¿Dónde está la dificultad en llevarse bien con las personas que nos rodean?

-En la rigidez mental, estar tan pegado a su propio mapa que no fluye con el otro, que no vibra con el otro. No importa quien sea, malo, bueno, regular.

-Piensa tan diferente que no me gusta, prefiero alguien que piense como yo, que no me contradiga.

Entonces no hay contacto, ni rapport, ni empatía
Que simple debería ser llevarse bien, como uno más uno son dos.
Porque así nos enriqueceríamos, tendríamos más posibilidades de lograr soluciones adecuadas frente a un hecho.
Hay personas que se relacionan bien y lo hacen naturalmente, otras aprenden y otras se aíslan.
Los que se aíslan se quedan solos por estar apegados a su mapa (tener una sola visión de un hecho)

Después de 18 años dedicándome a emplear las técnicas del modelo de cambio llamado Programación neurolinguistica, he llegado a la conclusión de que uno de los cambios que más cuesta hacer de forma consciente es el más simple y natural en la mayoría de las personas, y es ponerse en el lugar del otro o en las posiciones perceptivas, 2º y 3º posición (tú y él).Y se entiende que les cueste cambiar a las personas que están pegadas a sus mapas.

¿Qué sucede cuando un sujeto está tan apegado a su mapa del mundo y además hay un exceso de expectativas con respecto a la otra persona o a un grupo? Es tal la dificultad y su asociación con su mapa, que rompen con todo lo demás con tal de permanecer en él.

Lograr rapport es ponerse en el lugar de esa persona tan diferente y además que me cae tan mal (por ser diferente), es decir, ponerse en sus zapatos. Eso no significa que voy a dejar de lado mis creencias, valores y objetivos, sino que comprenderé al otro y seré más consciente de lo que podría esperar de esa persona, dejando de lado expectativas irracionales.

He aquí algunos ejemplos de los estudios realizados:

• En el libro inteligencia social, Daniel Goleman expresa: “El descubrimiento más importante de la neurociencia es que nuestro sistema neuronal está programado para conectar con los demás… este puente neuronal nos deja a merced del efecto que los demás provocan en nuestro cerebro, y a través de él, en nuestro cuerpo, y viceversa”.

“También se ha descubierto recientemente la existencia de una variedad diferente de neuronas cerebrales, las neuronas espejo, que registran el movimiento que otra persona está a punto de hacer y sus sentimientos y nos predispone instantáneamente a imitar ese movimiento, y en consecuencia, a sentir lo mismo o empatizar”

Con anterioridad ya se habían realizado descubrimientos con respecto a la frecuencia en la que vibramos:

• Por el año 1924/1925 el psiquiatra alemán Hans Berger descubrió unas ondas cerebrales a través del encefalógrafo que se producían en estado de relax con un período de 10 cps.

• Por el año 1930 otros investigadores comprobaron que estas ondas variaban en función de los estados anímicos del individuo, vieron que si el estado era alterado, de forma negativa, estas ondas tenían una frecuencia muy alta, mientras que si el estado era de tranquilidad, esta frecuencia era más bien baja.

Con estos conocimientos las clasificaron en distintos niveles:

• Gamma, que se presenta en los límites de alteración de conciencia, como por ejemplo: en peligro de muerte o situaciones similares que pueden llevar a 50 cps.

• Beta, es un estado de alerta, que es en el que está la humanidad (y aún más en esta época de crisis) 25-21 cps.

• Alfa, es un estado de relajación, ronda entre 14-13 cps. Y para producir cambios en la personalidad debería descender a 10 cps.

• Theta, es el siguiente estado de pre-sueño, entre 4-3 cps.

• Delta, es un estado de sueño profundo, entre 0.5-0.2 cps.

Todos estos estados son identificables con un poco de práctica y desarrollo de la conciencia. Bastaría con identificar en qué estado de frecuencia de vibración estamos en cada momento o está la/las personas con las que nos estamos relacionando.

En este momento de cambios estos conocimientos son de vital importancia, nos ayudan a cambiar algunas creencias que impiden cualquier tipo de evolución, personal o de grupo.

Reconocer la emoción que estamos sintiendo en cada momento, y tener la creencia de que podemos cambiarla, puesto que el detonante de dicha emoción proviene de experiencias pasadas que tienen un rebote en el presente o que, a veces, es de la/las personas con la que nos estamos relacionando.

Para lograr esa consciencia deberíamos estar en estado alfa el mayor tiempo posible (o sea, la mente vacía de pensamientos y en estado presente).

Para lograr estos estados es de vital importancia la respiración, que como está gobernada por el sistema nervioso autónomo no tenemos que hacer nos cargo de ello.

Un dato importante: aunque estéis respirando de forma incorrecta no sois concientes. La conciencia está en que comenzareis a sentiros mal, tal vez con mareos, confusión de ideas etc.

Y aquí comienza el trabajo. Revertir ese estado inconciente y controlar la respiración, poder daros cuenta si ésta se está produciendo de forma correcta; para ello es importante saber cual es la forma correcta.

Es de vital importancia respirar en cada momento de la forma necesaria para acompasar al otro, una técnica para lograr rapport. Y esto se logra teniendo un total control de la respiración.

Para mantenerse en estado Alfa y la mente sin pensamientos, también puede ser útil la respiración, porque cuanto más la ralentizamos más serenidad logramos. Existe otra técnica de relajación que es de inducción directa (esto es, ordenar a los músculos relajarse) muy eficaz si la respiración es correcta.

Recuerden lo que comento al comienzo de este artículo sobre las neuronas espejo, que registra el movimiento que otra persona está a punto de hacer y nos predispone a hacer lo mismo. Esta capacidad natural en el ser humano es con respecto a lo físico y emocional, percibimos el rechazo, la insinceridad, el miedo, la ira. Si estos cambios emocionales son negativos y tienen lugar con frecuencia, todos lo órganos afectados pueden fatigarse, lo cual da vida al concepto de enfermedad psicosomática.

De ahí, la importancia del estado consciente y del control de la respiración, de lo que estamos sintiendo en cada momento: ¿es mío lo que siento o proviene de la otra persona?

Debemos ser conscientes de qué tipo de relación es: laboral, personal, social.

En cada caso las expectativas son diferentes, ¿soy consciente de ello?

Porque si logro contacto, rapport y empatía en mi pequeño mundo, cuando salga de él tendré esta conducta desarrollada para ponerla en práctica.

Por tanto debemos:

1º. Respirar correctamente, lograr relajarnos a través de ella o alterarnos.

2º. Ser consciente de los estados de conciencia.

3º. Permanecer en estado alfa, en escucha activa y sin pensamientos.

4º. Ser consciente de mis expectativas e intención con respecto al otro.

5º. Existen innumerables mapas para interpretar un hecho, el mío es uno de ellos.

6º. Aprender a hacernos las preguntas adecuadas: ¿es más importante hacer prevalecer mi punto de vista o el intercambio con la otra persona?

Teniendo claro estos ítems, podré ponerme en el lugar del otro, sin pensar que me traiciono a mi mismo/a. Así podré acompasar y lograr empatía.

Quizás lo primero que te viene a la mente es “¡qué difícil!” Yo te aseguro que es un camino que se puede recorrer con alegría, es un pro
ceso, como deslizarse suavemente por una ladera o sentir el balanceo de cuando estabas en el vientre de tu madre a punto de nacer, meciéndote en el liquido amniótico.

 

Elina de la Cruz

Terapeuta especialista en PNL

www.elinadelacruz.com