Los niños de Cristal cuando presentan un desajuste emocional y los niños con un Trastorno del espectro autista es frecuente que presenten rasgos o características comunes siendo fácilmente confundibles. Es por ello, por lo que se considera de especial relevancia entender muy bien las similitudes y las diferencias que pueden existir entre un niño de Cristal y un niño con un trastorno del espectro autista.

¿Qué es un niño cristal?

Los denominados niños de Cristal, vienen a volver a estructurar los sistemas, eso sí con los cambios oportunos y después de la revolución generada por los niños Índigo. De hecho, es frecuente que los niños de Cristal nazcan en hogares donde ya ha nacido previamente un niño Índigo que haya roto las estructuras y sistemas y así ellos puedan volver a instaurar la paz.

Son niños que emanan paz y tranquilidad, por lo general profundamente sensibles y sensitivos, emocionales y muestran tener una tremenda empatía. Son niños dulces, amorosos, cariñosos y tienen personalidades muy atrayentes. Ellos necesitan ir a su ritmo y se toman su tiempo para realizar las tareas. No les gusta el exceso de actividad, al igual que un exceso de ruido o las aglomeraciones porque son muy sensibles a los estímulos y a las emociones. Éstos cristales, tienen una tremenda conexión con la naturaleza, sienten una gran conexión espiritual, también les entusiasma lo artístico y suelen tener un gran sentido musical, son niños realmente muy creativos.

Es probable que éstos niños comiencen a hablar un poco más tarde de lo normal, incluso se les puede diagnosticar con síndrome de Asperger o Autismo, pero en cambio son niños muy espirituales y mágicos, que hablan con frecuencia de amigos invisibles, ángeles, guías espirituales y retienen memorias de vidas pasadas. Todos éstos niños, vienen a acelerar la creación de un mundo diferente y por ello tienes cualidades diferentes. Todos ellos tienen ésta misma misión y es nada más y nada menos que seguir las leyes del amor, de lo emocional, de lo sensitivo, en definitiva de lo femenino y conseguir que los demás también lo hagan. Éstos niños vienen a recordarnos el camino de regreso a casa.

¿Qué es un Trastorno del Espectro Autista (TEA)?

Los niños que tienen Trastornos del Espectro Autista (TEA), manifiestan una disfunción neurológica con una fuerte base genética de aparición durante los tres primeros meses de vida aproximadamente, considerándose un trastorno en el desarrollo. Los trastornos del espectro autista, están incluidos dentro de los Trastornos generalizados del desarrollo (TGD) y en ésta gran categoría encontramos diversos trastornos como son el Trastorno Autista, Síndrome de Asperger, Síndrome de Rett, Trastorno desintegrativo infantil y el Trastorno generalizado del desarrollo.

Las características y la sintomatología que se manifiesta es muy diversa e incluyen dificultades varias en tres dimensiones concretas, como son el área social, en la comunicación y lenguaje, y la Inflexibilidad mental y comportamiento.

¿Qué rasgos o características del espectro autista pueden manifestar los niños de Cristal?

El motivo, por el que muchos niños Cristal pueden parecer o ser diagnosticados como niños autistas o del espectro autista, es debido a que algunos rasgos o características que manifiestan son muy parecidos. Son niños que suelen empezar a hablar más tarde de lo normal. No es extraño que no sea hasta 3 o 4 años cuando estos niños comienzan a hablar, porque parecen utilizar sus capacidades telepáticas para comunicarse, siendo capaces de leer el pensamiento de las personas que tienen alrededor. Los padres parecen no mostrar ninguna dificultad en comunicarse con sus hijos, dado que se comunican telepáticamente con ellos, combinado con un lenguaje de señas inventado por ellos mismos. Estos niños se comunican y están conectados con los demás, no como los niños autistas.

También es cierto, que son niños muy intuitivos y perceptivos, que perciben las emociones de las personas que les rodean con extrema facilidad y son niños a los que les puede costar entender la gran cantidad de estimulación y de emociones que perciben por sus sentidos del exterior y ponerle nombre a todas ellas y esto puede hacerles parecer tener rasgos de un trastorno del espectro autista.

¿Cómo se pueden producir los desajustes emocionales en los niños de Cristal pareciendo tener rasgos de un TEA?

Los niños de Cristal, como hemos dicho, son muy perceptivos e incluso hipersensibles a la información que reciben del exterior. Es frecuente, que les llegue a través de los canales perceptivos, muchísima estimulación del exterior, además del gran número de emociones y sentimientos de las personas que les rodean. Cuando un niño, recibe tanta estimulación externa que no sabe cómo gestionar y que tampoco entiende y puede identificar y nombrar, lo que puede suceder en ocasiones es que el niño reprima sus emociones, porque no son comprendidas porque invaden el mundo interno del niño. Es frecuente que en estos niños haya un grado elevado de agresividad y rabia que también deberán aprender a gestionar como emociones que son.

En ese caso, a éstos niños, les costará establecer vínculos emocionales, evitarán a los demás niños por el dolor y el daño emocional que les pueden causar, en ocasiones escogiendo compartir su tiempo con adultos. Puede parecer que son niños que no empatizan no posicionándose en el lugar de los demás y no teniendo en cuenta el impacto emocional de sus actos porque reaccionan como si así fuese. Habitualmente estos niños, preferirán estar solos y es muy probable que se agobien en espacios con mucha estimulación o en espacios con mucha gente.

¿Qué señales de alerta de un posible TEA deben llevarnos a realizar un psicodiagnóstico?

Podemos encontrar diversos indicadores de riesgo reconocibles entorno a los primeros tres años de vida, que podrían ser indicadores de un Trastorno del espectro autista. Por ejemplo, los niños con un TEA parecen sordos cuando se le llama porque no responden o no atienden y suelen no señalar para mostrar o compartir algo de su interés. También es frecuente encontrar retrasos o pérdidas respecto al lenguaje oral, un lenguaje repetitivo o quizá formas peculiares de utilizar el lenguaje, como por ejemplo repetir una misma palabra en varias ocasiones, repetir un anuncio televisivo constantemente, etc. Estos niños, no suelen reaccionar ante casi nada de lo que ocurre a su alrededor y parece no interesarse por los demás, generalmente prefieren estar solos, pero de relacionarse, prefieren que sea con adultos que con niños. Les cuesta comprender los roles en los juegos, utilizar la creatividad o la imaginación. Es frecuente encontrar una alteración en el desarrollo social, siendo habitual que éstos niños no te establezcan una mirada y te sonrían a la vez y no suelen mostrarse afectivos. Además, pueden mostrar movimientos extraños o conductas repetitivas o conductas ritualizadas. También es común, que los niños con un TEA, usen los objetos de forma peculiar, girándolos, torciéndolos o alineándolos. Si encontramos algunos de estos rasgos es recomendable realizar un estudio específico para descartar un posible trastorno del espectro autista.

Por lo tanto podemos concluir, que es de especial importancia tener en cuenta qué tipo de niño tenemos delante y qué rasgos representa siendo muy cautos a la hora de interpretar la sintomatología antes de atrevernos a sacar cualquier conclusión. Si en cambio intuimos que estamos frente a un niño de Cristal desajustado emocionalmente, es de suma importancia ayudarle a través de un proceso de psicoterapia. Por el contrario si parece que podríamos tener a un niño con un posible trastorno del espectro autista es altamente recomendable por el bien del niño realizar un estudio más específico para bien descartarlo o diagnosticarlo.

Marta Cela

Psicoterapeuta Holística Infantil, Juvenil y Adultos

www.martacela.com