La mahonía es un arbusto con unas hojas que nos recuerdan a las del acebo, e incluso sus nombres botánicos se asemejan: Mahonia aquifolium, y el del acebo Ilex aquifolium.

Es una planta arbustiva también llamada uva de Oregón. Es una planta originaria de Norte América, que se ha adaptado y extendido a los bosques de tipo mediterráneo ya que no es muy exigente en agua y cuidados. Destaca el aspecto de sus hojas verde brillante que terminan en bordes con puntas semejantes a las de la encina o el acebo.

La mahonía nos ofrece su belleza en las cuatro estaciones: a finales de febrero, cuando no hay apenas plantas en flor, ella comienza su bella y alegre floración repleta de flores amarillas, por lo que es muy apreciada para ornamentación de jardines y también por las abejas, ya que es una de las primeras flores que les servirán de alimento en los días cálidos de invierno.


La mahonía la podemos encontrar silvestre y se propaga muy bien a través de sus semillas.


En verano sus flores comienzan a transformarse en frutos de los que podemos disfrutar para añadir a ensaladas o preparar mermeladas de bayas silvestres.

En otoño sus hojas comienzan a adquirir tonos ocres que con el brillo acerado de sus hojas también nos ofrecen su belleza y en invierno mantiene sus hojas verdes y robustas con lo cual siempre nos alegrará el verla y tenerla cerca.

Además de para ornamentación de jardines, es adecuada para tener en el huerto y proteger la zona norte a plantas y cultivos.

La podemos encontrar silvestre y se propaga muy bien a través de sus semillas.

Propiedades

Esta planta pertenece a la familia de las Berberidáceas y como el Berberis es rica en Berberina, un alcaloide del que recientemente se han descubierto propiedades antidiabéticas. Sin embargo, el uso tradicional de esta planta se relaciona sobre todo con el tratamiento de afecciones de la piel como la psoriasis, acné, espinillas del cutis, piel escamosa y eccemas.

También en uso interno para afecciones catarrales y digestivas: mejora la nutrición estimulando todas las glándulas y el apetito y estimula la secreción biliar. Es una planta depurativa de la piel y desintoxica la sangre.


No está recomendada durante el embarazo.


Las partes utilizadas son el rizoma seco y la corteza de las ramas y las raíces.

Su fruto es una baya globosa semejante a una uva de color azulado que en su interior contiene un jugo rojo y tiene de 2 a 5 semillas de color marrón brillante. Son comestibles y los más maduros tienen un sabor entre ácido y dulce. Son muy ricos en antocianósidos, un pigmento de potente acción antioxidante y vitamina C, así como ácidos orgánicos. Poseen una acción estimulante del apetito y aportan nutrientes antioxidantes y depurativos.

Los frutos también pueden utilizarse en forma de tintura para tratar afecciones de la piel, así como para realizar vinos y licores.

Receta Mermelada de Bayas de Mahonía

Será una de las primeras mermeladas de bayas silvestres que podemos realizar casi al inicio del verano cuando comienzan a madurar sus frutos.

Para ello recogeremos los frutos seleccionando los más maduros y tras lavarlos, se echan en una cazuela y se cubren con agua. Calentar sin que llegue a hervir. Mientras con un mazo ir presionando, hasta que veamos que se forma una especie de papilla. Colar con pasapuré para eliminar las semillas.

Añadir el zumo de dos limones. Por cada 400 gr de esta papilla que obtenemos añadir 300 gramos de azúcar integral de caña o panela. Calentar suavemente hasta que se disuelva todo el azúcar. Envasar en tarros previamente esterilizados (hervir durante 15 minutos). Cuando enfríen taparlos y volcar boca abajo para hacer el vacío. Así nos durará unos tres o 4 meses. Si queremos mayor duración hemos de hervir los tarros al baño maría 20 minutos.

 

Palmira Pozuelo

Farmacéutica Naturista

palmirapozuelo.com