La práctica de los asanas puede llevarse a cabo en soledad o en grupo o bien con otra persona. El yoga en pareja es aquel que realizan dos personas juntas, sean una madre o padre son su hijo, dos amigos, dos hermanos o una pareja sentimental. El hatha-yoga es una actividad idónea para compartirla con los demás, aunque cada uno haga su trabajo consciente sobre el cuerpo.

En el yoga en pareja uno se siente acompañado y motivado haciendo la práctica y también hay posiciones en las que una persona puede ayudar o servir de soporte a la otra.

Podemos hacer las posturas propiamente dichas o variantes de las mismas, como hacemos en esta tabla Luisa y yo, sean posturas de flexión hacia delante, o en lateral, o de flexión hacia detrás o de torsión. En cualquier caso, siempre hay que respetar los requisitos propios en la ejecución de las posturas: movimientos lentos y conscientes, mantener un tiempo la postura estática, respirar de modo regular, evitar cualquier esfuerzo excesivo y estar muy atento. De ese modo uno trabaja en los tres planos: el somático, el energético y el mental.

El hatha-yoga tradicional es el trabajo consciente sobre el cuerpo para de ese modo otorgarle a la mente sosiego, concentración y lucidez. Se trata de coordinar perfectamente el cuerpo, la mente y las energías, y utilizar la corporeidad como una herramienta para el crecimiento interior y la conquista de la sabiduría.

Ramiro Calle

Director del Centro Sadhak

www.ramirocalle.com