La vida está saturada de la invisible presencia divina

El 5 de enero de 2018 se cumple el 125º aniversario del nacimiento de uno de los padres pioneros del yoga en Occidente, Paramahansa Yogananda, autor del clásico espiritual moderno “Autobiografía de un yogui” y personalidad central del elogiado documental “DESPIERTA: La vida de Yogananda”. El siguiente es un fragmento tomado de una de sus charlas impartidas en la sede internacional de su sociedad, ubicada en Los Ángeles (EE.UU.), Self-Realization Fellowship, que se puede encontrar en su libro ‘El viaje a la iluminación’ (Self-Realization Fellowship, Los Ángeles, California. Todos los derechos reservados).

Adopta nuevas resoluciones:

¡Conviértete en lo que deseas!

por Paramahansa Yogananda

Sede Internacional de Self-Realization Fellowship,
31 de diciembre de 1934

El cáliz de tu vida está colmado —tanto interior como exteriormente— de la Presencia Divina; pero debido a tu falta de atención, no percibes la inmanencia de Dios. Cuando estás en sintonía con el Señor, puedes recibir al Espíritu, al igual que se sintoniza una radio. Es como si llenaras una botella con agua del mar, le colocaras un tapón y la arrojaras al océano; aunque la botella flota en las aguas, su contenido no se mezcla con el líquido circundante. Pero si abres la botella, el agua que contiene se mezclará con la del mar. Debemos quitar el tapón de la ignorancia antes de entrar en contacto con el Espíritu.

La Infinitud es nuestro Hogar. Sólo estamos pasando una temporada en la posada del cuerpo. Quienes se hallan embriagados con el engaño han olvidado cómo seguir la senda que conduce a Dios. Pero cuando la Divinidad se une al hijo pródigo durante la meditación, ya no se pierde más el tiempo. Atraviesa los portales del Nuevo Año con renovadas esperanzas. Recuerda que eres hijo de Dios. De ti depende lo que habrás de ser. Enorgullécete de ser hijo de Dios. ¿A qué habrías de temer? Sean cuales sean las experiencias que hayas de afrontar, debes tener la certeza de que es el Señor quien te las envía; y debes conquistar exitosamente esos desafíos de la vida diaria. Ahí reside tu victoria. Obedece la voluntad divina, y nada podrá lastimarte. El Señor te ama sin límites. Piensa que así es, y créelo. Ten la certeza de que así es. Y de pronto, un día te darás cuenta de que vives inmortalmente en Dios.

Medita más y abriga la firme convicción de que, independientemente de lo que ocurra, Dios está siempre a tu lado. De ese modo, comprobarás que el velo del engaño se levantará, y tú serás uno con Eso que es Dios. Fue así como encontré mi mayor felicidad en la vida. No ansío nada más ahora porque todo lo tengo en Él. Jamás me desprendería de Eso que constituye la más valiosa de las posesiones.

Éste es mi mensaje de Año Nuevo para ti.

 

SELF-REALIZATION FELLOWSHIP

yogananda-srf.org