si me saco esta careta de payaso y les muestro mi verdadera cara.

A veces no tengo ganas de reír y mucho menos de hacer reír a los demás. Y necesito que, aunque esté triste, me quieran igual.

Los chicos, que siempre entienden de estas cosas del corazón se fueron acercando despacito. Algunos lo abrazaron y le hicieron mimos. Otros le contaron los cuentos que sus papas les narran todas las noches antes de dormir. Y otros se pusieron a hacer payasadas tan payasadas, que el propio payaso se empezó a reír y se olvidó de su soledad.

AGRIMONIA

Esta esencia floral, se vincula con el la energía del signo Sagitario, y como indica el Doctor Bach “es para gente jovial, alegre, de buen humor y amante de la paz que, por su dolor ante el conflicto son capaces de renunciar a mucho para evitarlos, y esconden sus problemas tras una mascara de alegría y entusiasmo, siendo considerados buenos amigos en el trato”(Los Doce Curadores).

Esta esencia, permite expresar un entusiasmo natural a la persona, que le hace expansivo y amante de la libertad. También, a aceptar los problemas cotidianos como necesarios sin que estos destruyan la autentica alegría interior, siendo uno capaz de transmitir al entorno simpatía, alegría y aportar a otros un sentido a la vida.

LA MÁSCARA

La lección de la Agrimonia, es que nos quitemos la Máscara y así, permanecer en paz y con sosiego interior, sin ocultar las preocupaciones internas, actuando de forma franca y relajada ante las dificultades.

NAVIDAD

Estamos en la Navidad, son fechas especiales y sobre todo, para sentir que es el momento ideal para contar y regalar a nuestros hijos cuentos para que conecten con sus emociones y así, puedan crecer felices y expresar el verdadero simbolismo de Sagitario que aporta entusiasmo, idealismo y espiritualidad.

Carmen López Vázquez 
Directora del centro Galatea Terapias
www.galateaterapias.com