Según la sabiduría oriental del I Ching y el Feng Shui hay dos energías principales que nos influencian: la energía que recibimos cuando nacemos y que se refleja en nuestro Hexagrama Natal (I Ching), y la energía que viene del Feng Shui del espacio que habitamos. La primera es una influencia interna y la segunda es externa. Además, estás dos influencias se verán afectadas con el trabajo altruista que desarrollemos hacia los demás a lo largo de nuestra vida.

Si una vivienda está en contra de la regla natural de la armonía –según el Feng Shui – será un obstáculo para nuestro éxito, nuestra vida personal y/o nuestra salud.

fengshui - El Feng Shui de la cocina

El Feng Shui pretende modelar la energía “Chi”. Si la energía “Chi” positiva se dispersa, no nos sirve de nada. La energía positiva debe potenciarse para poder obtener su máximo beneficio, así como es necesario dispersar la energía negativa para que no nos perjudique o por lo menos para minimizar sus efectos.

EL FENG SHUI DE LA COCINA

El Feng Shui considera que la cocina es una metáfora del estado de ánimo y de salud de una persona. Cuanto más cálida, acogedora, limpia y eficiente sea tu cocina, más saludable estarás y podrás prosperar en todos los aspectos: emocional, físico y espiritual.

El Feng Shui de la cocina se basa en el uso de tres elementos básicos: el Agua, el Fuego y el Metal, que son los que transforman las materias primas en alimentos elaborados y los conservan.

En la cocina tenemos tres áreas muy importantes: el fogón (Fuego), el frigorífico (Metal) y el fregadero (Agua). Estos elementos forman lo que se conoce como “el triángulo de trabajo” en la cocina. Nunca deben colocarse juntos el fogón, el fregadero y el frigorífico.

La mejor ubicación para el frigorífico es a la izquierda del fogón, pero no a continuación y el fregadero debe colocarse a la derecha del fogón, pero con algún mueble entre medias.

En lo que a colores se refiere, hay que procurar evitar el rojo o el negro para no saturar con los elementos de fuego y agua. Lo ideal es apostar por tonos que transmitan tranquilidad, como color madera natural, el beige o el crema; verdes manzana suave para promover el crecimiento económico o azul claro para incentivar la comunicación. Colores como el naranja o el amarillo son cálidos, pero potencian la tendencia a comer constantemente.


La organización de la cocina resulta fundamental en el Feng Shui


El mantenimiento del orden y la limpieza es un elemento clave para conseguir sacar el máximo provecho de la energía positiva que acumulamos en esta habitación. Cuchillos, cubiertos y herramientas de cocina han de volver a su lugar una vez utilizados, lo mismo que los útiles de limpieza tales como fregonas o escobas que, por otro lado, deben guardarse siempre limpios.

Si tenemos en cuenta que, para el Feng Shui, la cocina es un espacio eminentemente familiar, prescindir de los elementos electrónicos en la misma (televisiones, radios o teléfonos) potenciará la comunicación entre los miembros.

Shu-Yuan Chen

Profesora de I Ching y Feng Shui en

labiotika.es