Creemos vivir en un mundo material de objetos sólidos, pero en realidad vivimos en un mundo de energía. ¿Es posible percibir energía directamente? Si, de hecho, siempre estamos percibiendo energía y es nuestro sistema de percepción y de ordenación de la información el que nos hace percibir el mundo tal cual lo vemos.

Hace años tuve la magnífica experiencia de abrirme a la percepción directa de la energía. Comenzó de forma cinestésica “sintiendo” el fluir de corrientes subterráneas de agua como hacen los zahoríes. Pese a mi creencia equivocada de que ese “sentir” debería ser un don de unos pocos privilegiados, me di cuenta, con la experiencia, que todo el mundo en mayor o menor medida puede desarrollar y entrenar la escucha necesaria para abrir la sensibilidad y percibir elementos de la naturaleza que están presentes pero que nunca nos habíamos entrenado a percibir tales como fallas telúricas, lugares de poder energéticos, líneas de energía… y esto no es más que el principio del viaje.

Una vez abierta la percepción me pregunté si no podría enfocarme en percibir la energía de los seres humanos, los chakras y sus canales energéticos, y en realidad es simplemente dirigir la atención a eso que quieres percibir con esos nuevos ojos abiertos de la percepción. ¡Y ahí estaban! Los chakras se ven y se sienten, el aura aparece con la sensación de que siempre ha estado ahí, y mucha información empieza a llegar a ti de manera directa.

En el momento que la percepción se abre a la escucha externa, también empiezan a cambiar cosas a nivel interno. Si eres capaz de sentir la energía de una persona o de una corriente de agua qué pasa a 30 metros debajo de tus pies… ¿Qué te separa de aquello que estás sintiendo? El cambio en conciencia es súbito y demoledor; ya nunca vuelves a estar separado. Percibes las influencias del entorno y lo más importante, aprendes de manera intuitiva cuáles te hacen sentir mejor, pudiendo tomar decisiones en tu vida con mayor libertad y mejor dirigidas.

Sentir la energía del agua como la detectan los antiguos zahoríes o percibir las fallas telúricas y los lugares de poder energéticos nos conecta con nuestro sentir energético más natural y hace que los elementos de la naturaleza sean nuestros aliados en la meditación y en nuestro día a día. Podemos aprender la fluidez y la fuerza de las aguas en aplicación a nuestras emociones y utilizar espacios naturales de energía elevada para elevarnos nosotros mismos.

Sentir directamente los chakras y saber el contenido emocional y físico que nos presentan nos aporta una guía para mover nuestras emociones fluidamente y para entender cómo nos relacionamos en la vida, desde qué emoción vivimos, desde qué patrón consciente o inconsciente nos movemos en nuestros actos. Sabemos si vamos por la vida “viviendo desde un chakra” es decir, percibiendo cada experiencia de nuestra vida coloreada por el chakra que nos afecta.

Si a este nuevo mundo de la percepción le unes herramientas de armonización de energía como la meditación, el yoga o el Chi Kung y un camino bien dirigido de trabajo interior, tienes a tu disposición no sólo percibir un mundo diferente sino un Yo totalmente renovado y ampliado.

El desarrollo de la maestría interna a través del acecho de patrones inconscientes, la vivencia experiencial de los chakras, la recapitulación Tolteca para recuperar la energía que ya hemos gastado en acciones pasadas y el poder del sonido y la palabra son nuestras otras propuestas que desarrollamos cada año en forma de retiros vacacionales. Todas cargadas de magia y mucho amor; sólo tienes que querer.

Ricardo Buitrago
Instructor certificado de Kundalini Yoga, Ashtanga Yoga y meditación.

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