El cambio. Reiki y meditación

La vida es un constante fluir en el que aprendemos nuevas habilidades para adaptarnos a las necesidades de cada momento. Y también debemos desaprenderlas y reinventarnos para continuar con ese proceso de adaptación.

La sociedad actual es tremendamente cambiante y lo que nos sirvió en el pasado ya no sirve en el presente y, ni mucho menos, en el futuro.

Debemos aceptar el cambio y atrevernos con él porque, de lo contrario, nos quedamos anclados en lo inservible generando ansiedad y frustración.

En la primera parte de la vida, hasta la madurez, hemos desarrollado valores relacionados con el éxito profesional que comporta bienes materiales, dinero, y desde ahí, alcanzar el respeto y la aceptación de los demás. Y todo desde un enfoque basado en la búsqueda del placer, el goce, el hedonismo.

En la segunda parte de la vida se manifiestan señales que nos avisan de que hay que introducir cambios en nuestra forma de vivir; son señales que se traducen en estados emocionales alterados. Es muy importante prestarles atención (1)

A partir de ahora lo que nos seducía y motivaba deja de hacerlo, por lo menos de la manera en que lo hacía; creemos ser lo que tenemos y cuando eso desaparece también lo hacemos nosotros. Creímos tener (tener en el sentido de la posesión, del Ego) una pareja estable, unos hijos que siempre nos necesitarían y amarían, un puesto de trabajo sólido y seguro que nos permitía tener más y más; bienes, viajes, un estatus de reconocimiento social. Pero la Ley de la Impermanencia es inexorable.


Si hemos sabido interpretar las señales de la necesidad del cambio seguramente entraremos en un proceso de transformación, en un salto de un estado a otro que de forma intensa será beneficioso para la persona.


Ahora se valoran aspectos muy distintos siendo la espiritualidad, la conexión con la Fuente y el crecimiento personal, los más destacados.

Aunque los valores espirituales han sido en general reemplazados por consideraciones materialistas o sencillamente ignorados en la sociedad moderna, ahora se hace cada vez más evidente que el deseo de trascendencia y la necesidad de un desarrollo interno son aspectos básicos y normales de la naturaleza humana.” (1)

En esta segunda parte de la vida (del amanecer al atardecer, en opinión de Wayne Dyer) (2) la persona que ha aceptado y se ha atrevido con el cambio explorará un nueva faceta como ser humano buscando, sobre todo, la paz interior y el despertar de la conciencia.


El Reiki ofrecerá a la persona una oportunidad de cambio profundo


El Reiki, como practicante o como terapeuta, ofrecerá a la persona una oportunidad de cambio profundo a través de sus cinco principios: un auténtico tratado de gestión de las emociones a las que antes apenas se las concedía atención. Si notábamos desasosiego, migrañas o cualquier otro trastorno somático, nos dirigíamos al botiquín y ahí encontrábamos lo que creíamos necesitar.

9 2 reiki - El cambio. ¿Lo aceptas?, ¿te atreves?

El Reiki es mucho más que un método de canalización de energía; es un camino, una transformación de la mente.

La persona que acepta el cambio encontrará en la Meditación el camino para la calma mental (Shiné) que le servirá para alcanzar sus objetivos combatiendo positivamente con las dificultades que siempre se han de presentar. Pensar que el camino de la vida es llano, sin altibajos, es una simpleza. Con cambio o sin él, las circunstancias adversas siempre estarán presentes pero no es lo mismo afrontarlas con optimismo y fuerza positiva que con negatividad.

Cuando sientes que a través del cambio te encuentras bien, asomándote a un futuro lleno de ilusión, de esperanza, se crea en tu interior una llama que te ilumina, que te fortalece, sintiendo que merece la pena avanzar, seguir adelante, aceptando los cambios que la vida te propone. A fin de cuentas es tu vida y solo tú tienes derecho a cambiarla.

Este cambio en la segunda mitad de la vida es importante porque su fruto será el que te permitirá una expansión de la conciencia, una conexión con la Fuente y, por tanto, un crecimiento personal basado en la espiritualidad.


El desarrollo espiritual es un encuentro con el yo interior


El desarrollo espiritual no es algo etéreo, sin contenido, sino más bien un encuentro con el yo interior, lo que te aproxima a tu ser trascendiendo las barreras del ego. Empiezas a comprender que no eres lo que hasta ahora creías ser. Y al identificarte con tu yo interior o superior, empiezas a atraer a tu vida lo que eres, no lo que quieres.

Hay que reformular la Ley de la Atracción por la cual uno es capaz de atraer a su vida todo lo que quiera, que basta con el firme convencimiento de que se manifieste lo deseado; y esto no es así, primero hay que hacer una conexión con la Fuente.

La conexión con la Fuente no es un botón de On / Off que se activa y desactiva cuando se quiere sino un estado, una forma de ser, consecuencia del cambio, que mantiene a la persona en sintonía con la Fuente. Es a partir de ahí cuando empiezas a atraer a tu vida todo lo que realmente necesitas. Atraes lo que eres, no lo que quieres.

¿Aceptas el cambio?

¿Te atreves con él?

No lo temas, porque dejar fluir es traspasar las limitantes barreras del ego. Cuando sientes que a través del cambio te encuentras bien, asomándote a un futuro lleno de ilusión, de esperanza, se crea en tu interior una llama que te ilumina, que te fortalece Bibliografía: (1) Stanislav Grof “La tormentosa búsqueda del ser” (2) Wayne Dyer “El cambio”

 

Miguel Alameda

Maestro de Reiki

Centro de Masaje Manual

cmasaje.es