Por Gabriela Tabarés (Asociación Reforesta)
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Las plantas que utilizamos en nuestras casas son un buen aliado para luchar contra contaminantes como benceno, formaldehído y tricloretileno, que son tres de los contaminantes más relacionados con el cáncer.

El descubridor fue el ingeniero ambiental William Wolverton, quien dedujo que si las plantas reciclan el oxígeno, también podrían absorber la polución. Confirmó sus sospechas al a exponer plantas en ambientes con altas concentraciones de productos químicos: en 24 horas, consiguió que el aloe vera cambiase al 90 por ciento del formaldehído de un laboratorio, la drácena redujo el benzeno en un 80 por ciento y la azucena limpió el aire de tricloretileno en un 50 por ciento.

Esto es posible gracias a que las plantas cuentan con unos pequeñísimos poros en el reverso de sus hojas que absorben los productos químicos. Las bacterias asociadas con las raíces ayudan a romper los efectos de los contaminantes y sirven como nutrientes.

Una mezcla de varias plantas puede ser un excelente antídoto contra los contaminantes, y con sólo una escogida cuidadosamente podemos mejorar el aire de una estancia de diez metros cuadrados.

Formaldehído: es un gas volátil que provoca irritación de nariz, ojos y garganta en dosis baja. En dosis superiores puede producir problemas respiratorios y escozor de ojos. Se encuentra muy presente en la industria de la construcción, sobre todo en maderas aglomeradas, en pinturas al aceite, colas, resinas, plásticos, lacas y barnices. En casa lo encontramos en tejidos sintéticos de alfombras, moquetas y cortinas, así como en el humo de cigarrillos. En centros sanitarios se utiliza en productos de limpieza. Las plantas que mitigan sus efectos son: Ficus, Bambú, Aloe vera, Clorophytum, Dracena sanderiana, Filodendrón, Poto variegado, (epipremium aureum o scindapsus aureus), Hiedra, Crisantemo, Chamaedoria, Sansevieria o Planta de maíz.

Benceno: es un disolvente de la acetona y resinas utilizados en la construcción que causa irritación del sistema respiratorio y afecta a los sistemas sanguíneo y nervioso central. Se encuentra presente en: decapantes, fibras sintéticas, plásticos, soluciones de limpieza y humo de tabaco. Las plantas que nos pueden ayudar a combatir sus efectos son: Hiedra, Gerbera, Chamaedoria, Azucena, Crisantemo, Lirio, Dracena santeriana, Margarita, Aglaonema commutatum, Bambú, Espatifilo (spatiphyllum walisi).

Xileno: es un disolvente utilizado en imprentas, industrias de goma y cuero. También se forma durante grande incendios forestales. Se encuentra presente en soluciones de limpieza, dilución de pinturas y barnices. Algunas plantas contra estos efectos: Chloropytum, Dracena sanderiana, Dieffenbachia amoena, Espatifilo (spatiphyllum walisi).

Amoníaco: este gas afecta a las mucosas del sistema respiratorio y ojos. Se encuentra presente en soluciones de limpieza, máquinas de imprimir y humo de tabaco. Plantas para combatirlo: Calathea, Tulipán, Espatifilo (spatiphyllum walisi), Azalea.

Tolueno: afecta a los sistemas respiratorio, cutáneo y nervioso. Solvente de pegamento de caucho y plásticos. Se encuentra en la fabricación de pinturas, diluyentes de pinturas, barnices de uñas, lacas, adhesivos y gomas. También en ciertos procesos de imprenta y curtido de cuero. Plantas que mitigan sus efectos: Palmera Areca (Dypsis Lutescens), Dracena sanderiana, Dieffenbachia amoena, Espatifilo (spatiphyllum walisi).

Tricloretileno: se utiliza como desengrasante en la industria metalúrgica, como refrigerante, disolvente de pinturas y adhesivos y como producto de limpieza. Afecta el sistema nervioso y también produce irritación hepática y gastrointestinal. Plantas que mitigan sus efectos: Gerbera, Chamaedoria, Azucena, Crisantemo, Lirio, Dracena sanderiana.

El PCP (pentalclorofenol) es un fungicida contenido en los productos de tratamiento de la madera. Planta que mitiga sus efectos: Filodendrón.

Una planta en cada situación.

Según la estancia en la que nos encontremos, es aconsejable tener unas plantas u otras. Por ejemplo, el salón vienen muy bien el ficus o el rododendro, ya que eliminan el humo del tabaco así como el formaldehído que desprende la cola de aglomerados y empapelados. Un cactos (cereus peruvianus) cerca del televisor absorberá las radiaciones de la pantalla.

En la cocina se recomiendan un geranio o una planta de albahaca. No sólo limpiará la atmósfera, sino que acabará con mosquitos y otros insectos. La azalea es también una gran aliada en la cocina, cerca del lavaplatos porque ayuda a mitigar los efectos del amoniaco presente en la gran mayoría de los lavalozas y desengrasantes.

Por último, para eliminar la humedad del ambiente del cuarto de baño lo mejor es el poto variegado.