El Poder del Corazón

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«Por muy lejos que llegue la mente, más lejos llega el corazón» (Confucio)

Antes de nacer

El primer sonido que percibo, dentro del vientre materno, es el latir del corazón. El corazón prestado por mi madre me nutrió hasta que el mío propio se formó en mi interior. Después de nacer todavía queda en mí el sentimiento del corazón compartido y escuchar el corazón de mi madre, recostado en su pecho, me reconforta. Amor de madre, amor de hijo.

Latido a latido bombea la sangre, bombea la vida. Es fuerte y, al mismo tiempo, sensible. Reacciona ante el estrés encogiéndose, acelerándose y sobrecalentándose. La relajación le calma y refrigera.

El corazón en las diferentes culturas

Representa los sentimientos y cualidades más elevados. Desde muchas culturas diferentes está relacionado con el fuego, el amor, la vida y el alma, la residencia de la divinidad.

En el cristianismo el sagrado corazón de Jesús en llamas representa su amor por la humanidad. Por la misma razón decía Jesús (Mateo V-8): «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios». Cristo simbólicamente da de beber su sangre a los apóstoles, igual que una madre nutre a sus hijos con la suya durante la gestación. El santo grial utilizado para tal fin representa el propio corazón inmortal de Jesús.

En India el corazón es la residencia del Atman, el alma del ser humano, representada por una llama que contiene la chispa divina del creador Brahma. El chakra del corazón representa el amor incondicional, no influenciado por factores externos. El nombre en sánscrito, Anahata, significa precisamente el indemne, el que no sufre daño.

En el Islam se dice que es el trono de Allah. En el Hadiz, segundo libro sagrado islámico, después del Corán, Allah dice: «No me abarcan ni los cielos ni la tierra, pero si me encierra el corazón del creyente que se abre a mí».

Los 4 estados sublimes del corazón en el budismo son: Metta (amor desinteresado), Karuna (compasión, toda acción generada para disminuir o evitar el sufrimiento de los seres vivos), Mudita (alegría por el bien ajeno) y Upekkha (amor ecuánime, sin juicios).

Los antiguos egipcios consideraban que en el corazón residía la conciencia y moralidad humana. El juicio de Osiris está representado por una balanza en la que el Dios Anubis coloca en un extremo el corazón del difunto y en el otro la pluma de avestruz de la diosa Maat que representa la verdad y la justicia Universal. Sólo un corazón más ligero que una pluma estaba destinado a la inmortalidad. Un corazón limpio es sinónimo de pureza y elevación espiritual.

En la filosofía taoísta es la morada del guía interno, el fuego de la conciencia que me permite evolucionar hasta alcanzar el Tao. En él residen el amor, la paciencia, la gratitud y la alegría de vivir.

En la tradición chamánica el camino rojo representa el camino del corazón. Es el vehículo para conectar con el Gran Espíritu, conmigo mismo y con todas mis relaciones. Ceremonias como la del tabaco sagrado o la chanupa (pipa sagrada) sirven para comunicarme desde el corazón y elevar mi rezo a través del humo. El corazón impecable camina por la vida con las cualidades de la humildad, sinceridad, voluntad e integridad.

El código del corazón

Hasta tal punto habitan las emociones en el corazón que se han dado muchos casos de personas a las que han trasplantado este órgano y han empezado a comportarse igual que las personas que lo donaron; algunos, de repente, has adoptado los mismos hábitos que tenía el difunto donante.

El corazón es símbolo de vida, es el único órgano que no desarrolla el cáncer y el que determina que una persona esté viva o muerta. Bombea unos 5 litros de sangre por minuto, más de 7.000 litros diarios.

La unión de los corazones es sinónimo de amor, fraternidad y amistad y se celebra cada vez que abrazo a alguien. Hablar desde el corazón implica una comunicación sincera y responsable y una buena conexión con mis sentimientos.

Un abrazo que une corazones.

Práctica de Apertura del Corazón

Posición del Trono de Prácticas:

• Me siento en el borde de una silla con la columna vertebral alineada.

Pies separados y enraizados. Ingles abiertas. Lumbares en posición neutra. Pecho y barbilla ligeramente hundidos. Parte alta de la cabeza hacia arriba, como si hubiera un hilo que tira de mí hacia la Estrella Polar. Hombros relajados. Uno las palmas de las manos y coloco los pulgares apoyados ligeramente en el centro del corazón.

Sonrío al Corazón:

• Sonrío a mi corazón con cariño y gratitud dejando que se relaje y se expanda. Siento que se llena de energía amorosa y se abre como una flor. Sonreír al corazón despierta las virtudes de amor, alegría y felicidad. Dedico todo el tiempo que necesite. Recuerdo mi mejor experiencia de amor, tanto si está inspirada por lo emocional o lo divino, y lleno el corazón con esta sensación. Amo a mi corazón.

Sonido curativo del Corazón:

• Hago el sonido del Corazón: «HAAAAAA» todo lo que dura mi exhalación. (Como si echase el vaho en un cristal para empañarlo). Cuando espiro siento que arde una pequeña llama en el corazón. Hago de 6 a 9 Sonidos del Corazón avivando el fuego.

• Al inspirar sonrío y traigo esencia amorosa rojo rubí al corazón. Al exhalar siento que libero energía grisácea expulsando cualquier negatividad que tenga en el corazón.

Potencio la energía del Corazón:

• Soy consciente de la Energía Cósmica que hay frente a mí representada por una fuente de luz. Sonrío a la fuente con cariño y gratitud atrayendo la energía hacia mí y dejando que fluya como si fuese una cascada hacia la glándula timo y el corazón.

•Soy consciente del Amor Universal como si fuese una neblina roja que está por encima de mí y me rodea, la fuerza del cosmos que se corresponde con la energía positiva del corazón. Respiro esta agradable esencia alimenticia y curadora roja hacia el corazón. Siento cómo el corazón es cada vez más rojo y se refuerza. Sonrío al corazón. Poco a poco siento que se abre como una rosa roja, exhalando una fragancia de amor pura y fresca. Al mismo tiempo, separo los dedos anular, corazón e índice; dejando meñiques y pulgares en contacto en el Mudra de la Flor de Loto.

• Soy consciente de la llama que hay en mi corazón. Siento su calor y su luz y dejo que active poco a poco el Chi amoroso del corazón: alegría, felicidad, respeto y humildad. Inhalo y atraigo más Amor Universal desde arriba hasta la boca y el corazón. Exhalo y condenso esta energía en el corazón. Me relajo y dejo que el amor incondicional se expanda e irradie. Lo hago hasta que sienta que tengo dentro tanto amor que el corazón empieza a desbordarse.

Variantes:

• Llevo el Amor del corazón a los pulmones, hígado, bazo-páncreas y riñones, equilibrando las emociones de los 5 elementos como en la práctica de la Sonrisa Interior.

Afirmaciones:

• Refuerzo mi corazón repitiendo estas frases:

«Respeto: no pierdo nada; con el tiempo lo gano todo. Falta de respeto: no gano nada; con el tiempo lo pierdo todo»

«Humildad: no pierdo nada; con el tiempo lo gano todo. Arrogancia: no gano nada; con el tiempo lo pierdo todo».

Meditación Yin:

• Coloco mis manos en el Tan Tien y practico la Meditación de No Hacer: «Ya está todo hecho».

• Confío en la sabiduría de mi propio organismo para auto equilibrarse e integrar la práctica de la Apertura del Corazón. Mantengo la conciencia testigo atenta a las sensaciones.

• Pasados unos minutos salgo suavemente de la meditación Yin preferentemente con estiramientos, movimientos de Tao Yin y automasaje.

(Si quieres recibir en audio la práctica de Apertura del Corazón puedes pedirla en el correo: tao@almadetao.com)

Ángel García- almadetao

Maestro de Tao, Formador de Profesores de Meditación. Asociación Española de Tao Yin

www.almadetao.com

www.taoyinmadrid.com

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7,3 minutos de lecturaActualizado: 20/08/2017Publicado: 06/03/2013Categorías: Estilo de VidaEtiquetas: , ,

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