La sabiduría antigua dice que los ojos son el espejo del alma, de nuestro ser interno, de nuestro yo profundo. ¿Qué poder existirá debajo de nuestros parpados que es capaz de desvelar lo que está pasando dentro, cómo nos sentimos y cuál es nuestro estado anímico?

Si observamos los ojos de las personas con atención, estos hablan por sí mismos. Nos pueden trasmitir confianza o rechazo, paz o nerviosismo, alegría o tristeza. A través de nuestra mirada podemos seducir a la chica o chico que nos gusta, podemos contestar sin hablar y con su expresión podemos convencer o defraudar.

La vista nos brinda la capacidad de ver, de observar, de percibir el mundo en el que vivimos, pero lo realmente importante no es simplemente lo que vemos sino los ojos con los que miramos la vida.

En función de las gafas que nos pongamos para ver el mundo, atraeremos un tipo de vibración u otro y el universo entero conspirará para darnos el poder de atraer a nuestras vidas todo lo que necesitamos, deseamos o pedimos… Solo depende del tipo de gafas que elijo para sentir cada instante de mi vida.

Qué dicen de ti tus ojos

Unos ojos brillantes y bien abiertos son signo de vitalidad y energía, de personas despiertas con capacidad de sentir, de dar y recibir amor, de escuchar, de comunicar, enseñar y aprender. Son unos ojos que ponen de manifiesto la vibración del ser, elevando el nivel de frecuencia vibratorio de la persona, proporcionándole una visión amplia, global y humana de las cosas. Son ojos de ganas de vivir, de compartir, de compromiso con la vida.

Unos ojos cerrados, apagados y hundidos son signo de bloqueo, de estancamiento de energía y sangre, falta de vitalidad, fuerza y voluntad. Son ojos que expresan cansancio, bajo nivel de frecuencia vibratorio de la persona y falta de capacidad para sentir, probablemente por estrés emocional, falta de sueño,alimentación artificial y exceso de ruido mental.

Y no solo se reflejan las emociones en los ojos. En medicina natural se lleva estudiando desde hace mucho tiempo pantallas reflejas como la del iris o la de la esclerótica que reflejan cómo están las estructuras físicas del cuerpo y las funciones fisiológicas de los órganos y glándulas.

Medicina oriental y los ojos

El Tao relaciona la vista y los ojos con el sistema nervioso autónomo. De esta forma los desequilibrios entre el simpático y el parasimpático se manifestarán en estos órganos.

En medicina oriental cada sentido se relaciona con la energía de un órgano; en el caso de los ojos se dice que éstos son las antenas del hígado. Por lo tanto, desde este punto de vista de medicinas antiguas, los ojos y la vista expresan la salud del hígado.

Por ejemplo, si tenemos los ojos rojos, secos, con picor y falta de lágrima es porque hay sequedad en el hígado, un exceso de tensión, calor, sobrecarga, problemas para hacer la detoxificación hepática o conflictos emocionales no resueltos.

El ojo derecho se relaciona aún más con el metabolismo del hígado, vesícula biliar y las emociones que corresponden con este órgano y víscera (frustración, enfado, ira, cólera, agresividad…) y el ojo izquierdo con el bazo y sus emociones (preocupación, obsesión…).

Emociones en la mirada

Como vemos, las emociones que se trasmiten a través de los ojos pueden ser muy variadas. Hay miradas que enamoran o miradas de ojos chispeantes que trasmiten ilusión, otras en cambio asustan, trasmiten ira, odio o incluso… Hay miradas depredadoras que matan. Además, muchas veces buscamos ser correspondidos con nuestra mirada y esto no siempre sucede.

Aquí os presento unas cuantas imágenes que hablan por sí solas brindando mucha información sobre el estado emocional:

Este es el mensaje oculto de los ojos. Como podéis observar usamos los ojos para airear y sacar hacia a fuera el reflejo de lo que está sucediendo dentro.

Las lágrimas

Cuando lloramos nos desahogamos y dejamos salir esas emociones reprimidas que llevamos con nosotros. Las lágrimas están muy relacionadas con los niveles hormonales. Su secreción nos equilibra proporcionándonos bienestar, por eso nos quedamos tan a gusto después de llorar.

Si practicamos meditación, qi gong, o nos tratamos con terapias naturales, podremos comprobar cómo, algunas veces, durante las prácticas espirituales, también lloramos, utilizando una vez más nuestros ojos para armonizar nuestras emociones.

Las lágrimas, cuando son compartidas, son menos lágrimas, y si además tenemos a alguien que nos sostenga nos ayudará a gestionar las emociones.

Hoy en día va todo muy rápido, las energías están muy revueltas y existe una gran necesidad social de ojos que despierten conciencias y contagien paz, amor, e ilusión. Cada vez más se cruzan en mi camino este tipo de miradas que rebosan vida, alegría y esperanza. Quizá en algún momento un poco cansadas, pero enseguida vuelven a brillar iluminando el camino que necesita ver el mundo. Empaparte de la esencia de estas personas y compartir con ellas parte de tu viaje llena nuestros ojos de luz.

Si los ojos son las ventanas del alma, elige tu propia ventana y déjala bien abierta para que todos podamos descubrir la magia de tu alma que mueve y da vida a tu cuerpo físico.

 

Txiki Soto

Director Salud-Zen

salud-zen.com