El reino de la Paz está más allá de toda palabra o pensamiento, es una cualidad del alma. Es el estado natural y feliz del Ser humano, su derecho de nacimiento.

En una época del año en que todos nos deseamos paz unos a otros, entendamos profundamente a través de los pensamientos de Swami Sivananda cuál es verdaderamente el sentido de esta palabra. Profundizar en el entendimiento, en el desarrollo de la Paz, es sin lugar a dudas el mejor regalo que estas Navidades puedes hacerte.

La Paz es vital para el crecimiento 

La paz es la posesión más codiciable de esta tierra. Es el mayor tesoro en todo el universo. La paz es el factor más importante e indispensable para el crecimiento y para el desarrollo.
Es en la tranquilidad y en la quietud de la noche, cuando la semilla surge lentamente del suelo. El capullo se abre en la profundidad de las horas más silenciosas. Así también, en un estado de amor y paz, las personas evolucionan, crecen en sus respectivas culturas y desarrollan la civilización perfecta. En la paz y la calma se facilita también la evolución espiritual.

Cómo ayudar a transformar el mundo

Es inútil hablar del cese de la guerra mientras estamos llenos de celos, rencores, odio, avaricia…etc.

– Retira en primer lugar tus vibraciones discordantes, sin armonía y no habrá más guerra entre las naciones.  Sólo las personas constituyen una nación.

– Refórmate a ti mismo y la sociedad se reformará por sí sola. Así de sencillo es el modo de transformación.

– Expulsa lo mundano de tu corazón y el mundo cuidará de sí mismo.

– Expulsa al mundo de tu mente y el mundo estará en paz.

Esa es la única solución. Esto no es pesimismo, sino un optimismo glorioso.
No es escapismo, sino el único modo de afrontar la situación.
Si cada persona intentara trabajar por su propia realización, nadie crearía problemas. Habría entonces paz automáticamente en la tierra.

Qué NO es Paz

La paz no es sólo la ausencia del ruido, de tumulto, conflictos, peleas controversias o disputas no es una condición del medio ambiente en la que todos los elementos indeseables se eliminan. La paz no es un estado pasivo e inerte. No es un trance hipnótico. No se trata de una condición física negativa.
Tampoco se halla en el dinero, las propiedades, las casas ni las posesiones. Puedes comprar una cama para dormir, pero no puedes comprar el sueño. La paz no habita en las cosas externas, sino dentro del alma.
Abstráete de los objetos externos. Medita y descansa en tu propia alma. Alcanzarás entonces la paz duradera.

La morada de la Paz

El reino de la paz está más allá de toda palabra o pensamiento.
Nada puede proporcionarte la paz sino tú mismo. Nada puede otorgarte el silencio sino la victoria sobre tu ser inferior, el triunfo sobre tus sentidos y tu mente, sobre tus deseos y tus anhelos. Si no tienes paz dentro de ti mismo, es inútil que la busques en los objetos y fuentes externas.

La Paz interior

La paz es un estado positivo de logro. No se trata de una condición física negativa, sino de un logro espiritual. Es tu centro, ideal y objetivo. Es el conocimiento perfecto. Es un estado magnífico e indescriptible en el que el alma pura disfruta la más alta bendición y conocimiento trascendental.
En este estado de paz no hay ayer ni mañana, no hay puesta de sol o amanecer, hay un sol eterno. No puede adquirirse en fuentes externas, sólo puede lograrse mediante las prácticas espirituales pacientes. Puedes estar en circunstancias muy adversas, en medio de calamidades, problemas, tribulaciones dificultades y tristezas y aun así disfrutar de armonía interior y paz mediante la retirada de los sentidos, aquietando la mente.

La Paz verdadera

La paz verdadera y más profunda es independiente de las condiciones externas. La paz perdurable y verdadera es la quietud maravillosa del Alma Inmortal interna. Si puedes descansar en este océano de paz, todos los ruidos habituales del mundo difícilmente pueden afectarte. Si penetras en el silencio o en la calma maravillosa de la paz, silenciando la mente bulliciosa, refrenando los pensamientos y abstrayendo los sentidos que tienden hacia el exterior, todos los ruidos molestos se desvanecerán.

¿Dónde y cómo encontrarla?

Puedes realizar la paz en tu propio corazón mediante la asociación con los sabios y por medio de la meditación. La paz puede ser encontrada solamente en tu interior, no la puedes encontrar en los objetos externos.

– Mira en tu interior.

– Siéntate en silencio en una habitación tranquila durante un tiempo.

– Cierra los ojos.

– Concéntrate en un punto entre las dos cejas.

– Retira los sentidos y la mente de los objetos externos. Permanece quieto.

– Silencia las emociones que surjan y los pensamientos burbujeantes.

– Olvida el cuerpo y el mundo. Entra en la gran calma.

– Sumérgete profundamente en lo más íntimo de tu corazón. Sumérgete en el océano de paz.

– Haz realidad tu unidad con el Ser Supremo que vive en las cavidades de tu corazón.

 

10 claves para encontrar tu Paz

1- Recuerda que la paz no se encuentra en nada externo.

2- Solamente en tu interior reside la verdadera Paz.

3- Para encontrarla debes expulsar los pensamientos mundanos que te atan a lo externo.

4- El triunfo sobre los sentidos y tu mente te llevará a la conquista de la paz.

5- Aprende a aquietar tu mente.

6- La quietud es la puerta de entrada hacia la paz.

7- La meditación es tu mejor herramienta.

8- Abstrae tus sentidos que tienden a ir hacia el exterior y todos los ruidos se desvanecerán.

9- Si disfrutas de esta paz, puedes contribuir a la paz del mundo.

10- Alcanza esta paz que sobrepasa todo entendimiento y sé libre.

Swami Sivananda

Colaboración del Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid

www.sivananda.org/madrid