Los programas que enseñan a desarrollar el Mindfulness nos enseñan a ser más reflexivos. En muchos aspectos, esta habilidad es paralela a la idea de mentalización, la capacidad de ver la mente en nosotros y en los otros. Esta capacidad metacognitiva representa otra fuente de conocimiento sobre uno mismo y la relación con el entorno.

Habitualmente, se considera que la escritura, la lectura y la aritmética son pilares básicos de la educación, pero investigadores en el campo de las neurociencias y la educación sugieren añadir un nuevo pilar básico a la educación: la función reflexiva, que se desarrolla con las técnicas de incrementan la atención consciente. Esta función reflexiva incluiría el autoconocimiento y la empatía en el programa educativo, creando relaciones conscientes y constructivas entre profesores y alumnos.

Los objetivos generales de la aplicación del Mindfulness en la educación son:

1. El desarrollo cognitivo y académico.

2. La gestión del estrés en el entorno educativo.

3. El desarrollo personal tanto en profesores como alumnos.

Recogemos en el siguiente artículo algunas claves del Mindfulness en su aplicación en los entornos educativos, basándonos en numerosos estudios científicos que se han desarrollado durante los últimos años en las revistas con mayor índice de impacto.

Ansiedad, atención e hiperactividad

La atención juega un papel fundamental en el aprendizaje. El entrenamiento consciente de la atención a través del Mindfulness podría ser una estrategia para conseguir un aumento de la concentración en el alumnado. La dispersión en la atención, lo que se denomina “multitarea”, es la causa de un pobre y mecánico aprendizaje. En un estudio del 2006 demostraron cómo la atención dirigida a una sola tarea aumentaba la capacidad de entendimiento de la misma y la habilidad de utilizar la información aprendida para utilizarla en nuevas situaciones.

En un clásico estudio de 2005 se encontró que las regiones cerebrales relacionadas con la atención, la interocepción y el procesamiento sensitivo, incluyendo el cortex prefrontal y la ínsula, eran más gruesas en personas que practicaban meditación con respecto de las personas del grupo de control. Además, el grosor en estas regiones estaba correlacionado con los años de práctica de meditación.

También resulta importante resaltar los estudios que sugieren que la práctica del Mindfulness resulta efectiva para el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Según un reciente estudio del 2012, las personas que practican meditación tienen más pliegues, es decir, mayor grado de girificación en la corteza cerebral, lo que hace que sus cerebros procesen la información más rápidamente que los cerebros de los individuos que no meditan. En el 2009, aquí en España, utilizando una escala denominada “Escala de Atención Plena en el Ámbito Escolar”, se encontró una clara correlación entre los valores de la misma con el éxito escolar.

Hoy en día se cuentan con los suficientes estudios como para afirmar con rotundidad que la práctica del Mindfulness tiene un claro impacto en la regulación de la ansiedad percibida, la hiperactividad y un incremento del rendimiento académico. Los programas basados en Mindfulness pueden ser una herramienta para incrementar la capacidad de modulación emocional y el distrés entre los alumnos universitarios y de bachillerato, ambos sometidos a una alta exigencia académica.

Hasta hace unos años la pedagogía estaba orientada a la adquisición de capacidades como el razonamiento lógico, el análisis cuantitativo y el manejo de tecnologías. Sin embargo, en aras de la creación de ciudadanos más competentes y comprometidos con la sociedad, en estos momentos resulta inminente ampliar las competencias del educador hacía áreas que se pueden aglutinar bajo el paraguas del desarrollo personal.

Los rasgos y capacidades de la creatividad incluyen la habilidad perceptual, la facilidad de ideas, la apertura a la experiencia y la flexibilidad emocional. Al ser una capacidad fundamental para el desempeño de muchas profesiones actuales, los investigadores tienen mucho interés en averiguar los factores que incrementan la creatividad.

Posibilidades en la educación

Mindfulness se está empleando como instrumento para el incremento de la creatividad y el aprendizaje. Para ver más detalles sobre el proceso se puede consultar el trabajo de Ellen Langer.

Pudiera ser que un estado de relajación fuera el verdadero detonante de la creatividad, pero en 1982 un estudio comparó los efectos sobre la creatividad del mindfulness y la relajación, siendo los resultados positivos en el grupo de meditadores.

Otro pilar básico del desarrollo en la educación debería ser las relaciones interpersonales. En Mindfulness se desarrollan prácticas específicamente para incrementar las habilidades sociales. La plena sintonía con las emociones y pensamientos propios crea también sintonía con los otros, así como una mayor capacidad de empatía y altruísmo.

El mindfulness no sólo fomenta la práctica para incrementar los estados positivos interpersonales, sino que a través de su enfoque da una perspectiva diferente de la resolución de conflictos, ya que a partir del trabajo realizado en los entrenamientos mindfulness se incrementa el sentimiento de cercanía y pertenencia y el comportamiento positivo interpersonal para los climas de aprendizaje saludables.

En una muestra de 75 estudiantes que expresaron tener ansiedad y síntomas de depresión, se observó que el entrenamiento en relajación y mindfulness hacía descender los síntomas de la ansiedad y la depresión, pero sólo el entrenamiento en mindfulness puntuaba significativamente en las cualidades de relación interpersonal.

En un experimento del 2008 en Wisconsin, evaluaron la actividad cerebral utilizando imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) mientras que los practicantes; novatos y veteranos, realizaban ejercicios de meditación. Los sujetos de investigación fueron sometidos a sonidos emocionales y neutrales. Durante la meditación, la activación en la ínsula fue mayor en los expertos en comparación con los meditadores novicios durante la emisión de sonidos negativos. Los resultados del estudio apoyan el papel del circuito límbico en la modulación de la emoción -que es un componente clave de la empatía y la compasión- y apunta a que la meditación a largo plazo pueden sensibilizar a este circuito límbico.

Las aplicaciones del mindfulness en la educación son muy amplias, ya que su práctica afecta a los dominios cognitivos, emocionales e interpersonales. La investigación aquí revisada sugiere que la meditación puede tener un impacto positivo en el rendimiento académico, el bienestar psicológico y la experiencia interpersonal de los estudiantes.

Si bien existe un creciente cuerpo de investigación para apoyar estas conclusiones, existe un campo inmenso de futuras investigaciones para guiar a los educadores en la integración de las prácticas de mindfulness en la educación. Lo que está claro es que nuestro sistema educativo necesita una transformación sustancial.

Gustavo G. Diex
Director de Nirakara Mindfulness Institute. Codirector del Experto Universitario en Mindfulness en Contextos de la Salud de la UCM. www.nirakara.org

Agustín Moñivas Lázaro
Prof. Dr. Agustín Moñivas Lázaro (Dpto. de Psicología Básica II: Procesos Cognitivos; Sección Dptal. de la Facultad de Trabajo Social de la UCM) Director del Experto Universitario en Mindfulness en Contextos de la Salud de la UCM

Colaboradores de Prasad-Ocio Saludable

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