Recuerdo que hace años la lectura de “El Tao de la Física” de Fritjof Capra, físico y filósofo (Viena 1939) dejó una gran huella en mí. En el prólogo, el autor nos explicaba cómo podía ver al Dios Shiva en su Danza Cósmica observando las olas del mar y de qué modo se interrelacionaba todo entre el Cielo y la Tierra.

Al dedicarme a la danza sentía dentro de mí como discurría un micro universo, donde se reflejaba de una forma similar la experiencia de Capra. Cuando recibía clases añoraba una explicación acerca de las múltiples sensaciones y los diferentes estados que experimentaba al danzar. Siempre quise poder explicar lo que sucede en toda dimensión en el cuerpo al danzar o simplemente moverse. Estableciéndonos bajo unos principios determinados podremos sentir como emerge esta danza universal.

En todos estos años he ido ampliando mi percepción elaborando un método y una forma holística de realizarla que denomino Danza Karana. Al ir adentrándome en todo este universo, que es el cuerpo, comencé a ver como todos los Principios Herméticos (El Mentalismo, La Correspondencia, la Polaridad, Vibración, Ritmo, Género y la relación Causa-Efecto) se reflejaban en él y podía aplicarse al movimiento y por consiguiente a la danza.

Si aplicamos a nuestra estructura ósea el Principio de Correspondencia (Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba), deberá de ir siempre alineada entre la Tierra y el Cielo, siguiendo unos patrones geométricos que nos elevarán a ejecutar una Danza Pura, reflejo del Universo. Todo esto lleva implícito el Ritmo en la respiración que a su vez está inmerso en toda la Creación; el latido del corazón, las olas del mar… y por ende en la Música. Ella crea figuras geométricas que ordenan internamente nuestras células dando belleza y orden a nuestros movimientos.

Si miráramos con un telescopio nuestro cuerpo desde arriba, podríamos ver que todo lo que sucede es muy complejo pero que responde a un orden universal, inmerso en la inteligencia y sabiduría del cuerpo. Capra experimentó esta revelación en una ampliación de la conciencia al llevar su respiración al ritmo de las olas junto a sus conocimientos de física y matemática.

Si se configura la realización de la danza de una forma holística comenzaremos poco a poco a percibir e ir integrando estas leyes y principios universales en nuestra conciencia del movimiento, aumentando así nuestra percepción, descubriendo todo un mundo que se nos revela desde el placer que nos otorga el cuerpo en movimiento unido a la respiración, conformando la geometría de la estructura ósea que esculpirá el cuerpo, si está completamente estirado y alineado. Ahí es cuando realmente la experiencia se siente y recoge desde la cabeza a los dedos del pie, por lo que el sistema de fascias que lo envuelve recibe esa información espacial, expandiendo, elongando, proporcionándole holgura dentro de esas estructuras, corrigiendo en consecuencia nuestra postura y posición, trasmitiendo esa orden al cerebro además de conectarlo con la medula espinal.

En el cuerpo todo es de suma importancia hasta lo más mínimo, cada trazo que haces con cada dedo, la mirada, los parpados, el gesto, la posición de los pies, el cambio de pesos, la actitud… por eso poder danzar diferentes estilos da una gran versatilidad integrando diferentes registros, posiciones, aptitudes, ampliando y amplificando las conexiones de éste, nuestro Universo.

Actualmente estamos uniendo la Ciencia a la Espiritualidad. En la Antigüedad se concebían unidas. El afán de poder comenzó a dividir generando compartimentos para que no pudiéramos ver y sentir que formamos originalmente parte de un Todo y que todo el Universo se rige por las mismas leyes fractales. Ahora es tiempo de unificar lo de dentro y lo de fuera. Sentir que nuestro cuerpo danza, para danzar así la Vida.

 

Clara Bueno
Artista; maestra creadora de Danza Karana
Bailarina, sanadora, ex Juez
www.clarabueno.com