Nos encontramos en un momento de despertar de la conciencia que en algunas ocasiones está teñida de creencias que, sin saberlo, nos alejan de la Espiritualidad.

Hay un mal entendimiento de lo que significa Espiritualidad. Muchas personas sientes la necesidad de mostrar de puertas hacia fuera que son espirituales, y consideran que por este motivo son mejores que otros. Esto no es así. Nadie es mejor que nadie y todos y cada uno de los procesos que vive cada ser humano son espirituales y sagrados en sí mismos.

Sólo el hecho de valorar la propia vida y la vida de los demás, teniendo conciencia de la propia existencia ya nos conecta con la espiritualidad. Esta no debe ser usada como una evasión de la realidad, o como una excusa para no mirar de frente nuestros propios conflictos. No se trata de rechazar lo que enjuiciamos o consideramos no apropiado, si no que se trata de poner en nuestra mirada el amor y la compasión suficientes para aceptar todo tal y como es.

Es importante caminar con los pies enraizados en la tierra. Disfrutar de la oportunidad que tenemos aquí y ahora de estar vivos, y agradecer profundamente y a diario, a nuestros padres la vida que nos han dado y que nos llega a través de ellos.

Sin necesidades de rituales, sin mostrar de puertas para afuera, sin parafernalias, sin necesidad de contarlo todo. La espiritualidad es algo íntimo, interno de cada uno; es una toma de conciencia que tiene comienzo en lo más profundo de nuestro Ser y que nos conecta con la alegría de vivir, con la gratitud hacia todo lo que nos es dado, y la capacidad de disfrutar de lo más terrenal teniendo la conciencia de que somos parte de todo.

La vida en sí misma es la experiencia espiritual más importante por la que tendremos oportunidad de pasar. Saber que somos responsables de nuestro sentir ante cada acontecimiento, que tenemos la posibilidad de cambiar la manera en que percibimos nuestra realidad, honrar a nuestros padres, tomar nuestra autonomía frente a todo, hará que nos situemos en nuestro lugar y podamos así vivir la experiencia de estar vivos más plenamente.

La energía de los Registros Akáshicos nos ayuda a realizar este camino. Es la parte más espiritual de la existencia, integrada firmemente en la parte más terrenal y cotidiana de nuestro día a día.

Las lecturas de Registros Akáshicos nos ayudan a poner luz dónde hay sombras y entendimiento donde hay caos. Nos guían en el día a día terrenal convirtiendo nuestro camino en algo más fácil y consciente; tan solo es necesaria una apertura real del corazón y del entendimiento dejando atrás viejas creencias que nos limitan y antiguos patrones de pensamiento que no nos llevan a ninguna parte.

Ya es tiempo de disolver todo aquello que nos aleja de lo que realmente somos, seres espirituales viviendo una experiencia terrenal y, por tanto, nuestra misión de vida, principalmente, es vivir.

Los Registros Akáshicos nos ayudan a cambiar la mirada y a darnos cuenta de nuestra parte de responsabilidad en cada sentir, en cada pensamiento y en cada actuación, siendo así más fácil retomar con fuerza el camino de nuestra existencia.

 

Cristina Poza Peinado

Registros Akáshicos

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