En los últimos años se ha hablado mucho de la existencia o no de candidiasis intestinal. Mientras que algunos terapeutas asumen que sus pacientes la sufren a menudo, los médicos, en general, tienden a no considerarla como tal. Es habitual entre algunos terapeutas sugerir una estricta dieta que tendría como objetivo «matar de hambre a la Candida». Este artículo se centra, en cambio, en un aspecto que normalmente no se tiene en cuenta y que resulta determinante cuando existen infecciones por hongos y parásitos: el stress y el estado del sistema inmune.

¿Qué es la Cándida?

Candida Albicans es una levadura que se encuentra de forma habitual en la flora intestinal humana. En circunstancias normales, en individuos sanos, la C. albicans vive en más del 80% de la población sin causar daño. Pero cuando por diversas causas hay un sobrecrecimiento de esta levadura se produce candidiasis.

La candidiasis es frecuente en personas con el sistema inmune debilitado, por ejemplo, en pacientes con HIV. Por otra parte, un porcentaje elevado de mujeres han sufrido al menos algún episodio de candidiasis vaginal y hasta un 5% de ellas sufren de candidiasis vaginal crónica. También es frecuente la candidiasis buco-faríngea.

Síntomas Frecuentes de sobrecrecimiento de Cándida

1 Infecciones de hongos en las uñas o en la piel, pié de atleta
2 Infecciones vaginales, infecciones urinarias frecuentes, candidiasis vaginal recurrente, picores en el ano o en la vagina
3 Hinchazón abdominal, problemas digestivos, estreñimiento, diarrea, intestino irritable
4 Dificultad para concentrarse, mala memoria, problemas de aprendizaje, falta de claridad mental
5 Enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, lupus, colitis ulcerosa, hipotiroidisimo, esclerosis múltiple)
6 Ansiedad, irritabilidad, depresión, falta de motivación, cambios de humor
7 Alergias estacionales, picores en la piel o en los oídos, sinusitis crónica
8 Deseos continuos e intensos de tomar dulces e hidratos de carbono refinados

Hay que tener en cuenta que estos síntomas por separado no implican un sobre crecimiento bacteriano y pueden deberse a otra causas. Pero cuando suceden varios de ellos conviene descartar este tipo de infección. Muy a menudo los terapeutas usan únicamente un cuestionario de síntomas para decidir si existe candidiasis o no. Sin embargo, existen tests funcionales que pueden dar más seguridad a la hora de decidir el tratamiento:

  • Análisis de sangre: anticuerpos IgG, IgA e IgM. Niveles elevados indican un sobrecrecimiento de Candida. A veces dan negativo pese a que en orina y heces salen positivos.
  • Análisis completo de heces: indica la presencia y la cantidad de Candida, así como de la otros hongos o parásitos, en el intestino grueso. También analizan los medicamentos y sustancias naturales a las que los hongos son sensibles o resistentes, algo que será de mucha ayuda a la hora de decidir el tratamiento
  • Test de Acidos Orgánicos (en orina): en este test se analiza el D-Arabinitol, un subproducto de la Candida. Niveles elevados indican un sobrecrecimiento de Candida en el intestino delgado.

¿Cuáles son las causas del sobrecrecimiento de la Cándida?

Consumo masivo de antibióticos y esteroides tanto en humanos como en la agricultura y crianza de animales. Los antibióticos o residuos de antibióticos en carnes y productos lácteos no afectan mucho a las cándidas pero destruyen la flora intestinal amiga, haciendo más fácil el sobrecrecimiento de este hongo. Igualmente los anticonceptivos y los medicamentos antiácidos colaboran en este sobrecrecimiento. Muchas mujeres han comprobado que el uso de algún antibiótico conlleva una candidiasis vaginal posterior.
• Algunos autores han sugerido que las amalgamas de mercurio afectarían al sistema inmune permitiendo así un sobrecrecimento de Candida
• Sin duda, el consumo continuado de azúcares e hidratos de carbono refinados y la falta de fibra en la dieta crearían un entorno favorable para la expansión de la Cándida.
• Otros factores son las intolerancias alimentarias, con el gluten con papel protagonista en muchos casos. A su vez se crea un círculo vicioso puesto que la infección por hongos daña la mucosa intestinal, lo que favorece o exacerba las intolerancias alimentarias y las infecciones de parásitos y hongos
• El stress crónico.

 

Papel del stress

En mi consulta he comprobado que el 100% de los clientes con sobrecrecimiento de Candida tenían altos niveles de stress. Efectivamente, cuando las glándulas suprarrenales empiezan a agotarse por efecto del stress continuado, se produce una bajada en los niveles de inmunoglobulina secretora (SIgA), lo que nos hace susceptibles a infecciones de hongos y parásitos.

La SIgA actúa como la primera línea de defensa gastrointestinal frente a patógenos tales como bacterias, proteínas, parásitos, hongos, toxinas y virus. A través de un proceso conocido como exclusión inmune la SIgA bloquea el acceso de los patógenos a los receptores epiteliales, los atrapa en el moco y facilita su expulsión a través de las heces. Es realmente sistema muy inteligente de defensa

La SIgA o IgA Secretora (SIgA) es la principal inmunoglobulina en las secreciones de la mucosa. Las células intestinales producen 2-3 g. de esta inmunoglobulina cada día, aunque la producción va disminuyendo con la edad.

Los nivels de SIgA pueden medirse con tests de saliva o de heces.

  • Niveles bajos de SIgA: es frecuente que cuando existe candidiasis crónica haya niveles bajos de SIgA y, por tanto, menos capacidad de luchar frente a la infección. Como comentaba arriba, el stress crónico disminuye la secrección de esta inmunoglobulina. Otras causas frecuentes de niveles bajos de SIgA son las intolerancias alimentarias, celiaquía, Chron’s… Es extremadamente importante ahondar en las causas para conseguir optimizar los niveles de SIgA puesto que si se mantienen niveles bajos la persona irá sintiendo más y más cansancio a la vez que el sistema inmune será menos eficaz a la hora de luchar contra las infecciones.
  • Niveles altos indican que hay inflamación en la mucosa intestinal o una infección en el momento del test.

Reducir los niveles de stress a través de cambios en el estilo de vida y en la alimentación ayudan a recuperar los niveles óptimos de SIgA. Es vital usar técnicas de relajación y/o practicar ejercicio para reducir los niveles de estrés.

 

La dieta y la candidiasis

Muy a menudo se recomiendan dietas anticándida que tienen como objetivo «matar de hambre a la cándida». Son dietas muy restrictivas pero que no está probado que eliminen a los hongos. Hay que tener en cuenta que es muy difícil, por no decir imposible, matar de hambre a un organismo que ha evolucionado durante millones de años y que ha desarrollado habilidades especiales para permanecer dentro de nuestro tracto intestinal y otras mucosas. Los estudios genéticos indican que la C. Albicans ha evolucionado con el ser humano y que ha desarrollado estrategias muy complejas para sobrevivir a nuestro sistema inmunológico y permanecer en nuestro tracto intestinal.

Sin embargo, los estudios parecen indicar que los azúcares darían la oportunidad de que la Cándida desarrolle su forma micelial, es decir, invasora. Además, un exceso de azúcares inhibe el sistema inmune, dando más oportunidad a la cándida para expandirse.

Por lo tanto, la dieta debería enfocarse más apoyar niveles óptimos de SIgA puesto que, en definitiva, será el sistema inmune quien debe controlar la cándida. Para ello es esencial equilibrar los niveles de glucosa en sangre, evitando azúcares refinados e introduciendo proteína de calidad y fibra en la dieta. La dieta siempre debe ser personalizada pues en algunos casos las dietas muy restrictivas pueden no ser beneficiosas según el estado de salud de la persona.

Para concluir, ante una sospecha de candidiasis sugiero comprobar el estado de las glándulas suprarrenales y comprobar los niveles de SIgA.

Una dieta saludable sin azúcares refinados y suplementos para reforzar el sistema inmune conjuntamente con técnicas para reducir el stress son elementos imprescindibles. El uso de suplementos anti-hongos se valorará en función de cada caso particular. Por otra parte, la candidiasis vaginal no implica necesariamente candidiasis intestinal aunque si denota fragilidad del sistema inmune.

Teresa Peláez
Terapeuta nutricional
www.teresapelaez.com

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