LA ESENCIA DEL AYURVEDA

El rey, el monje y la carroza

Había una vez un monje, que empezó a discutir con un rey de India sobre lo que constituía la esencia de la carroza del rey, a medida que avanzaba el debate, el monje desenganchó los caballos de la carroza del rey, preguntando a éste si los caballos eran la carroza, el rey contestó que no con la cabeza. El monje continuó desmontando las ruedas de la carroza preguntándole al rey si las ruedas eran la carroza, el rey nuevamente dijo que no.

El monje desmontó todas las barras de la carroza y una por una todas las demás partes desmontables, preguntándole al rey cada vez si cada una de las partes era la carroza, el rey respondió que no todas las veces. Al final sólo quedó el chasis. «Este chasis» preguntó el monje «es la carroza, mi rey?», el rey no pudo más que decir que no con la cabeza.

Entonces ¿cuál es la esencia de la carroza? … Podríamos decir que es la totalidad, que es más que la suma de sus partes. Es como la savia de la planta, que no se ve, pero que sin ella no podría vivir. Lo más íntimo a ti es invisible, pero real. Es un campo de inteligencia tuyo, pero también mío y de todo el universo. Cuando te asomas a él ves que es un campo universal donde caben todas las posibilidades

Una ciencia con conciencia

Una ciencia con conciencia es aquella que recuerda en todo momento su esencia, su razón de ser. Una ciencia que posee el conocimiento de las leyes de la naturaleza y además tiene el nivel de consciencia suficiente para utilizarlas por el bien de la humanidad y el planeta-hogar donde vive, y no sólo para su propio e inmediato beneficio.

La ciencia moderna está basada en el estudio de los principios físicos para «conquistar» la Naturaleza, con un enfoque puramente objetivo, por tanto, limitador. El conocimiento que se obtiene solamente de manera objetiva puede usarse tanto positiva como negativamente. El Ayurveda enfoca la ley natural desde ambas perspectivas: objetiva y subjetiva. Se basa en una profunda visión espiritual para vivir en armonía con la naturaleza. El conocimiento completo de la ley natural, objetivo y subjetivo, es absolutamente necesario para proteger a la humanidad. El conocimiento parcial es siempre peligroso.

Aceptar el cambio o no aceptarlo, ¡esta es la cuestión!

Estamos hechos de agua, aire… de los elementos y alimentos que nos da generosamente la Tierra ¡a pesar de que la maltratemos!. Es un error creer que la naturaleza es algo que está allí afuera, separado de nosotros mismos.

Acumulamos, ensuciamos e intoxicamos nuestro cuerpo y un buen día escuchamos una queja para que le pongamos atención. Esa queja puede ser un «ya no puedo seguir así», un malestar, un dolor o una enfermedad. Con nuestra casa, que es nuestro segundo cuerpo, hacemos lo mismo. Pero ¿qué estamos haciendo con la Tierra?, el cuerpo que compartimos todos los seres de este planeta.

Si entendiéramos que somos parte de la naturaleza y la naturaleza es parte de nosotros, ¿cómo podríamos hacernos daño de esta manera?, porque ¡nosotros somos la Tierra!. Platón decía que sólo hay un Dios, y es el conocimiento, y una maldad, que es la ignorancia. Muchas cosas no las comprendemos. No comprendemos porqué hay lugares sagrados en la Tierra que alimentan nuestro espíritu y que cuando esos lugares se destruyen, la esencia, la magia de ese pueblo desaparece. Igual pasa con nuestro cuerpo. Tiene puntos sagrados, los marmas, que cuando se cortan o agreden nos puede matar o lesionar gravemente.

La sabiduría de muchas culturas ancestrales que vivían en sintonía con las leyes naturales, nos ayudan a abrir los ojos, la mente y el corazón para que tomemos conciencia de lo que está pasando en la naturaleza. La naturaleza va a seguir con o sin nosotros. Lo que tenemos que decidir es si queremos embarcarnos en este cambio o no. Se dice que este cambio dará a luz a otro mundo maravilloso. El cambio y la renovación siempre implican crisis, lo sabemos por experiencia personal. Nuestros cuerpos, mentes y corazones se tienen que renovar y adaptar a ese cambio, si sabemos el cómo, nos será más fácil y disfrutaremos de un mundo nuevo y mejor.

¿Un nivel de la Física que no es físico?

No eres, de ninguna manera, la entidad inamovible que creías ser, eres mucho más que lo que ves, que lo que saboreas, que lo que tocas o lo que piensas. Lo lógico es que entonces uno se pregunte ¡¿pero entonces qué soy?! Lo que ves como un cuerpo estático que no cambia es en realidad una corriente de inteligencia que fluye y cambia continuamente en tu vida.

La física moderna o cuántica coincide con el Ayurveda en que hay un campo universal de energía e inteligencia que subyace en el cuerpo y la mente del hombre. Es la fuente y el hogar de todas las leyes de la naturaleza. La Física lo llama campo unificado o cuántico y el Ayurveda conciencia pura. Toda la materia surgen de allí como pequeñas vibraciones o fluctuaciones: galaxias, planetas, seres vivos, así como nuestros cuerpos, pensamientos y sentimientos.

Las pequeñas vibraciones surgidas de lo más profundo de tu cuerpo mecánico cuántico (que no percibes con los sentidos) se traducen y ocasionan todos los cambios orgánicos que detectas en tu cuerpo físico-mental (que sí percibes con los sentidos): salud o enfermedad, placer o dolor… Las cualidades que posee este campo unificado, compartidas por la Ciencia Védica y la Física cuántica son: inteligencia, auto-referencia, creatividad, silencio absoluto, orden perfecto, campo de todas las posibilidades…

¿Te parece difícil o lejano a ti? Fíjate que como ser humano se te concedió el privilegio de tener un sistema nervioso con la habilidad de experimentar ese campo unificado dentro de ti, en tu propia consciencia. Curiosamente esas mismas cualidades las experimentas cuando permites a tu mente ir a los niveles más sutiles, menos excitados del pensamiento, hasta que trasciendes todos ellos y te encuentras en un silencio absoluto. Esa es la mismísima fuente del pensamiento, la conciencia pura. Todos lo podemos experimentar, pero como cualquier otro proceso creativo no puedes forzar o concentrar tu mente para que ocurra. El Ayurveda Maharishi proporciona técnicas mentales sencillas como la Meditación Trascendental para contactar con ese campo básico y estabilizarlo en nuestra mente.

La verdadera chispa de la vida: la inteligencia curativa

La mente puede experimentar su propia inteligencia cuando está tranquila, en silencio y en paz. Cuando no intervienen los sentidos se despierta la inteligencia interna, «la chispa de la vida». Cuando esa chispa vital se enciende puede ocurrir literalmente cualquier cosa, una curación espontánea o una reversión del envejecimiento, aunque no te des cuenta de ello. ¡Ahí es donde puedes «resetear» toda la fisiología, simplemente con un pensamiento o un deseo! Este es nivel más alto con el que podemos trabajar en Ayurveda.

El poder del Ayurveda reside en que mira más allá de la estructura física cambiante del cuerpo humano hasta llegar al valor de la inteligencia que dirige este continuo fluir de la materia. Sin esa chispa, sin la capacidad auto-organizadora de la inteligencia, el cuerpo no sería m
ás que materia inerte. En biología el paquete de inteligencia se llama información genética. Se sabe que está en la base y que gobierna el desarrollo y mantenimiento de toda la fisiología, un campo de todas las posibilidades.

Extractos del libro «Equilibra tu peso, equilibra tu vida. AYURVEDA, el secreto milenario de la salud», escrito por Pilar Franco de Sarabia y publicado por Espasa

Pilar Franco de Sarabia Rosado

Consultora- Educadora de Ayurveda

Directora de Harit Ayurveda Spa

www.ayurvedasalud.com

info@ayurvedasalud.com