Necesidades Vitales (IV): La Libertad

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Hay dos perspectivas a la hora de abordar el estudio de la vidas. Hay una elemental lección de humildad que a todos nos cuesta mucho, y es reconocer lo poco que sabemos, incluso de nosotros mismos. El pensamiento consciente es solo la punta del iceberg, nuestra sensación de control es muchas veces una ilusión, elegimos lo que elegimos movidos por motivaciones inconscientes, y es a posteriori que racionalizamos esa elección atribuyendo causas que no son las verdaderas.

En las antípodas a Freud tenemos a Sartre (máximo exponente del existencialismo), el cual consideraba que el «ser» no tenía una esencia sino que era puramente un proceso; las ideas que tenemos sobre cómo somos son fantasías, la creencias, o renunciar a ellas y reinventarnos. El ser humano es ante todo creativo, disfrutamos de un rico universo interior que debido a su complejidad nos obliga a desdecirnos, enderezar rumbos, abandonar cosas y abrazar otras nuevas.

Uno se considera «buena persona» porque defiende lo que le han enseñado que es bueno y desprecia lo que le han enseñado que es malo; sabemos qué debemos sentir y pensar antes de conocer las cosas por nosotros mismos. Estas reglas gobiernan el campo social, y si no somos conscientes de ellas nunca seremos libres. El libre pensamiento es una utopía, pero como tal podemos acercarnos a ella. Interrogarnos por las consciencia y desarrollando su pensamiento crítico. Todos sabemos lo que nos hace sufrir y deseamos eliminarlo, así como imaginamos lo que nos haría felices y buscamos el modo de conseguirlo. La psicoterapia atiende ambas demandas, pero si únicamente se aplican técnicas y consejos, si se limita a tranquilizar y complacer, la persona corre el peligro de quedar en un estado infantil. Sustituir la figura de los padres por la de un gurú, una teoría mágica o un tratamiento milagroso, perpetua nuestra indefensión.

Aprender a pensar y vivir de otra manera lleva un tiempo y es costoso a muchos niveles, pero merece la pena. Analizarse es buscar la libertad, es plantearse por un momento por qué deseamos lo que deseamos y rechazamos lo que rechazamos, por qué libertad tiene su ámbito individual pero también su dimensión colectiva. Somos responsables de colaborar en la construcción de una sociedad en la que todos podamos ser más libres, necesitamos un mundo mejor y ese mundo a la vez necesita de nuestra ilusión y compromiso.

Este artículo viene precedido de los siguientes (haz clik sobre el título para leerlos)

Necesidades Vitales I: El Apego

Necesidades Vitales II: El Narcisismo


Necesidades Vitales III:La ética del Amor Propio

Susana Espeleta
Psicóloga Colegia
Psicoterapeuta individual y de grupo
[email protected] 

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2,3 minutos de lecturaActualizado: 20/08/2017Publicado: 08/01/2015Categorías: Desarrollo PersonalEtiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

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