¿Te imaginas que un instante que hayas tenido en tu vida de Felicidad y Amor sublime (una puesta de sol, la sonrisa de tu hijo, un trabajo bien realizado…) pudieras convertirlo en una felicidad permanente en tu vida?

A muchas personas que les preguntas por la Felicidad responden que la Felicidad son sólo unos pequeños instantes en la vida.

¿Por qué nos auto limitamos cuando la Felicidad, la Paz y el Amor son el derecho innato, la herencia y la esencia de todos los seres vivos?

La Felicidad es un estado interior en el que todo es perfecto porque sólo vemos Belleza y Perfección en nosotros y en todo lo que nos rodea. Tenemos tanta Paz interior que nos creamos un palacio de Alegría y Felicidad para vivir en Él.

¡Debemos vivir la alegría desde el silencio de nuestro tesoro interior y el regocijo con las grandes personas que nos rodean!

¡Debemos llevar este sentimiento Festivo a toda nuestra vida!

Ahora te preguntarás, si, qué bonito suena, pero ¿Cómo soy Feliz permanentemente?

Hay muchos caminos, pero por mi experiencia personal la Felicidad me ha venido por conectar con los Registros Akáshicos.

Los REGISTROS AKÁSHICOS despiertan y desarrollan:

  1. Nuestra propia intuición.
  2. La conexión con nuestro Ser Superior, nuestro Maestro Interior.
  3. La comunicación y canalización con nuestros Guías y Seres de Luz.

En el Akasha está toda la información de nuestra Alma, desde que nuestra conciencia es una con Dios, con la Fuente, con el Universo… cada uno como lo quiera llamar, hasta que decide encarnar para evolucionar y desarrollar aprendizajes, pasando vida tras vida y los entre vidas, hasta que terminada la evolución retornamos de nuevo a la Fuente.

Acceder a los Registros Akáshicos nos permite tomar un conocimiento y una sabiduría purísima para solucionar nuestros problemas del presente :

  • Ir a donde se originó la causa ya sea en esta vida o en otras.
  • Solucionar problemas actuales: familiares, de pareja, trabajo, enfermedades…
  • Solucionar situaciones que se repiten a lo largo de la vida, y que te causan infelicidad o desequilibrio.
  • Disolver bloqueos, eliminar obstáculos.
  • Comprender las causas de síntomas y enfermedades físicas o del alma.
  • Cambiar actitudes a nivel personal.

Conectando con los Registros Akáshicos asiduamente elevamos nuestra frecuencia energética hasta que se queda permanentemente en ese estado, porque al conectar con ellos accedemos a un plano, una dimensión donde todo es perfecto y puro Amor (el Akasha). Al acceder a esta altísima energía podemos bajarla a nuestro momento actual, al aquí- ahora, a la tierra que es donde estamos ahora teniendo nuestro aprendizaje.

Al conectar continuamente con nuestros Guías, Maestros, Seres queridos, Ángeles, Arcángeles sentimos una gran protección en nuestras vidas, por fin comprendemos que todo ocurre para bien. Pero no de forma teórica porque lo hemos leído o escuchado, si no vivencialmente, experimentalmente. Cuando algo no muy grato ocurre en mi vida automáticamente lo primero que me viene a la mente es ¿Qué tengo que aprender de esta experiencia? Y los problemas dejan de serlo para convertirse en aprendizajes de vida y ser muy conscientes de que al aprenderlo estamos eliminando karma y ya no se repetirán, ¡asignatura aprobada!

A la vez, al conectar con estos grandes Seres de Luz, nos transmiten sus cualidades Divinas recordándonos que nosotros tenemos esa misma esencia divina dentro de nosotros; nos chutan su energía, nos trasfunden sus capacidades y se nos van despertando y desarrollando cualidades extraordinarias: videncia, telepatía, Amor Puro, paz, armonía, tranquilidad…

Porque tenemos un tubo de Luz o Antakarana que nos conecta con La Fuente (es un canal de luz vertical que entra por el séptimo chakra, por la coronilla y sale por el chakra base) pasa del tamaño de un hilo de luz hasta un cilindro que impregna y rodea completamente nuestro cuerpo.

Cuanto más abierto y limpio tenemos nuestro canal de Luz más fácil podemos conectar con nuestros Seres de Luz. A la vez se abre y desarrolla más nuestra intuición y nos conecta con nuestro Maestro Interior, Ser Interior, Ser superior, Yo Soy.

¿Te imaginas sentir, pensar actuar desde nuestro Ser superior y no desde nuestra mente ordinaria?

Para eso venimos a la Tierra, para recordar que somos mucho más que esta cuerpo, que somos este Ser Superior que a su vez se desprendió de la Chispa Divina. Recordar que este ser encarnado (este cuerpo perfecto que nos sirve como vehículo), nuestro Ser Superior y nuestra Chispa Divina SON UNO. Y vivir desde ahí, bajar el cielo a la Tierra y convertir nuestra vida en una Felicidad permanente recordando quiénes somos. Somos Seres Espirituales viviendo una experiencia Terrena.

La buena noticia es que TODOS estamos capacitados para conectar con nuestros Seres de Luz y desarrollar nuestras capacidades extraordinarias. Todos nacemos con estos dones, el problema es que como nacemos con amnesia para aprender desde la experiencia y no desde el recuerdo, nos hemos olvidado de ello.

Científicamente sabemos que sólo se conoce el 7% de nuestro cerebro. ¿Y el resto? Ahí residen nuestras capacidades extraordinarias, y es el momento de despertarlas.

Estamos en una época sin precedentes. Históricamente hemos pasado por una Revolución Industrial, llevamos 200 años en la Era de la Tecnología y la Comunicación y ahora estamos comenzando LA REVOLUCIÓN ESPIRITUAL…el GRAN DESPERTAR. Si ponemos el mismo empeño que se ha realizado durante estos doscientos años en el conocimiento científico y tecnológico en el despertar espiritual, no nos podemos ni imaginar hasta dónde podemos llegar.

Nuestros antepasados pensarían del teléfono, de la televisión y ya no digamos del ordenador que son cosas de brujería. Por eso seamos comprensivos con las personas que tenemos a nuestro alrededor y todavía no han despertado, es normal que nos vean raros y no nos comprendan, simplemente unos vamos más deprisa que otros para llegar al mismo destino. Pero llegará el día en que todo el planeta Tierra viva en un mundo de Armonía, Amor, Hermandad y Fraternidad.

Como tenemos que elevar nuestra frecuencia energética como la de la Tierra estamos recibiendo ayuda de todas partes, de otras dimensiones, de nuestros hermanos mayores y de nuestros seres de luz.

Cada día doy gracias al cielo por haber puesto en mi camino a los Registros Akáshicos, ser testigo de mi transformación y ser testigo de las transformaciones de todos los que pasan por mis cursos o terapias. Es un antes y un después en la vida de los que se comprometen en «serio» con los Registros ákáshicos. Y digo en «serio» porque hay que tener una pequeña disciplina para abrirlos asiduamente para ser cada vez un canal más puro.

Es entrar en un mundo de Amor, Impecabilidad, Ética, Humor y Felicidad. Y cada día soy testigo del Amor tan inmenso, la Paciencia, la Humildad, la Solemnidad a la vez que Alegría de nuestros seres de Luz.

Continuamente me recuerdan que debemos ser solemnes pero con gran alegría en nuestro corazón. La Espiritualidad es alegría. Ellos siempre están rebosantes de Alegría y Felicidad y eso es lo que quieren para nosotros. Están dichosos a nuestro lado celebrando cada paso que damos y también nos recuerdan constantemente lo que dijo Jesús: «Pedid y se os dará.»

Su misión es protegernos y ayudarnos pero hasta un cierto punto porque respetan profundamente «la Ley del Libre Albedrío» que es una de las leyes más importantes después de «la Ley del Amor». La «Ley del Libre Albedrío» es respetar totalmente nuestra decisión de elegir. Por ello están deseando que les pidamos tanto material como espiritualmente porque también nos recuerdan que tenemos que aprender por fin a integrar y fundir lo material con lo espiritual. Vivimos en la Tierra que es materia.

Y que la Felicidad no se quede en meros instantes; tenemos herramientas para convertir nuestras vidas en plena Felicidad.

Seamos alquimistas de nuestra propia vida.

Katia Dominguez-Rashmi

Maestria en Registros Akáshicos

Psicologia clínica

Fcilitadora de Biodanza

Instructora meditación y relajación

www.biodanzakatia.com

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